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Salmos

Capítulo 113
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de Salmos

Salmos: oración, sabiduría y esperanza ante Dios

Salmos enseña a llevar toda la vida delante de Jehová: la alegría y el dolor, la culpa y el perdón, la gratitud y las preguntas que todavía esperan respuesta. Sus ciento cincuenta poemas forman un libro de oración y alabanza que llama a confiar en el Dios santo, justo y misericordioso.

Un libro con muchas voces

La colección no procede de un único autor ni de una sola circunstancia. Sus inscripciones asocian numerosos salmos con David y conservan también nombres como Asaf, los hijos de Coré, Salomón, Moisés y Etán. Otros poemas no mencionan un nombre. Estas indicaciones deben leerse con atención: pueden señalar autoría, pertenencia a una colección o relación con una persona, según su formulación. No conviene convertir cada nombre en una biografía que el poema no proporciona.

Algunas inscripciones sitúan la oración en un acontecimiento; otras dan indicaciones para el canto o los instrumentos. Forman parte del encabezamiento transmitido del salmo y deben distinguirse de los títulos descriptivos que ayudan a leerlo. Su vocabulario musical no siempre puede explicarse con certeza. Reconocer ese límite es mejor que asignar un significado preciso a cada indicación desconocida.

No existe una fecha única para todo el libro. Sus voces recorren diferentes horizontes de la vida de Israel: la realeza, la adoración en el santuario, la crisis nacional, la experiencia de Babilonia y la esperanza de restauración. Salmos 137:1–4 recuerda el dolor de los cautivos, mientras que Salmos 126:1–3 celebra la restauración y conduce a pedir que Dios complete su obra. Los poemas no dan una cronología completa de su composición ni permiten identificar a todos los responsables de reunirlos.

Cómo se organiza la colección

El libro está dispuesto en cinco grandes partes. Las conclusiones de las primeras cuatro incluyen bendiciones que ayudan a reconocer sus límites; la quinta conduce a la alabanza final de todo lo que respira. El orden no es una biografía continua de David ni una secuencia exacta de fechas.

  • Libro I, Salmos 1–41. La enseñanza sobre los dos caminos y el rey ungido abre la colección. Numerosas oraciones presentan la confianza, el peligro, la confesión y la necesidad de que Jehová escuche.
  • Libro II, Salmos 42–72. La sed de Dios y las súplicas del individuo y de la comunidad se unen a la esperanza de un gobierno justo. La sección termina con una bendición y una referencia a las oraciones de David.
  • Libro III, Salmos 73–89. Las preguntas sobre el bien, la destrucción y el aparente fracaso de las promesas se expresan con especial intensidad. La fidelidad de Dios es invocada dentro de una crisis que no se resuelve negando el sufrimiento.
  • Libro IV, Salmos 90–106. La fragilidad humana se coloca ante la eternidad de Dios. Su reinado, sus obras y la memoria de su trato con Israel sostienen la esperanza más allá de la debilidad de los reyes humanos.
  • Libro V, Salmos 107–150. La gratitud por el rescate, el amor a la enseñanza divina, los cantos de ascenso y la alabanza compartida amplían la respuesta del pueblo. El cierre convoca a alabar a Jehová con todo lo que tiene aliento.

Estas orientaciones muestran el movimiento de cada parte, pero no reducen todos sus poemas a un solo tema. Cada salmo conserva una voz y una unidad propias que deben escucharse antes de relacionarlas con el conjunto.

Aprender a leer poesía bíblica

Las líneas suelen dialogar mediante paralelismos: una puede ampliar, contrastar o explicar a la otra. Árboles, caminos, escudos, aguas, luz y oscuridad permiten percibir la experiencia del orante. Las imágenes no son códigos que exijan descubrir un significado secreto para cada objeto. Su sentido nace del movimiento del poema.

