Jehová habló a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón, que murieron al acercarse delante de Jehová.
📘 Estudio de Levítico 16:1 · El día de la expiación
La santidad de Dios después de una muerte sacerdotal
El Día de la Expiación se introduce recordando la muerte de Nadab y Abiú. Ese recuerdo explica por qué el acceso a la presencia de Dios necesita una disposición expresa.
Explicación del versículo
La narración vuelve al suceso de Levítico 10:1–3. Allí los hijos de Aarón presentaron un fuego que Jehová no les había mandado. Aquí el hecho se resume mediante su acercamiento a Jehová y su muerte. El sacerdocio recibido no los autorizaba a establecer por cuenta propia las condiciones del culto.
La expresión «después de» sitúa la comunicación en relación con aquel acontecimiento; no indica cuántos días habían transcurrido. Los capítulos sobre pureza que quedan entre ambos relatos no rompen el vínculo: el santuario se encuentra en medio de un pueblo necesitado de purificación, y también sus ministros deben acercarse conforme a lo ordenado.
El lugar del capítulo en el libro
El capítulo 16 reúne cuestiones anteriores: la fragilidad del sacerdote, la contaminación del santuario y los pecados de la comunidad. La respuesta divina no consiste en clausurar definitivamente el encuentro con Israel. Dios proporciona un rito de expiación que permite continuar la vida del pueblo ante él. La advertencia sobre la muerte y la provisión para acercarse pertenecen a la misma enseñanza sobre su santidad.
Jehová dijo a Moisés: «Habla a tu hermano Aarón y dile que no entre en cualquier momento en el Lugar Santísimo, detrás del velo, ante el propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.
📘 Estudio de Levítico 16:2
¿Por qué Aarón no podía entrar cuando quisiera?
El sumo sacerdote tenía una responsabilidad singular, pero su cargo no le concedía acceso irrestricto al recinto interior.
Explicación del versículo
El «Lugar Santísimo» está detrás del velo, donde se encuentra el arca. El hebreo emplea aquí הַקֹּדֶשׁ, haqqōdeš, «el lugar santo»; la mención del velo y del propiciatorio precisa que se trata de la cámara interior. El «propiciatorio», כַּפֹּרֶת, kappōreṯ, es la cubierta de oro situada sobre el arca, descrita en Éxodo 25:17–22.
La prohibición tiene una razón personal: Dios se manifiesta allí. El recinto no es una sala que Aarón pueda visitar por curiosidad o conveniencia. La nube señala esa presencia; los versículos 12–13 ordenarán además producir una nube de incienso al entrar. El pasaje no describe a Dios como una figura corporal colocada sobre el arca.
El acceso abierto por Jesucristo
Hebreos 9:6–12 contrapone este acceso limitado con la entrada de Cristo por su propia sangre. Por eso la confianza cristiana para acercarse al Padre descansa en Jesús y su obra, sin convertir la santidad divina en algo trivial.
Con esto entrará Aarón en el Lugar Santísimo: con un novillo del ganado vacuno para la ofrenda por el pecado y un carnero para el holocausto.
📘 Estudio de Levítico 16:3
Las ofrendas personales de Aarón
Antes de describir los movimientos dentro del santuario, Dios establece qué animales necesita el sacerdote para su propia participación.
Explicación del versículo
«Con esto entrará» introduce las condiciones del acercamiento. No significa que Aarón conduzca un novillo y un carnero al interior del recinto: los animales serán sacrificados, y lo que llevará detrás del velo será sangre del novillo. Los versículos 11–14 explican ese procedimiento.
El novillo corresponde a la חַטָּאת, ḥaṭṭāʾṯ, ofrenda por el pecado o de purificación. El carnero se destina al holocausto, la ofrenda que arde sobre el altar. Son funciones distintas dentro de una misma jornada. El versículo 5 añadirá los animales suministrados por la comunidad, por lo que conviene distinguir lo requerido para Aarón de lo presentado por Israel.
Un mediador que también necesita expiación
La necesidad del novillo será expresamente aplicada a Aarón y su casa en el versículo 6. El ministro participa de la necesidad del pueblo; su servicio no lo convierte en una persona moralmente autosuficiente. Hebreos 7:26–28 destaca aquí una diferencia decisiva: Jesucristo es santo y sin mancha, y no necesita ofrecer primero un sacrificio por sus propios pecados.
Se pondrá la túnica santa de lino y se cubrirá el cuerpo con calzoncillos de lino. Se ceñirá con una faja de lino y se cubrirá la cabeza con un turbante de lino. Son vestiduras santas; bañará su cuerpo con agua y después se las pondrá.
📘 Estudio de Levítico 16:4
Vestiduras de lino para entrar ante Dios
Aarón debe bañarse y ponerse cuatro prendas de lino consagradas. La preparación de su cuerpo y su vestimenta forma parte del acercamiento establecido.
Explicación del versículo
El texto enumera túnica, ropa interior, faja y turbante. La repetición de בַּד, baḏ, «lino», subraya la unidad del conjunto. Son «vestiduras santas», apartadas para ese servicio, aunque su composición sea más sencilla que el atuendo sacerdotal de Éxodo 28:2–5, donde aparecen también el pectoral, el efod y el manto.
