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Salmos

Capítulo 112
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de Salmos

Salmos: oración, sabiduría y esperanza ante Dios

Salmos enseña a llevar toda la vida delante de Jehová: la alegría y el dolor, la culpa y el perdón, la gratitud y las preguntas que todavía esperan respuesta. Sus ciento cincuenta poemas forman un libro de oración y alabanza que llama a confiar en el Dios santo, justo y misericordioso.

Un libro con muchas voces

La colección no procede de un único autor ni de una sola circunstancia. Sus inscripciones asocian numerosos salmos con David y conservan también nombres como Asaf, los hijos de Coré, Salomón, Moisés y Etán. Otros poemas no mencionan un nombre. Estas indicaciones deben leerse con atención: pueden señalar autoría, pertenencia a una colección o relación con una persona, según su formulación. No conviene convertir cada nombre en una biografía que el poema no proporciona.

Algunas inscripciones sitúan la oración en un acontecimiento; otras dan indicaciones para el canto o los instrumentos. Forman parte del encabezamiento transmitido del salmo y deben distinguirse de los títulos descriptivos que ayudan a leerlo. Su vocabulario musical no siempre puede explicarse con certeza. Reconocer ese límite es mejor que asignar un significado preciso a cada indicación desconocida.

No existe una fecha única para todo el libro. Sus voces recorren diferentes horizontes de la vida de Israel: la realeza, la adoración en el santuario, la crisis nacional, la experiencia de Babilonia y la esperanza de restauración. Salmos 137:1–4 recuerda el dolor de los cautivos, mientras que Salmos 126:1–3 celebra la restauración y conduce a pedir que Dios complete su obra. Los poemas no dan una cronología completa de su composición ni permiten identificar a todos los responsables de reunirlos.

Cómo se organiza la colección

El libro está dispuesto en cinco grandes partes. Las conclusiones de las primeras cuatro incluyen bendiciones que ayudan a reconocer sus límites; la quinta conduce a la alabanza final de todo lo que respira. El orden no es una biografía continua de David ni una secuencia exacta de fechas.

  • Libro I, Salmos 1–41. La enseñanza sobre los dos caminos y el rey ungido abre la colección. Numerosas oraciones presentan la confianza, el peligro, la confesión y la necesidad de que Jehová escuche.
  • Libro II, Salmos 42–72. La sed de Dios y las súplicas del individuo y de la comunidad se unen a la esperanza de un gobierno justo. La sección termina con una bendición y una referencia a las oraciones de David.
  • Libro III, Salmos 73–89. Las preguntas sobre el bien, la destrucción y el aparente fracaso de las promesas se expresan con especial intensidad. La fidelidad de Dios es invocada dentro de una crisis que no se resuelve negando el sufrimiento.
  • Libro IV, Salmos 90–106. La fragilidad humana se coloca ante la eternidad de Dios. Su reinado, sus obras y la memoria de su trato con Israel sostienen la esperanza más allá de la debilidad de los reyes humanos.
  • Libro V, Salmos 107–150. La gratitud por el rescate, el amor a la enseñanza divina, los cantos de ascenso y la alabanza compartida amplían la respuesta del pueblo. El cierre convoca a alabar a Jehová con todo lo que tiene aliento.

Estas orientaciones muestran el movimiento de cada parte, pero no reducen todos sus poemas a un solo tema. Cada salmo conserva una voz y una unidad propias que deben escucharse antes de relacionarlas con el conjunto.

Aprender a leer poesía bíblica

Las líneas suelen dialogar mediante paralelismos: una puede ampliar, contrastar o explicar a la otra. Árboles, caminos, escudos, aguas, luz y oscuridad permiten percibir la experiencia del orante. Las imágenes no son códigos que exijan descubrir un significado secreto para cada objeto. Su sentido nace del movimiento del poema.

Hay himnos, acciones de gracias, lamentos, confesiones, poemas de sabiduría y cantos relacionados con la realeza. Un lamento puede comenzar con angustia y concluir con confianza, aunque no todos llegan a una resolución visible. La pregunta «¿hasta cuándo?» es una manera de seguir dirigiéndose a Dios; no debe confundirse automáticamente con incredulidad.