Hay himnos, acciones de gracias, lamentos, confesiones, poemas de sabiduría y cantos relacionados con la realeza. Un lamento puede comenzar con angustia y concluir con confianza, aunque no todos llegan a una resolución visible. La pregunta «¿hasta cuándo?» es una manera de seguir dirigiéndose a Dios; no debe confundirse automáticamente con incredulidad.

En algunos salmos, la inscripción se cuenta como versículo en el hebreo; por eso su numeración puede diferir de la del texto español. Esa diferencia debe distinguirse de una omisión. También conviene observar los cambios de voz: el orante puede hablar a Dios, a la comunidad, a sus adversarios o a sí mismo dentro de un mismo poema.

El Dios al que el pueblo se dirige

Jehová es Creador y Rey, conoce la conducta humana, defiende la justicia y permanece fiel a sus promesas. Su santidad hace imposible tratar el mal como algo indiferente. Su amor leal permite que el pecador se acerque con arrepentimiento y que el afligido pida ayuda sin fingir fortaleza.

Los salmos enseñan a amar la instrucción de Dios y a meditar en ella, pero no presentan la obediencia como un mecanismo para evitar toda aflicción. El justo también llora, espera y necesita ser rescatado. La prosperidad del malvado y el sufrimiento del fiel forman parte de las preguntas que el libro lleva ante el Señor.

Las peticiones de juicio expresan el deseo de que la violencia y el engaño no tengan la última palabra. Algunos poemas suplican directamente la intervención del Juez; otros, como Salmos 149:6–9, presentan a los fieles participando en la ejecución de un juicio escrito. Estas voces deben conservar su fuerza y su contexto, sin convertir una enemistad privada en una autorización divina para castigar. La enseñanza de Jesús de amar a los enemigos y la renuncia apostólica a devolver mal por mal orientan la conducta cristiana: Mateo 5:43–48 y Romanos 12:17–21.

Salmos y Jesucristo

Jesús enseñó a sus discípulos a comprender lo escrito acerca de él en la Ley, los Profetas y los Salmos, en relación con su muerte, su resurrección y el anuncio del perdón a las naciones (Lucas 24:44–47). Esa lectura no exige transformar cada detalle del libro en una predicción directa. Parte del sentido de los poemas y atiende a las conexiones que el conjunto bíblico establece.

La realeza del ungido en Salmos 2 y el señorío y sacerdocio de Salmos 110:1–4 encuentran un alcance decisivo en el Mesías. La oración apostólica aplica Salmos 2 al rechazo de Jesús y reconoce que la oposición no canceló el propósito de Dios (Hechos 4:24–30). El sufrimiento del justo y la esperanza de vindicación también permiten comprender la profundidad de su entrega.

Jesucristo, nuestro Señor y único Salvador, es el fundamento de la esperanza cristiana. La salvación se recibe por gracia mediante la fe; las obras son fruto de esa gracia. El creyente se acerca al Padre por medio del Hijo y aprende a orar guiado por el Espíritu Santo. La voz del Espíritu en las Escrituras no elimina la voz humana de los salmistas: Hechos reconoce que habló por boca de David (Hechos 1:15–16).

Aplicación editorial: orar con los salmos

Escucha primero qué dice el poema, quién habla y qué necesidad presenta. Después puedes responder con sus palabras, reconociendo las diferencias entre su situación y la tuya. Una súplica de un rey de Israel no convierte cada conflicto personal en una guerra santa, y una promesa de cuidado no obliga a negar el dolor.

Puedes llevar al Padre tus preguntas, confesar tu pecado, agradecer sus dones y pedir protección para otros. En Jesucristo, la oración no depende de producir una emoción perfecta. Los salmos forman una confianza que sabe llorar y una alabanza que recuerda de quién procede la vida.

1

¡Aleluya! Alaben, siervos de Jehová; alaben el nombre de Jehová.

📘 Estudio de Salmos 113:1 · Dios levanta al pobre

Los siervos del Señor son llamados a alabar su nombre

El canto reúne a quienes pertenecen a Jehová para reconocer públicamente quién es él.