El orden es importante: primero el baño; después, las prendas. No basta con cubrir el cuerpo con ropa reservada al culto. Aarón debe prepararse conforme al mandato antes de entrar. Al concluir esta parte del rito, se quitará estas vestiduras y volverá a bañarse, como indican los versículos 23–24.
Lo que expresa la sencillez del conjunto
El pasaje concentra la atención en la pureza requerida y en la obediencia del sacerdote. No asigna un significado independiente a cada pieza ni explica el lino como un poder protector. La seguridad de Aarón procede de someterse a la disposición de Dios, quien establece tanto las prendas como la manera de usarlas.
De la comunidad de los hijos de Israel tomará dos machos cabríos para la ofrenda por el pecado y un carnero para el holocausto.
📘 Estudio de Levítico 16:5
Dos machos cabríos dentro de una misma provisión
La comunidad aporta animales para su expiación. Dos machos cabríos tendrán destinos diferentes, pero ambos pertenecen al rito dispuesto por Dios.
Explicación del versículo
La frase hebrea coloca a los dos animales bajo la finalidad «para la ofrenda por el pecado». Después se distinguirá entre el macho cabrío que muere y aquel que permanece vivo y es enviado al desierto. No son dos sacrificios sangrientos: el texto solo manda degollar al que corresponde a Jehová.
El carnero se destina al holocausto del pueblo, presentado más adelante en el versículo 24. La comunidad participa proporcionando los animales, aunque la entrada al recinto interior corresponde al sumo sacerdote. El rito combina así una responsabilidad colectiva con un servicio representativo.
Cómo seguir el desarrollo
Los versículos 7–10 asignan los destinos de los dos machos cabríos; los versículos 15–19 describen la purificación mediante la sangre; los versículos 20–22 narran la confesión y el alejamiento de las iniquidades sobre el animal vivo. Esta secuencia ayuda a comprender conjuntamente la purificación del santuario y la remoción del pecado del pueblo. Los animales no representan dos poderes rivales a los que Israel deba rendir culto: ambos son presentados inicialmente delante de Jehová.
Aarón presentará el novillo de la ofrenda por el pecado que es para él y hará expiación por sí mismo y por su casa.
📘 Estudio de Levítico 16:6
El sacerdote comienza por su propia necesidad
Aarón presenta el novillo destinado a él antes de proceder con las ofrendas del pueblo. Su cercanía al santuario no elimina su necesidad de expiación.
Explicación del versículo
«Por sí mismo y por su casa» incluye al sacerdote y a los suyos dentro de la provisión. La expresión בֵּיתוֹ, bêṯô, «su casa», designa su ámbito familiar; en este contexto sacerdotal no se reduce al edificio donde vive. El cierre del capítulo mencionará expresamente a los sacerdotes junto con toda la asamblea.
Este versículo anticipa una acción que el versículo 11 retomará al narrar el sacrificio. La repetición permite distinguir la presentación de la ofrenda y su desarrollo posterior, sin suponer que Aarón degüella aquí un primer novillo y después otro diferente.
Responsabilidad espiritual sin autosuficiencia
La autoridad de Aarón no descansa en que carezca de debilidad. Debe servir dentro de la misericordia que él mismo necesita. Esa limitación prepara el contraste con el sacerdocio de Jesús: Hebreos 7:25–28 presenta al Hijo como el sacerdote permanente y sin mancha, capaz de salvar a quienes se acercan a Dios por medio de él. La perfección pertenece a Cristo, no a sus ministros.
Tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la entrada de la tienda de reunión.
📘 Estudio de Levítico 16:7
Los dos animales son presentados ante Jehová
Antes de echar las suertes, Aarón coloca a ambos machos cabríos a la entrada de la tienda. Esa presentación establece a quién pertenece la disposición de todo el rito.
Explicación del versículo
El verbo traducido «presentará» expresa aquí hacer estar de pie o colocar ante alguien. Aarón reúne los animales en el lugar de encuentro señalado, a la entrada de la tienda, sin introducirlos en el Lugar Santísimo. La diferencia entre presentarse «delante de Jehová» y entrar detrás del velo es necesaria para seguir el capítulo.
Ambos animales comparten este primer acto. Uno será sacrificado y el otro enviado vivo al desierto, pero no se explica su elección por defectos, aspecto o valor. Las suertes del versículo siguiente asignarán sus funciones dentro de la provisión divina.
La importancia del lugar de presentación
La entrada de la tienda ya ha aparecido como lugar donde se presentan las ofrendas en Levítico 1:3. En el capítulo 17 se insistirá en que el culto de Israel debe dirigirse a Jehová, rechazando los sacrificios a los demonios cabríos. Ese marco impide leer el envío del segundo animal como una autorización para rendir culto a otro ser.
Aarón echará suertes sobre los dos machos cabríos: una suerte para Jehová y otra suerte para Azazel.
📘 Estudio de Levítico 16:8
¿Qué significa Azazel?
El nombre «Azazel» plantea una de las dificultades más conocidas del capítulo. Su interpretación debe considerar tanto las palabras como lo que se hace con el animal.