En algunos salmos, la inscripción se cuenta como versículo en el hebreo; por eso su numeración puede diferir de la del texto español. Esa diferencia debe distinguirse de una omisión. También conviene observar los cambios de voz: el orante puede hablar a Dios, a la comunidad, a sus adversarios o a sí mismo dentro de un mismo poema.

El Dios al que el pueblo se dirige

Jehová es Creador y Rey, conoce la conducta humana, defiende la justicia y permanece fiel a sus promesas. Su santidad hace imposible tratar el mal como algo indiferente. Su amor leal permite que el pecador se acerque con arrepentimiento y que el afligido pida ayuda sin fingir fortaleza.

Los salmos enseñan a amar la instrucción de Dios y a meditar en ella, pero no presentan la obediencia como un mecanismo para evitar toda aflicción. El justo también llora, espera y necesita ser rescatado. La prosperidad del malvado y el sufrimiento del fiel forman parte de las preguntas que el libro lleva ante el Señor.

Las peticiones de juicio expresan el deseo de que la violencia y el engaño no tengan la última palabra. Algunos poemas suplican directamente la intervención del Juez; otros, como Salmos 149:6–9, presentan a los fieles participando en la ejecución de un juicio escrito. Estas voces deben conservar su fuerza y su contexto, sin convertir una enemistad privada en una autorización divina para castigar. La enseñanza de Jesús de amar a los enemigos y la renuncia apostólica a devolver mal por mal orientan la conducta cristiana: Mateo 5:43–48 y Romanos 12:17–21.

Salmos y Jesucristo

Jesús enseñó a sus discípulos a comprender lo escrito acerca de él en la Ley, los Profetas y los Salmos, en relación con su muerte, su resurrección y el anuncio del perdón a las naciones (Lucas 24:44–47). Esa lectura no exige transformar cada detalle del libro en una predicción directa. Parte del sentido de los poemas y atiende a las conexiones que el conjunto bíblico establece.

La realeza del ungido en Salmos 2 y el señorío y sacerdocio de Salmos 110:1–4 encuentran un alcance decisivo en el Mesías. La oración apostólica aplica Salmos 2 al rechazo de Jesús y reconoce que la oposición no canceló el propósito de Dios (Hechos 4:24–30). El sufrimiento del justo y la esperanza de vindicación también permiten comprender la profundidad de su entrega.

Jesucristo, nuestro Señor y único Salvador, es el fundamento de la esperanza cristiana. La salvación se recibe por gracia mediante la fe; las obras son fruto de esa gracia. El creyente se acerca al Padre por medio del Hijo y aprende a orar guiado por el Espíritu Santo. La voz del Espíritu en las Escrituras no elimina la voz humana de los salmistas: Hechos reconoce que habló por boca de David (Hechos 1:15–16).

Aplicación editorial: orar con los salmos

Escucha primero qué dice el poema, quién habla y qué necesidad presenta. Después puedes responder con sus palabras, reconociendo las diferencias entre su situación y la tuya. Una súplica de un rey de Israel no convierte cada conflicto personal en una guerra santa, y una promesa de cuidado no obliga a negar el dolor.

Puedes llevar al Padre tus preguntas, confesar tu pecado, agradecer sus dones y pedir protección para otros. En Jesucristo, la oración no depende de producir una emoción perfecta. Los salmos forman una confianza que sabe llorar y una alabanza que recuerda de quién procede la vida.

1

¡Aleluya! Dichoso el hombre que teme a Jehová y se deleita mucho en sus mandamientos.

📘 Estudio de Salmos 112:1 · La dicha de quien teme a Jehová

El temor del Señor se expresa en deleite y obediencia

La dicha del justo nace de una relación con Dios que da dirección a su vida.

Explicación del versículo

El «Aleluya» abre una bienaventuranza: dichoso quien teme a Jehová y se deleita en sus mandamientos. La alabanza reconoce el bien de una vida orientada al Señor. La reverencia y el gozo aparecen juntos.

El temor no es reducido a una emoción pasajera. Se expresa en recibir con agrado la palabra divina. La persona reconoce la dignidad de Dios y desea que su voluntad forme sus decisiones.

El Salmo 111 terminó situando el principio de la sabiduría en el temor del Señor. Este canto desarrolla el retrato de quien responde así. Ambos comparten una forma alfabética que une contemplación del carácter divino y conducta humana.