Explicación del versículo

El «Aleluya» se desarrolla en dos llamados: alaben los siervos de Jehová y alaben su nombre. La repetición concentra la respuesta del pueblo en el Señor. La adoración pertenece a una relación de servicio y gratitud.

Los siervos son convocados desde su pertenencia a Dios. El verso no limita la alabanza a una figura aislada. La comunidad que ha recibido su cuidado puede unir su voz.

El nombre comunica la identidad del Señor que se ha dado a conocer. Alabarlo implica reconocer su carácter y sus obras. El canto avanzará desde su gloria sobre los cielos hasta su atención al necesitado.

La amplitud de la alabanza se explicará mediante tiempo y espacio: desde ahora para siempre, desde la salida del sol hasta su ocaso. El pueblo es invitado a responder a una grandeza que supera su entorno inmediato.

Jesucristo presenta su propia misión como servicio y entrega para rescatar a muchos: Mateo 20:25–28. La adoración cristiana recibe del Salvador una dirección de gratitud y obediencia. Pertenecer al Señor puede expresarse en alabanza y en una vida dispuesta a servir.

Texto original y sentido

עַבְדֵי יְהוָה, avdei YHWH, significa «siervos de Jehová». שֵׁם יְהוָה, shem YHWH, es «el nombre de Jehová». La repetición del llamado a alabar reúne identidad recibida y respuesta comunitaria.

2

Que el nombre de Jehová sea bendecido desde ahora y para siempre.

📘 Estudio de Salmos 113:2

La bendición del nombre se extiende más allá del presente

El pueblo desea que la alabanza al Señor permanezca desde ahora y para siempre.

Explicación del versículo

El nombre de Jehová debe ser bendecido desde ahora y para siempre. El canto abre un horizonte que supera la duración de una celebración. La gratitud presente quiere participar de una alabanza duradera.

Bendecir el nombre es reconocer con reverencia al Señor que se ha revelado. El pueblo no añade grandeza a una divinidad necesitada. Responde a la bondad y a la gloria de quien lo sostiene.

«Desde ahora» sitúa el compromiso en el tiempo real de quienes cantan. La respuesta puede comenzar en el presente. El «para siempre» confiesa una dignidad que no se agota con la vida de una generación.

La memoria de la fidelidad divina permite ese alcance. Los salmos anteriores habían reconocido su pacto, su justicia y su alabanza como permanentes. La comunidad recibe una historia que puede seguir transmitiendo.

Apocalipsis presenta la alabanza de la creación a quien está sentado en el trono y al Cordero: Apocalipsis 5:11–14. La fe cristiana reconoce al Padre y al Hijo dentro de esa gloria. La vida recibida por gracia encuentra su dirección en una adoración que permanece.

Texto original y sentido

מְבֹרָךְ, mevorakh, significa «bendecido». מֵעַתָּה וְעַד עוֹלָם, meattah vead olam, expresa «desde ahora y para siempre». La amplitud temporal da continuidad al llamado de alabanza.

3

Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el nombre de Jehová.

📘 Estudio de Salmos 113:3

El nombre del Señor merece alabanza en toda la tierra

El recorrido del sol da a la adoración un horizonte que alcanza de oriente a occidente.

Explicación del versículo

Desde la salida del sol hasta su ocaso, el nombre de Jehová debe ser alabado. La imagen recorre la extensión del mundo visible. El Señor merece reconocimiento más allá de un lugar o de una comunidad.

La salida y el ocaso también acompañan la jornada humana. El lenguaje reúne una amplitud espacial con el ritmo cotidiano de la vida. La alabanza puede recibir esa totalidad como invitación.

Malaquías declara la grandeza del nombre del Señor entre las naciones con una expresión semejante de la salida y la puesta del sol: Malaquías 1:11. La gloria divina no está confinada a las fronteras de un pueblo.