Explicación del versículo
Las suertes asignan una función a cada macho cabrío. עֲזָאזֵל, ʿĂzāʾzēl, aparece solo en este capítulo. Se ha entendido como una expresión relacionada con el alejamiento, como designación de una región agreste o como nombre de un ser vinculado al desierto. La construcción paralela «para Jehová» y «para Azazel» favorece, para algunos intérpretes, la lectura como nombre propio; la función del animal explica traducciones tradicionales como «macho cabrío de la remoción» o «chivo expiatorio».
La NTBT conserva «Azazel» sin resolver mediante una paráfrasis una identificación discutida. Esto no equivale a afirmar que el texto instituya un sacrificio a Satanás. El animal será presentado vivo delante de Jehová y cargará las iniquidades hacia fuera de la comunidad.
El límite que establece el propio relato
El rito no contiene oración a Azazel ni mandato de matarle el animal. Además, Levítico 17:7 prohíbe los sacrificios a los demonios cabríos. Cualquiera que sea el trasfondo del nombre, el propósito declarado es apartar el pecado de Israel bajo la autoridad de Jehová. La incertidumbre del término no debe desplazar ese centro explícito.
Aarón presentará el macho cabrío sobre el que haya caído la suerte para Jehová y lo ofrecerá como ofrenda por el pecado.
📘 Estudio de Levítico 16:9
El macho cabrío destinado a la ofrenda por el pecado
La suerte para Jehová determina qué animal será sacrificado. Su sangre será llevada al recinto interior a favor del pueblo.
Explicación del versículo
«Lo ofrecerá como ofrenda por el pecado» introduce el destino que se desarrollará en el versículo 15. El animal no es elegido por una preferencia personal de Aarón. El sorteo asignado en el versículo 8 establece su función y permite distinguirla de la del macho cabrío vivo.
La palabra חַטָּאת, ḥaṭṭāʾṯ, puede designar el pecado o la ofrenda que trata con él. Aquí nombra inequívocamente una ofrenda. Su sangre purificará el santuario de la contaminación relacionada con las impurezas, rebeliones y pecados de Israel; el versículo 16 ofrece esa explicación, más amplia que una simple limpieza material.
Una lectura que conserva las diferencias
El novillo es presentado por Aarón y su casa; este macho cabrío, por el pueblo. La distinción expresa la necesidad de unos y otros sin convertir al sacerdote en ajeno a la expiación. Hebreos 9:11–14 retomará los animales del culto para destacar la eficacia superior de la propia entrega de Jesucristo, cuya sangre purifica la conciencia para servir al Dios vivo.
Pero el macho cabrío sobre el que haya caído la suerte para Azazel será presentado vivo delante de Jehová, para hacer expiación sobre él y enviarlo a Azazel, al desierto.
📘 Estudio de Levítico 16:10
El animal que debe permanecer vivo
El segundo macho cabrío no es degollado. Es presentado vivo ante Jehová y enviado después al desierto como parte del tratamiento del pecado de Israel.
Explicación del versículo
El contraste «pero» separa sus funciones. La expresión hebrea «hacer expiación sobre él» vincula al animal con el rito, cuyo sentido se desarrolla cuando Aarón confiesa las iniquidades sobre su cabeza. Después las llevará lejos del pueblo. La escena debe leerse junto con los versículos 21–22, sin suponer que el animal vivo realiza un segundo sacrificio de sangre.
«A Azazel, al desierto» mantiene el término discutido del versículo 8 y añade un destino geográfico claro: fuera del ámbito habitado de la comunidad. El texto no explica la remoción como un pago que Dios deba entregar a un poder maligno. Todo comienza con la presentación delante de Jehová y responde a su disposición.
Purificación y alejamiento
Los dos animales muestran aspectos complementarios del rito: la sangre trata con la contaminación del santuario y el animal enviado representa el alejamiento de las iniquidades. Al leer la obra de Cristo a la luz de este capítulo, el fundamento es que él se ofreció a sí mismo para quitar el pecado, como enseña Hebreos 9:26–28. El Salvador no comparte esa obra con otro ser.
Aarón presentará el novillo de la ofrenda por el pecado que es para él y hará expiación por sí mismo y por su casa; degollará el novillo de la ofrenda por el pecado que es para él.
📘 Estudio de Levítico 16:11
El sacrificio que precede a la entrada
La instrucción vuelve al novillo de Aarón y señala ahora su muerte. El sacerdote necesita expiación antes de llevar sangre al interior.
Explicación del versículo
La repetición de «para él» destaca de quién es esta ofrenda. El rito no comienza con Aarón tratando únicamente los pecados ajenos. Su casa participa de la misma necesidad, y el novillo corresponde a esa primera parte del servicio.
La presentación y la finalidad ya habían sido anticipadas en el versículo 6. Aquí se añade la acción de degollarlo, que proporciona la sangre utilizada en el versículo 14. Leer estas instrucciones como etapas de un mismo procedimiento evita multiplicar sacrificios que el pasaje no ordena.
La sangre y la dependencia del sacerdote
El acercamiento no depende solo del rango de Aarón, de su ropa o de que haya memorizado los movimientos. Dios ha dispuesto que entre con sangre de una ofrenda. Hebreos 9:7 resume este rasgo al mencionar la entrada anual del sumo sacerdote por sí mismo y por el pueblo. La escena muestra tanto la seriedad del pecado como la provisión divina para que un sacerdote también necesitado de purificación pueda ejercer su ministerio.