La dicha incluirá bienes recibidos, generosidad, justicia y confianza en medio de dificultades. El conjunto debe ser leído desde esa vida íntegra. La atención del poema supera el interés por poseer riqueza.

La gracia de Jesucristo educa para vivir con dominio propio, justicia y piedad: Tito 2:11–14. La obediencia cristiana responde a la salvación recibida. El Espíritu Santo forma una disposición que aprende a alegrarse en la palabra del Señor.

Texto original y sentido

אַשְׁרֵי, ashrei, introduce la declaración de dicha. חָפֵץ מְאֹד, ḥafets meod, expresa un gran deleite. El temor de Jehová se manifiesta en el amor a sus mandamientos.

2

Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendecida.

📘 Estudio de Salmos 112:2

La fidelidad abre una herencia de bien para las generaciones

El salmo contempla la vida del justo dentro de la continuidad de su familia y su comunidad.

Explicación del versículo

La descendencia del que teme al Señor será poderosa en la tierra, y la generación de los rectos será bendecida. La bienaventuranza mira más allá de una persona aislada. La fidelidad puede dejar una herencia que sostenga a quienes vienen después.

Ser poderosa expresa una continuidad con fuerza y presencia. El retrato de sabiduría reconoce el bien que una vida recta aporta a su entorno. El hogar participa de las decisiones, los hábitos y la memoria de quienes lo forman.

Deuteronomio manda guardar la palabra en el corazón y enseñarla a los hijos en la vida diaria: Deuteronomio 6:4–9. La herencia de fe tiene una expresión concreta en la conversación, el ejemplo y la escucha compartida.

Segunda de Timoteo recuerda las Escrituras conocidas desde la infancia y afirma que hacen sabio para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús: 2 Timoteo 3:14–17. La formación recibida conduce hacia el Salvador y llama a una respuesta de fe.

El don que una generación transmite incluye el conocimiento del Señor y una conducta de justicia. La bendición debe recibirse con gratitud y responsabilidad. La vida familiar puede convertirse en un lugar donde otros aprendan a confiar en la gracia de Dios.

Texto original y sentido

זַרְעוֹ, zaro, significa «su descendencia». דּוֹר יְשָׁרִים, dor yesharim, es «la generación de los rectos». La bendición del verso se contempla en un horizonte de continuidad familiar y comunitaria.

3

En su casa hay bienes y riquezas, y su justicia permanece para siempre.

📘 Estudio de Salmos 112:3

Los bienes recibidos encuentran su medida en la justicia

La casa del justo es descrita desde una abundancia que debe sostener una vida fiel y generosa.

Explicación del versículo

En la casa del justo hay bienes y riquezas, y su justicia permanece para siempre. El salmo reconoce el bien de recursos que sostienen la vida. La abundancia material forma parte de su retrato de bendición.

La permanencia de la justicia da una medida más profunda que la posesión. Los siguientes versos mostrarán favor, préstamos justos y ayuda al necesitado. El bien recibido debe convertirse en un modo recto de usar los recursos.

La frase sobre la justicia que permanece había descrito al Señor en el Salmo 111: Salmos 111:3–4. Aquí la vida humana refleja el carácter del Dios a quien teme. La fidelidad del Dador da forma a la respuesta de quien recibe.

El mismo canto incluirá oscuridad, malas noticias y adversarios. Su retrato no elimina las dificultades. La confianza y la generosidad deben ser comprendidas dentro de una vida que también necesita perseverar.

Pablo celebra la gracia de Dios en iglesias que, aun en profunda pobreza, abundaron en generosidad: 2 Corintios 8:1–9. La lectura cristiana conserva el valor de los bienes y reconoce que la justicia agradecida también puede dar fruto en la escasez. Jesucristo es la fuente de esa gracia.

Texto original y sentido

הוֹן וָעֹשֶׁר, hon vaosher, significa «bienes y riquezas». צִדְקָתוֹ עֹמֶדֶת לָעַד, tsidqato omedet laad, afirma que su justicia permanece. La relación entre posesión y rectitud se desarrollará mediante la generosidad.

4

En la oscuridad amanece luz para los rectos; él es clemente, compasivo y justo.