Jesús enseña que los verdaderos adoradores se dirigirán al Padre en espíritu y en verdad: Juan 4:21–26. La adoración encuentra su fundamento en el Dios que se da a conocer por medio del Mesías.

La fe cristiana anuncia a Jesucristo entre las naciones y llama a obedecer su palabra: Mateo 28:18–20. La amplitud de la alabanza recibe así una forma de testimonio y servicio. El honor del Padre puede ser reconocido en vidas que responden a la gracia del Hijo.

Texto original y sentido

מִמִּזְרַח שֶׁמֶשׁ, mimmizraḥ shemesh, significa «desde la salida del sol». עַד מְבוֹאוֹ, ad mevoo, llega «hasta su ocaso». La expresión abre el horizonte de alabanza de oriente a occidente.

4

Jehová está por encima de todas las naciones; su gloria está por encima de los cielos.

📘 Estudio de Salmos 113:4

La gloria del Señor supera a las naciones y los cielos

La alabanza reconoce una soberanía que ningún poder humano puede igualar.

Explicación del versículo

Jehová está por encima de todas las naciones, y su gloria por encima de los cielos. El verso da razón de la amplitud del canto. Quien merece alabanza en toda la tierra no queda limitado por ella.

Las naciones representan pueblos con poderes, historias y autoridades diferentes. Todas permanecen bajo el Señor. Su dignidad no depende de que un reino humano lo reconozca.

La gloria sobre los cielos amplía todavía más la confesión. El mundo creado no puede contener la grandeza de su Autor. El canto expresa esa trascendencia mediante una imagen de altura.

Los versos siguientes mostrarán que esa grandeza no lo hace indiferente. El Dios elevado se inclina para mirar y levantar al pobre. El contraste es parte del motivo de la alabanza.

Filipenses reconoce la exaltación de Jesucristo y la confesión de su señorío para gloria de Dios Padre: Filipenses 2:6–11. La fe cristiana honra al Hijo que se humilló para salvar y recibe su camino de servicio. La verdadera grandeza puede manifestarse en un amor que se acerca al necesitado.

Texto original y sentido

רָם, ram, significa elevado o exaltado. כְּבוֹדוֹ, kevodo, es «su gloria». La relación con naciones y cielos afirma una grandeza que supera todo poder creado.

5

¿Quién es como Jehová nuestro Dios, que se sienta en las alturas

📘 Estudio de Salmos 113:5

Nadie es comparable al Señor que reina en las alturas

La pregunta del salmo reúne adoración y confianza en el Dios que ha hecho suyo al pueblo.

Explicación del versículo

«¿Quién es como Jehová nuestro Dios?» afirma su carácter incomparable. La pregunta no necesita una lista de rivales equivalentes. La comunidad reconoce la singularidad de aquel a quien pertenece.

«Nuestro Dios» conserva cercanía dentro de la confesión de grandeza. El pueblo puede dirigirse al Señor de las alturas. Su soberanía se ha dado a conocer dentro de una relación de fidelidad.

Estar sentado en las alturas expresa realeza y autoridad. El canto no presenta a Dios buscando una posición que otro deba concederle. Reconoce su dignidad propia.

El cántico de Éxodo pregunta también quién es como Jehová, glorioso en santidad y hacedor de maravillas: Éxodo 15:11. La memoria de la liberación da contenido a esa confesión. El Señor incomparable ha actuado a favor de sus siervos.

Jesucristo da a conocer al Padre y manifiesta su gloria lleno de gracia y verdad: Juan 1:14–18. La fe cristiana recibe al Hijo, que es Dios, como revelación del Padre. Su venida permite conocer la grandeza divina junto a la misericordia que salva.

Texto original y sentido

מִי כַּיהוָה אֱלֹהֵינוּ, mi kaYHWH Elohenu, significa «¿quién es como Jehová nuestro Dios?». הַמַּגְבִּיהִי לָשָׁבֶת, hammagbihi lashavet, presenta a quien se sienta en lo alto. La pregunta afirma su dignidad incomparable.