Tomará un incensario lleno de brasas del altar que está delante de Jehová y dos puñados llenos de incienso aromático finamente molido, y los llevará detrás del velo.
📘 Estudio de Levítico 16:12
Brasas e incienso detrás del velo
Antes de la aspersión de sangre, Aarón lleva al recinto interior brasas del altar e incienso finamente molido.
Explicación del versículo
El מַחְתָּה, maḥtāh, es el recipiente para llevar las brasas, traducido aquí «incensario». Se llena de brasas del altar que está delante de Jehová. Los «dos puñados» expresan la cantidad de incienso que cabe en las manos ahuecadas del sacerdote; el texto no convierte esa medida corporal en un peso uniforme.
El incienso debe ser aromático y estar finamente molido. Éxodo 30:34–38 describe la preparación reservada para el santuario y prohíbe reproducirla para disfrute particular. No se trata de escoger un perfume agradable al gusto de Aarón, sino de usar lo consagrado según la instrucción recibida.
La función que explica el versículo siguiente
Las brasas y el incienso producirán una nube que cubrirá el propiciatorio. Este dato aclara por qué Aarón debe llevar ambos detrás del velo. El pasaje prescribe una acción concreta relacionada con su entrada; no atribuye a cualquier humo o aroma una capacidad autónoma para proteger a una persona ante Dios.
Pondrá el incienso sobre el fuego delante de Jehová, y la nube del incienso cubrirá el propiciatorio que está sobre el Testimonio, para que no muera.
📘 Estudio de Levítico 16:13
Una nube que cubre el propiciatorio
La nube de incienso tiene una función explícita: cubrir el propiciatorio durante la entrada del sacerdote para que no muera.
Explicación del versículo
El incienso se coloca sobre las brasas «delante de Jehová». El verbo «cubrirá» describe el efecto de la nube sobre el lugar donde se manifiesta la presencia divina. El cuidado por la vida de Aarón retoma la advertencia del versículo 2 y la memoria de las muertes que abren el capítulo.
«El Testimonio» designa las tablas del pacto, guardadas en el arca; por extensión, permite identificar el arca y su cubierta en esta descripción. Éxodo 25:21–22 relaciona precisamente las tablas, el propiciatorio y la promesa del encuentro con Dios.
Presencia divina y obediencia
El incienso no reemplaza la sangre, y la sangre no hace innecesaria esta instrucción. Aarón debe cumplir el conjunto de lo dispuesto. La nube tampoco significa que él pueda ocultarse de Dios o reducir su santidad. Expresa una condición del acceso concedido. El lector contempla una misericordia que proporciona acercamiento y, al mismo tiempo, una santidad ante la que nadie se presenta con ligereza.
Tomará de la sangre del novillo y la rociará con su dedo sobre el lado oriental del propiciatorio; delante del propiciatorio rociará parte de la sangre con su dedo siete veces.
📘 Estudio de Levítico 16:14
La sangre sobre el propiciatorio y delante de él
Aarón usa la sangre del novillo en el centro del recinto interior. Los dos lugares de aspersión se distinguen cuidadosamente.
Explicación del versículo
Primero rocía con el dedo sobre el lado oriental del propiciatorio; después rocía siete veces delante de él. La mención de las siete veces pertenece expresamente a esta segunda indicación. Conviene conservar esa diferencia en vez de asignar sin explicación el mismo número a cada movimiento.
El propiciatorio es la cubierta del arca, no una segunda arca ni una mesa separada. La referencia al oriente orienta la acción dentro de la disposición del santuario. El rito se realiza con sangre de la ofrenda personal del sacerdote, por lo que su propia necesidad permanece visible incluso en el lugar de mayor santidad.
¿Por qué se emplea sangre?
Levítico 17:11 relaciona la sangre con la vida y declara que Dios la ha dado sobre el altar para hacer expiación. Aquí su aplicación integra la purificación del santuario. El número siete ordena la repetición del acto en el rito; el pasaje no invita a calcular con él fechas ocultas ni a convertir la aspersión en una fórmula utilizable fuera de esta disposición.
Degollará el macho cabrío de la ofrenda por el pecado que es para el pueblo y llevará su sangre detrás del velo. Hará con su sangre lo mismo que hizo con la sangre del novillo: la rociará sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
📘 Estudio de Levítico 16:15 · La purificación del santuario y del altar
La entrada con sangre a favor del pueblo
Después de la ofrenda personal de Aarón, se sacrifica el macho cabrío destinado a Israel. El pueblo también necesita la expiación que Dios ha dispuesto.
Explicación del versículo
La expresión «que es para el pueblo» diferencia este animal del novillo. Aarón lleva su sangre detrás del velo y repite el procedimiento realizado sobre el propiciatorio y delante de él. La distinción de las ofrendas no crea un camino de acercamiento para el sacerdote y otro independiente para Israel: el mismo ministro realiza ambos actos dentro de la disposición divina.