📘 Estudio de Salmos 112:4

La luz en la oscuridad acompaña una vida de compasión

El retrato del justo refleja la clemencia y la misericordia del Señor.

Explicación del versículo

En la oscuridad amanece luz para los rectos. El verso reconoce que la dificultad existe, y presenta una esperanza que abre camino dentro de ella. La dicha del salmo incluye ser sostenido cuando la vida se vuelve sombría.

La clemencia, la compasión y la justicia acompañan esa imagen. Son cualidades que el Salmo 111 había reconocido en Dios: Salmos 111:3–4. La relación entre ambos cantos sitúa el carácter divino como fuente del bien que se refleja en su pueblo.

La frase hebrea presenta esos atributos sin volver a nombrar expresamente a su sujeto. En continuidad con el justo del retrato y con el hombre que muestra favor en el verso siguiente, permite reconocer una conducta humana formada por la misericordia del Señor.

La luz no queda separada de esa manera de vivir. La persona agradecida puede convertirse en un bien para otros cuando responde a la oscuridad mediante cuidado y justicia. La confianza recibida da lugar a una presencia compasiva.

Pablo declara que Dios ilumina los corazones para dar conocimiento de su gloria en el rostro de Jesucristo: 2 Corintios 4:6. La fe cristiana recibe su luz en el Salvador. El Espíritu Santo forma una vida que puede reflejar su compasión hacia quienes necesitan ayuda.

Texto original y sentido

זָרַח בַּחֹשֶׁךְ אוֹר, zaraḥ baḥoshekh or, expresa que amanece luz en la oscuridad. חַנּוּן וְרַחוּם וְצַדִּיק, ḥannun veraḥum vetsaddiq, reúne clemencia, compasión y justicia. La relación con el canto anterior da profundidad a esos atributos.

5

Le va bien al hombre que muestra favor y presta, que administra sus asuntos con justicia.

📘 Estudio de Salmos 112:5

La generosidad se ejerce con justicia

El favor hacia quien necesita ayuda debe acompañarse de una administración recta.

Explicación del versículo

Le va bien al hombre que muestra favor y presta, y que administra sus asuntos con justicia. El verso concreta el retrato del justo en la relación con los recursos. La misericordia toma forma en una ayuda que puede aliviar la necesidad.

Mostrar favor implica una disposición que mira a la otra persona. El préstamo aparece como una manera de responder a su situación. El salmo elogia una relación que busca sostener, no aprovecharse del débil.

La justicia orienta la administración de los asuntos. La generosidad y el buen juicio deben permanecer unidos. La persona fiel considera el bien del otro y responde de manera honrada.

Éxodo manda tratar con compasión al pobre que recibe un préstamo y devolver la prenda que necesita para cubrirse: Éxodo 22:25–27. El cuidado de la vida da contenido moral al uso de los bienes.

Pablo enseña que la gracia de Dios capacita para abundar en buenas obras y que el dar debe proceder de una decisión de corazón: 2 Corintios 9:6–15. La fe en Jesucristo puede formar una generosidad libre y responsable. El favor recibido del Padre encuentra continuidad en una ayuda justa.

Texto original y sentido

חוֹנֵן וּמַלְוֶה, ḥonen umalveh, significa mostrar favor y prestar. בְּמִשְׁפָּט, bemishpat, expresa que sus asuntos son conducidos con justicia. El verso reúne compasión y rectitud en la vida práctica.

6

Porque jamás será sacudido; el justo será recordado para siempre.

📘 Estudio de Salmos 112:6

La vida justa recibe una permanencia que merece memoria

La confianza del salmo reconoce un fundamento más firme que la seguridad de los bienes.

Explicación del versículo

El justo jamás será sacudido y será recordado para siempre. La afirmación une estabilidad y memoria. La dicha no queda reducida a lo que una casa puede acumular.

La firmeza pertenece a una vida que teme al Señor y practica la justicia. Los siguientes versos la explicarán mediante el corazón confiado. El salmo quiere mostrar dónde se apoya la persona cuando encuentra oposición.

El Salmo 37 reconoce que el justo puede caer y, aun así, no quedar postrado, porque Jehová sostiene su mano: Salmos 37:23–24. Esa imagen ayuda a escuchar la estabilidad como una vida sostenida por Dios dentro de su fragilidad.