6

y se inclina para mirar en los cielos y en la tierra?

📘 Estudio de Salmos 113:6

La grandeza del Señor se inclina para atender a su creación

La altura de su gloria se manifiesta también en una mirada que alcanza lo pequeño.

Explicación del versículo

El Señor se inclina para mirar en los cielos y en la tierra. El verso completa la pregunta anterior. Su grandeza incomparable incluye una atención que desciende hacia lo creado.

La imagen reúne altura y cercanía. Aun los cielos pertenecen al ámbito que Dios mira desde su soberanía. El lenguaje poético expresa trascendencia sin convertir al Señor en un observador indiferente.

La mirada prepara las acciones de los versos siguientes: levantar al pobre y dar gozo en el hogar afligido. Mirar tiene una consecuencia de cuidado. El canto invita a reconocer una grandeza que actúa a favor de la vida vulnerable.

Isaías presenta al Alto y Sublime habitando también con el quebrantado y humilde para reavivar su corazón: Isaías 57:15. Esa palabra ilumina la relación entre santidad y compasión. El Señor no necesita disminuir su gloria para atender al afligido.

Filipenses confiesa que Jesucristo, existiendo en forma de Dios, tomó la condición de siervo y se humilló hasta la cruz: Filipenses 2:6–11. El Hijo no dejó de ser Dios al hacerse hombre. Su entrega revela el amor salvador que permite al creyente acercarse al Padre.

Texto original y sentido

הַמַּשְׁפִּילִי לִרְאוֹת, hammashpili lirot, expresa que se inclina para mirar. El contraste con la altura del verso anterior sostiene la poesía. La atención divina abarca cielos y tierra y prepara el cuidado concreto del necesitado.

Aplicación editorial

Acércate al Padre con la necesidad que hoy parece pequeña ante el mundo. Jesucristo revela su amor y abre el camino para confiar en él. Pide al Espíritu Santo una mirada semejante hacia alguien cuyo dolor has pasado por alto y ofrécele una ayuda concreta.

7

Él levanta del polvo al débil y alza del basurero al necesitado,

📘 Estudio de Salmos 113:7

El Señor levanta al pobre desde su abatimiento

La mirada del Dios elevado se convierte en una acción concreta de rescate y dignidad.

Explicación del versículo

Dios levanta del polvo al débil y alza del basurero al necesitado. El canto da contenido a la mirada del verso anterior. El Señor ve a quienes viven en una condición de desamparo y actúa a su favor.

Polvo y basurero expresan una posición social de humillación. La persona carece de medios y de reconocimiento. El verso celebra una restauración que afecta la vida real del pobre.

El cántico de Ana emplea el mismo lenguaje de levantar del polvo y del basurero: 1 Samuel 2:8. La memoria bíblica reconoce en esa acción un rasgo de la soberanía misericordiosa del Señor.

La grandeza divina no se afirma despreciando a los pequeños. Se manifiesta al rescatarlos y darles un lugar. La alabanza debe conservar el rostro humano de esa intervención.

Jesús anuncia buenas noticias a los pobres y libertad a los oprimidos: Lucas 4:16–21. La fe cristiana reconoce en su misión el cuidado salvador del Padre. Recibir su gracia puede formar una comunidad que se acerque al necesitado y le preste ayuda con respeto.

Texto original y sentido

דָּל, dal, designa al débil o pobre. אַשְׁפֹּת, ashpot, se refiere a montones de desecho o al basurero. אֶבְיוֹן, evyon, es el necesitado. Las imágenes hacen concreta la condición desde la que Dios lo levanta.

8

para sentarlos con los nobles, con los nobles de su pueblo.

📘 Estudio de Salmos 113:8

El pobre recibe un lugar de honor entre el pueblo

La restauración no termina en salir de la miseria: incluye una nueva pertenencia y dignidad.