El animal aquí degollado es el escogido para Jehová en los versículos 8–9. El otro macho cabrío sigue vivo. Tener presentes ambos destinos evita confundir la sangre introducida en el santuario con la remoción posterior de las iniquidades al desierto.
La representación del pueblo
Israel no entra en conjunto detrás del velo; el sacerdote actúa a su favor. Hebreos 9:11–14 desarrolla el contraste entre esa sangre animal y la propia sangre de Cristo. Jesús obtiene redención eterna mediante su entrega y purifica la conciencia. La lectura cristiana se apoya en esa comparación expresa, conservando la diferencia entre el rito anual y su obra definitiva.
Hará expiación por el Lugar Santísimo a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados. Hará lo mismo con la tienda de reunión, que permanece entre ellos en medio de sus impurezas.
📘 Estudio de Levítico 16:16
¿Por qué necesita purificación el santuario?
El lugar santo está en medio de un pueblo con impurezas y pecados. La presencia de Dios exige que esa contaminación sea tratada.
Explicación del versículo
El texto menciona «impurezas», «rebeliones» y «pecados». La amplitud importa: el capítulo responde tanto a estados rituales tratados en Levítico 11–15 como a la desobediencia moral de Israel. La palabra פְּשָׁעִים, pəšāʿîm, traducida «rebeliones», expresa transgresiones y ruptura de la fidelidad debida. No es necesario convertir una emisión corporal involuntaria en rebelión para reconocer que ambas afectan de maneras diferentes la vida del pueblo ante el santuario.
El rito de expiación se aplica al recinto interior y también a la tienda. Un edificio no comete faltas morales; necesita purificación porque el culto ocurre entre personas cuya contaminación y pecado comprometen su relación con el Dios santo.
La presencia que permanece entre ellos
La afirmación final destaca que la tienda sigue en medio de Israel. La expiación responde a la voluntad divina de habitar entre su pueblo, no a la idea de que Dios ignore su pecado. Hebreos 9:23–24 utiliza la purificación del santuario terrenal para explicar la entrada superior de Cristo ante Dios a favor de los suyos.
No habrá ninguna otra persona en la tienda de reunión desde que él entre a hacer expiación en el Lugar Santísimo hasta que salga. Hará expiación por sí mismo, por su casa y por toda la asamblea de Israel.
📘 Estudio de Levítico 16:17
Un solo sacerdote representa a toda la asamblea
Durante la expiación en el recinto interior, nadie más puede permanecer en la tienda. La restricción abarca más que el espacio situado detrás del velo.
Explicación del versículo
«No habrá ninguna otra persona» señala una exclusión temporal: desde que Aarón entra hasta que sale. Los demás sacerdotes no acompañan al sumo sacerdote ni continúan simultáneamente su servicio dentro de la tienda. La acción es solemne y representativa.
El cierre reúne tres ámbitos: Aarón, su casa y toda la asamblea de Israel. El ministro actúa solo, pero no a favor de sí mismo únicamente. La soledad del servicio no significa indiferencia hacia el pueblo; hace visible que el acceso ha sido confiado a un representante bajo instrucciones precisas.
De la limitación antigua a la confianza en Cristo
Hebreos 9:6–8 explica la diferencia entre el servicio habitual de los sacerdotes y la entrada restringida del sumo sacerdote. Después, Hebreos 10:19–22 invita a los creyentes a acercarse por la sangre de Jesús. Tu confianza ante el Padre tiene ese fundamento: el gran sacerdote que abrió el camino, no una supuesta capacidad personal para atravesar por tu cuenta las barreras del antiguo santuario.
Saldrá al altar que está delante de Jehová y hará expiación por él. Tomará de la sangre del novillo y de la sangre del macho cabrío y la pondrá en los cuernos del altar, por todos sus lados.
📘 Estudio de Levítico 16:18
La sangre aplicada a los cuernos del altar
El rito avanza desde el recinto interior hacia el altar. La purificación alcanza también el lugar del servicio sacrificial.
Explicación del versículo
Aarón toma sangre del novillo y del macho cabrío, las ofrendas correspondientes a él y al pueblo, y la aplica a los cuernos del altar. Los cuernos son sus salientes, no piezas de animales colocadas sobre él. «Por todos sus lados» señala la aplicación alrededor, sin concentrarla en un solo extremo.
El versículo llama al altar «el que está delante de Jehová», sin indicar aquí su material. Su identificación se ha relacionado tanto con el recorrido hacia el altar exterior como con Éxodo 30:10, que prescribe expresamente una expiación anual con sangre sobre los cuernos del altar del incienso. La comparación de ambos textos debe conservar el dato inequívoco: los lugares del culto también necesitan purificación.
Lo que explica la acción
El versículo 19 declara su finalidad: purificar y consagrar el altar de las impurezas de Israel. La sangre no corrige una culpa moral del objeto; restaura su condición para el servicio santo. La presencia de un altar consagrado no permite tratar como insignificante la contaminación de la comunidad que adora ante él.
Rociará sobre él parte de la sangre con su dedo siete veces; lo purificará de las impurezas de los hijos de Israel y lo consagrará.
📘 Estudio de Levítico 16:19
Purificar y consagrar el lugar del culto
La aspersión de sangre sobre el altar completa la acción iniciada en sus cuernos. El texto mismo explica qué produce dentro del rito.