Ser recordado para siempre expresa el valor duradero de la rectitud. La generosidad del justo deja una memoria de bien. El Salmo 111 había hablado del recuerdo de las maravillas divinas; aquí la conducta del creyente refleja esa fidelidad recibida.

La gracia de Jesucristo forma un pueblo dispuesto a buenas obras: Tito 2:11–14. El creyente puede descansar en el Salvador y responder con una vida cuyo fruto haga bien a otros. La permanencia más profunda nace de pertenecer al Señor.

Texto original y sentido

לֹא יִמּוֹט, lo yimmot, significa «no será sacudido». לְזֵכֶר עוֹלָם, lezekher olam, expresa una memoria duradera. El verso reúne firmeza y reconocimiento de la vida justa.

7

No temerá las malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.

📘 Estudio de Salmos 112:7

El corazón firme recibe las noticias desde la confianza en Dios

La dicha del justo incluye un fundamento para afrontar lo que amenaza su bienestar.

Explicación del versículo

El justo no temerá las malas noticias porque su corazón está firme, confiado en Jehová. El verso reconoce que pueden llegar noticias adversas. La seguridad de la vida no depende de que nunca ocurra algo doloroso.

La firmeza se explica mediante el objeto de la confianza. El corazón se apoya en el Señor. La persona recibe la realidad desde una relación que la sostiene más allá de sus recursos.

La disposición recuerda el corazón firme con que comienza el Salmo 108. La confianza puede expresarse en alabanza y también en súplica. El creyente sigue necesitando escuchar, orar y actuar.

Romanos afirma que ni la angustia, ni la persecución, ni la muerte pueden separar del amor de Dios en Cristo Jesús: Romanos 8:35–39. Esa certeza da profundidad a la firmeza cristiana. El sufrimiento puede ser real sin cancelar la pertenencia al Salvador.

La fe aprende a presentar al Padre lo que ha oído y a recibir dirección de su palabra. El Espíritu Santo ayuda en la debilidad: Romanos 8:26–27. La confianza puede sostener decisiones prudentes y una disposición de seguir haciendo el bien.

Texto original y sentido

מִשְּׁמוּעָה רָעָה, mishemuah raah, significa «ante una mala noticia». נָכוֹן לִבּוֹ, nakhon libbo, expresa que su corazón está firme. בָּטֻחַ בַּיהוָה, batuaḥ baYHWH, identifica el fundamento: confiado en Jehová.

Aplicación editorial

Cuando recibas una noticia difícil, preséntala al Padre y vuelve a una promesa verdadera de Jesucristo. Pide al Espíritu Santo ayuda para dar el siguiente paso con fidelidad. Busca el bien que puedes hacer mientras sigues esperando en el Señor.

8

Su corazón está seguro y no temerá, hasta que vea la derrota de sus adversarios.

📘 Estudio de Salmos 112:8

La confianza sostenida espera la respuesta del Señor

El justo conserva su apoyo en Dios mientras la oposición todavía no ha sido resuelta.

Explicación del versículo

El corazón del justo está seguro y no temerá hasta ver la derrota de sus adversarios. La afirmación prolonga la confianza del verso anterior. La oposición existe, pero no debe convertirse en el fundamento último de su vida.

La seguridad expresa un corazón sostenido. El Salmo 111 había descrito como sostenidos y firmes los preceptos del Señor. La relación entre ambos cantos permite reconocer una vida que encuentra apoyo en su palabra fiel.

La espera forma parte de la escena. El justo no controla el momento de la respuesta. Permanece delante de Dios con la confianza de que el mal no tiene la última autoridad.

La enseñanza apostólica manda dejar la retribución al Señor y vencer el mal con el bien: Romanos 12:14–21. La fe cristiana recibe de Jesucristo la manera de perseverar. La esperanza de justicia debe acompañarse de una conducta que honre su evangelio.

Cristo sufrió sin devolver insultos y se encomendó al que juzga justamente: 1 Pedro 2:19–25. Su gracia puede sostener una firmeza humilde. El discípulo permanece llamado a servir y a confiar en el Padre mientras espera.