Explicación del versículo

El Señor levanta al necesitado para sentarlo con los nobles de su pueblo. La finalidad del rescate es expresada como un lugar compartido. Quien estaba apartado del honor recibe reconocimiento.

Sentarse con los nobles representa una transformación de condición. La persona deja de ser tratada como alguien sin valor. El canto celebra una restauración de dignidad dentro de la comunidad.

La misma imagen aparece en la oración de Ana: 1 Samuel 2:8. El Señor que gobierna la tierra puede dar honor a quienes han sido despreciados. La posición humana no agota su juicio sobre una vida.

El movimiento del poema es significativo: Dios se sienta en las alturas y hace que el pobre se siente en un lugar de honor. La grandeza que desciende no pierde dignidad; la comparte mediante misericordia.

Efesios anuncia que Dios da vida con Cristo y hace participar a los creyentes de su exaltación por gracia: Efesios 2:4–10. La dignidad cristiana nace de esa relación recibida en el Salvador. La comunidad puede responder acogiendo a quienes el mundo deja al margen.

Texto original y sentido

לְהוֹשִׁיבִי, lehoshivi, expresa el propósito de hacer sentar. נְדִיבֵי עַמּוֹ, nedivei ammo, son los nobles de su pueblo. La misma familia verbal de sentarse y habitar enlaza la altura divina con la restauración del necesitado.

9

Hace que la estéril viva en su hogar como madre feliz de hijos. ¡Aleluya!

📘 Estudio de Salmos 113:9

El Señor puede transformar la aflicción del hogar en gozo

El canto celebra el don de hijos a la mujer estéril y concluye invitando a la alabanza.

Explicación del versículo

Dios hace habitar a la mujer estéril como madre feliz de hijos. El verso conserva una alegría concreta de maternidad. La grandeza del Señor alcanza una herida íntima del hogar y puede abrir un futuro antes esperado con dolor.

Ana presentó su aflicción delante de Dios y recibió a Samuel, a quien reconoció como respuesta a su oración: 1 Samuel 1:10–20; 1 Samuel 1:27–28. Su historia da un ejemplo bíblico del gozo que este canto celebra.

Elisabet confesó que el Señor había mirado su situación y quitado su deshonra entre la gente: Lucas 1:24–25. Lucas había afirmado que ella y Zacarías eran justos aun cuando no tenían hijos: Lucas 1:5–7. La falta de descendencia no era una prueba de que Dios rechazara su fidelidad.

El salmo alaba el poder misericordioso de Dios mediante una transformación recibida. No establece un calendario ni promete que toda persona fiel tendrá hijos. La esperanza debe conservar la libertad del Dador y la dignidad de quienes siguen atravesando esa necesidad.

Isaías ofrece también a los fieles sin descendencia un nombre y un lugar en la casa de Dios: Isaías 56:3–5. La pertenencia al Señor no queda medida únicamente por la maternidad o la paternidad biológica.

Jesús reconoce como su familia a quienes hacen la voluntad de Dios: Marcos 3:31–35. La gracia del Salvador forma una comunidad en la que puede haber acogida, consuelo y vínculos verdaderos. El «Aleluya» final responde al Dios que ve la aflicción y da lugar a los necesitados.

Texto original y sentido

עֲקֶרֶת, aqeret, designa a la mujer estéril. אֵם הַבָּנִים שְׂמֵחָה, em habbanim semeḥah, la presenta como madre feliz de hijos. La imagen del hogar completa el movimiento del canto desde la gloria en las alturas hacia una vida restaurada.

Aplicación editorial

Presenta al Padre una necesidad familiar que aún lleves con dolor y descansa en la gracia de Jesucristo. Pide al Espíritu Santo sensibilidad para acompañar a otra persona sin medir su valor por los hijos que tenga. La comunidad puede ofrecer escucha, acogida y una ayuda que haga visible el cuidado del Señor.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