Explicación del versículo
Aarón rocía siete veces y realiza dos acciones relacionadas: «lo purificará» y «lo consagrará». El primer verbo se refiere a quitar la contaminación ritual; el segundo, a reafirmar la condición apartada del altar para Dios. La purificación y la consagración atienden así a su uso santo entre los israelitas.
La causa mencionada son «las impurezas de los hijos de Israel». El altar no se considera aislado de la vida del pueblo. Aunque haya sido hecho y dedicado conforme a la instrucción divina, su servicio ocurre en una comunidad necesitada de expiación.
La continuidad del argumento
El versículo 16 había hablado del recinto interior y de la tienda; este concluye la purificación del altar. El siguiente resumirá esos tres espacios antes de pasar al macho cabrío vivo. Comprender el recorrido ayuda a ver que el capítulo no encadena gestos sin relación: el santuario debe quedar dispuesto para que continúe el encuentro del pueblo con Jehová. La repetición anual expresará la continuidad de esa necesidad, como destacará Hebreos 10:1–4.
Cuando haya terminado de hacer expiación por el Lugar Santísimo, por la tienda de reunión y por el altar, presentará el macho cabrío vivo.
📘 Estudio de Levítico 16:20 · El envío del macho cabrío vivo
Del santuario purificado al pecado que se aleja
La presentación del macho cabrío vivo marca un cambio de escena: comienza la confesión y la remoción de las iniquidades de la comunidad.
Explicación del versículo
La frase «cuando haya terminado» cierra la expiación por tres lugares: el Lugar Santísimo, la tienda y el altar. Todavía quedan acciones por realizar en la jornada, pero esa parte del procedimiento ya ha concluido. El texto no afirma que Aarón haya terminado todo su servicio antes de presentar al segundo animal.
La precisión «vivo» recuerda el destino establecido en el versículo 10. Este macho cabrío ha sido apartado para una función distinta de la del animal cuya sangre fue llevada al interior. Lo que sigue no describe una nueva entrada detrás del velo, sino un acto delante de la comunidad que culminará fuera del campamento.
Dos escenas que se explican mutuamente
El santuario ha sido purificado de la contaminación asociada a Israel; ahora las iniquidades serán confesadas y llevadas a una tierra apartada. El rito muestra tanto la seriedad con que el pecado afecta la convivencia con Dios como la provisión para apartarlo. El versículo 21 resulta indispensable para comprender este cambio: allí se declara qué carga el animal y por qué es enviado.
Aarón apoyará sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados. Los pondrá sobre la cabeza del macho cabrío y lo enviará al desierto por medio de un hombre designado para ello.
📘 Estudio de Levítico 16:21
La confesión sobre el macho cabrío vivo
Aarón reconoce las iniquidades de Israel y las coloca ritualmente sobre el animal que será enviado al desierto.
Explicación del versículo
La indicación especifica «sus dos manos». La imposición va acompañada de confesión, de modo que el propio pasaje explica el gesto. Aarón declara las iniquidades, rebeliones y pecados de los israelitas, y los pone sobre la cabeza del macho cabrío. Los términos acumulan el reconocimiento de la desobediencia; no permiten minimizarla ni atribuirla a una culpa desconocida del animal.
El acto representa una transferencia ritual de la carga de Israel. El macho cabrío no se vuelve un agente moral que haya decidido cometer esas faltas. Tampoco se trata de culpar a una persona inocente para evitar la verdad: el pueblo reconoce precisamente sus propias iniquidades.
El hombre encargado del envío
La expresión אִישׁ עִתִּי, ʾîš ʿittî, describe al hombre dispuesto o designado para la tarea. Su función es conducir al animal al desierto, no recibir una confesión para perdonar por autoridad propia. La imagen de llevar las iniquidades permite comparar Isaías 53:11–12, donde el siervo carga con ellas, sin confundir al siervo personal con este animal del rito.
El macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a una tierra apartada, y el hombre soltará al macho cabrío en el desierto.
📘 Estudio de Levítico 16:22
Las iniquidades llevadas lejos de la comunidad
El animal se aleja con la carga confesada por Israel. La separación visible completa la escena iniciada con las dos manos de Aarón sobre su cabeza.
Explicación del versículo
«Llevará sobre sí» atribuye al macho cabrío la carga ritual de las iniquidades. El destino es אֶרֶץ גְּזֵרָה, ʾereṣ gəzērāh, una tierra apartada o aislada. La expresión subraya la separación de la comunidad; no ofrece aquí una descripción del infierno ni un mapa de un reino espiritual.
El hombre encargado suelta al animal en el desierto. El pasaje no ordena degollarlo allí ni presentar su sangre a otro ser. La atención permanece en el pecado retirado del ámbito donde Israel vive ante Dios. El envío hace visible lo que la confesión ha declarado: las iniquidades necesitan ser apartadas, no conservadas como parte aceptable de la vida del pueblo.
La carga del pecado y Jesucristo
Hebreos 9:28 anuncia que Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos. La relación ayuda a comprender la remoción del pecado, pero el cumplimiento supera la imagen: Jesús se entrega personalmente y obtiene salvación. Su obra no exige que otro poder reciba una parte de la expiación.