Texto original y sentido

סָמוּךְ לִבּוֹ, samukh libbo, significa que su corazón está sostenido o seguro. יִרְאֶה בְצָרָיו, yireh vetsarav, expresa que verá lo que ocurra con sus adversarios; la traducción hace explícito el sentido de victoria que corresponde al contexto de confianza.

9

Reparte y da a los necesitados; su justicia permanece para siempre, y su poder será levantado con honor.

📘 Estudio de Salmos 112:9

La justicia duradera se hace visible al compartir con el necesitado

Pablo cita este verso para enseñar una generosidad que nace de la gracia de Dios.

Explicación del versículo

El justo reparte y da a los necesitados. El verso concreta de nuevo el uso de los bienes. La abundancia celebrada antes alcanza su dirección apropiada cuando puede sostener a otros.

Su justicia permanece para siempre. La frase repetida une rectitud y generosidad. El bien compartido tiene un valor que no se reduce al acto inmediato de entregar algo.

Pablo cita las palabras sobre repartir, dar a los pobres y la justicia permanente al enseñar acerca de la ayuda a los creyentes necesitados: 2 Corintios 9:6–15. El contexto explica que Dios concede gracia para abundar en buenas obras y que los recursos recibidos deben servir a toda generosidad.

La acción de dar produce gratitud a Dios y manifiesta obediencia al evangelio de Cristo. La justicia del creyente es fruto de la gracia recibida, no un pago con que compra su salvación. Pablo había presentado la entrega de Jesucristo como el fundamento de esa generosidad: 2 Corintios 8:1–9.

El poder levantado con honor concluye la imagen de una vida que el Señor reconoce. El retrato invierte la idea de asegurar la dignidad reteniendo todo para sí. La persona que comparte descubre una manera de vivir acorde con la bondad del Dador.

Texto original y sentido

פִּזַּר, pizzar, expresa repartir con amplitud. אֶבְיוֹנִים, evyonim, significa «necesitados». קַרְנוֹ, qarno, es literalmente «su cuerno», imagen de fuerza y dignidad que la traducción comunica como su poder levantado con honor.

Aplicación editorial

Reconoce un recurso con el que puedas atender una necesidad concreta y compártelo de corazón. Hazlo como respuesta a la gracia de Jesucristo, buscando el bien de la persona. La gratitud al Padre puede crecer cuando el Espíritu Santo forma en ti una generosidad alegre.

10

El malvado lo verá y se irritará; rechinará los dientes y se consumirá. El deseo de los malvados perecerá.

📘 Estudio de Salmos 112:10

El deseo malvado no alcanza una permanencia verdadera

El cierre contrapone la frustración de la envidia con la justicia duradera del que teme al Señor.

Explicación del versículo

El malvado ve el bien del justo, se irrita, rechina los dientes y se consume. La escena muestra una respuesta de hostilidad ante una vida que merece ser celebrada. La envidia convierte el bien ajeno en motivo de tormento.

El Salmo 37 presenta también al malvado que conspira contra el justo y rechina los dientes: Salmos 37:12–13. La imagen expresa oposición y rabia. El canto actual la une al desgaste de quien permanece en esa disposición.

El deseo de los malvados perecerá. El final contrasta con la justicia del justo, repetidamente descrita como permanente. La ambición de dañar no puede dar a la vida el fundamento que ofrece la fidelidad al Señor.

El comienzo había mostrado deleite en los mandamientos de Dios. El cierre exhibe un deseo orientado hacia una dirección contraria. La diferencia moral entre ambos retratos atraviesa el uso de los bienes, la relación con el prójimo y la manera de afrontar la vida.

La gracia de Jesucristo llama a abandonar la maldad y a vivir para la justicia: 1 Pedro 2:19–25. El creyente recibe la enseñanza de amar a los enemigos y de responder al mal con el bien. La esperanza del salmo invita a buscar una dicha fundada en el Señor y compartida con otros.

Texto original y sentido

יִכְעָס, yikhas, expresa irritarse. וְנָמָס, venamas, comunica consumirse o deshacerse. תַּאֲוַת רְשָׁעִים תֹּאבֵד, taavat reshaim toved, afirma que el deseo de los malvados perecerá. La frustración contrasta con la firmeza del justo.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