Aarón entrará en la tienda de reunión, se quitará las vestiduras de lino que se había puesto para entrar en el Lugar Santísimo y las dejará allí.
📘 Estudio de Levítico 16:23
Las prendas reservadas para la entrada
Aarón vuelve a la tienda y se quita las vestiduras de lino utilizadas en el servicio interior. La ropa consagrada no se maneja como una prenda cotidiana.
Explicación del versículo
El texto identifica el conjunto por su uso: son las prendas que se puso para entrar en el lugar santo. Corresponden a las cuatro piezas del versículo 4. Tras terminar esta fase del rito, las deja en la tienda.
La instrucción mantiene una distinción entre el servicio detrás del velo y las acciones posteriores en el altar. El versículo siguiente añadirá otro baño y el cambio de ropa antes de los holocaustos. El capítulo regula la salida con un cuidado comparable al que dedicó a la entrada.
Qué puede afirmarse sobre las vestiduras
Dejarlas allí expresa su pertenencia al ámbito sagrado. Este versículo no especifica que deban quemarse, destruirse o circular entre el pueblo, ni explica por sí solo si volverán a utilizarse. La enseñanza se centra en el uso ordenado de lo consagrado. El sacerdote no dispone libremente de sus prendas por haber concluido una tarea importante: sigue sometido a las instrucciones de Dios hasta completar el servicio.
Bañará su cuerpo con agua en un lugar santo, se pondrá sus vestiduras y saldrá. Presentará su holocausto y el holocausto del pueblo, y hará expiación por sí mismo y por el pueblo.
📘 Estudio de Levítico 16:24
El baño y los holocaustos que completan el servicio
La jornada continúa después del envío del animal vivo. Aarón se baña, cambia sus vestiduras y presenta las ofrendas quemadas de él y del pueblo.
Explicación del versículo
El baño debe realizarse «en un lugar santo», dentro del ámbito consagrado para el servicio. Después Aarón se pone «sus vestiduras». La frase señala el cambio respecto del conjunto de lino recién dejado, sin volver a enumerar aquí cada pieza.
Los holocaustos corresponden a los carneros previstos en los versículos 3 y 5. Su presentación forma parte de la misma jornada, pero no debe confundirse con los animales cuya sangre fue llevada detrás del velo. El rito comprende distintas ofrendas, con acciones y destinos determinados.
La expiación dentro del conjunto
El versículo vuelve a mencionar expiación por Aarón y por el pueblo. No invalida con ello la purificación del santuario ya concluida; completa la descripción del servicio a favor de las personas. La estructura reúne preparación, sangre, remoción de las iniquidades y holocaustos. Cada parte debe entenderse dentro del conjunto, sin tomar una sola acción y convertirla en un procedimiento espiritual independiente que cualquier persona pudiera repetir para obtener perdón.
Hará arder sobre el altar la grasa de la ofrenda por el pecado.
📘 Estudio de Levítico 16:25
La grasa de la ofrenda sobre el altar
La grasa de los animales de la ofrenda por el pecado tiene un destino distinto del que tendrán sus cuerpos fuera del campamento.
Explicación del versículo
El mandato de hacerla arder retoma una disposición conocida de Levítico 4:8–12: ciertas partes grasas se ofrecen sobre el altar, mientras el resto del animal recibe otro tratamiento. «La ofrenda por el pecado» nombra aquí la categoría sacrificial dentro de la jornada; los versículos 27–28 hablarán expresamente del novillo y del macho cabrío.
El verbo יַקְטִיר, yaqṭîr, expresa hacer subir en humo sobre el altar. El relato distingue esta acción de la quema posterior de los cuerpos fuera del campamento. La separación de lugares y partes evita imaginar que todo el animal se consume sobre el mismo altar como si fuera un holocausto.
La atención a los detalles del culto
La brevedad del versículo no lo vuelve accesorio. Después de la sangre introducida en el santuario y del animal enviado al desierto, todavía se atiende al destino de lo ofrecido. La disposición de cada parte pertenece a la obediencia del servicio; Aarón no decide por conveniencia qué reservar, comer o desechar.
El que haya soltado el macho cabrío para Azazel lavará su ropa y bañará su cuerpo con agua; después podrá entrar en el campamento.
📘 Estudio de Levítico 16:26
El regreso del hombre que condujo al animal
Quien llevó el macho cabrío al desierto debe lavarse antes de volver al campamento. Su tarea participa de las distinciones rituales de la jornada.
Explicación del versículo
La expresión «el que haya soltado» enlaza con el hombre designado en el versículo 21. La responsabilidad no concluye simplemente cuando el animal se aleja: debe lavar su ropa y bañar su cuerpo. Después puede regresar.
El orden protege la separación entre el envío de la carga ritual fuera de la comunidad y el retorno de quien realizó ese servicio. No se prescribe aquí una ofrenda adicional, ni se declara que el hombre haya cometido un pecado moral por cumplir el encargo. El contacto con una función de remoción exige purificación dentro de este sistema de culto.
Una tarea necesaria con condiciones de retorno
El versículo 28 establecerá el mismo lavado para quien queme los cuerpos de las ofrendas. Ambas personas sirven a una disposición de Dios y, al mismo tiempo, deben respetar las condiciones para regresar. Esto ayuda a distinguir entre la culpabilidad por desobedecer y la purificación ritual necesaria después de una tarea autorizada. La ley atiende a ambas cuestiones, sin tratarlas como si fueran idénticas.
El novillo de la ofrenda por el pecado y el macho cabrío de la ofrenda por el pecado, cuya sangre fue llevada al Lugar Santísimo para hacer expiación, serán sacados fuera del campamento. Quemarán al fuego sus pieles, su carne y su estiércol.
📘 Estudio de Levítico 16:27
Los cuerpos de las ofrendas fuera del campamento
El novillo y el macho cabrío cuya sangre entró en el santuario no se convierten en alimento para los sacerdotes. Sus cuerpos deben ser retirados y quemados.
Explicación del versículo
El texto da la razón de este tratamiento al identificar los animales por su sangre: fue llevada al lugar santo para hacer expiación. Levítico 6:30 establece que las ofrendas de esta clase no se comen. Aquí se precisa la retirada de pieles, carne y estiércol.
La quema ocurre fuera del campamento, a diferencia de la grasa ofrecida sobre el altar en el versículo 25. El hebreo usa aquí una forma de שָׂרַף, śārap̄, «quemar», dentro de esa disposición exterior. La descripción no debe confundirse con el holocausto de los carneros ni con el envío del animal que permaneció vivo.
La comparación expresa de Hebreos
Hebreos 13:11–14 relaciona estos cuerpos quemados fuera del campamento con Jesús, que sufrió fuera de la puerta para santificar al pueblo por su propia sangre. La exhortación cristiana consiste en acercarse a él y aceptar su oprobio, buscando la ciudad venidera. Esa relación está desarrollada en el Nuevo Testamento y no depende de asignar un simbolismo imaginado a cada parte del animal.
El que los queme lavará su ropa y bañará su cuerpo con agua; después podrá entrar en el campamento.
📘 Estudio de Levítico 16:28
El servicio exterior también exige purificación
La persona que quema los cuerpos debe lavar su ropa y bañarse antes de volver. La conclusión del trabajo no elimina la preparación requerida para el retorno.
Explicación del versículo
«El que los queme» se refiere a los cuerpos del novillo y del macho cabrío descritos en el versículo anterior. La indicación de lavarse coincide con la dada al hombre que envía al animal vivo. Son dos tareas diferentes, pero ambas se relacionan con lo retirado del campamento durante la expiación.
El pasaje ordena lavado de ropa y baño del cuerpo, y después permite entrar. No añade en este punto una espera de siete días ni otra ofrenda. Las condiciones deben leerse en su propia formulación, sin trasladar automáticamente todos los plazos de las leyes sobre flujos o afecciones de la piel.
Una distinción que ayuda a comprender Levítico
La necesidad de purificación no demuestra por sí sola que una tarea sea malvada. Este hombre ejecuta una orden necesaria para el culto de Israel. La ley reconoce que alguien puede cumplir un servicio autorizado y necesitar después un lavado ritual. Comprender esa distinción evita convertir cada referencia a contaminación en una acusación moral contra la persona implicada.
Esto será para ustedes un estatuto perpetuo: en el séptimo mes, el día diez del mes, se humillarán y no harán ningún trabajo, ni el nativo ni el extranjero que reside entre ustedes.
📘 Estudio de Levítico 16:29 · El reposo y la expiación anual de Israel
Una jornada de humillación para toda la comunidad
El Día de la Expiación tiene fecha fija dentro del calendario de Israel: el décimo día del séptimo mes. La comunidad participa mediante la humillación y el cese del trabajo.
Explicación del versículo
«Se humillarán» traduce la expresión תְּעַנּוּ אֶת־נַפְשֹׁתֵיכֶם, təʿannû ʾeṯ-nafšōṯêḵem, literalmente relacionada con afligirse o humillarse a uno mismo. «Alma» en esta construcción designa a la persona; no ordena dañar una parte invisible de ella. La negación de uno mismo encuentra expresión en el ayuno, como muestra el uso de humillar el alma en Salmos 35:13.
La prohibición de trabajar alcanza tanto al israelita de nacimiento como al extranjero residente. El reposo no es un privilegio reservado a unos mientras otros mantienen su actividad a su servicio. La jornada implica a la comunidad que vive bajo estas disposiciones.
El calendario y la respuesta interior
El séptimo mes pertenece al calendario israelita; su correspondencia con el calendario actual varía. Levítico 23:27–32 amplía la celebración. La humillación acompaña la expiación, sin comprarla mediante sufrimiento. Isaías 58:3–7 denunciará el ayuno que conserva la opresión y la violencia, mostrando que el acto exterior necesita una respuesta real ante Dios.
Porque en este día se hará expiación por ustedes para purificarlos. Quedarán puros de todos sus pecados delante de Jehová.
📘 Estudio de Levítico 16:30
Purificados delante de Jehová
La razón del reposo y la humillación es la expiación que se realiza ese día. La meta es que el pueblo permanezca puro ante Dios.
Explicación del versículo
El versículo relaciona expresamente expiación y purificación. «Todos sus pecados» abarca la necesidad colectiva reconocida durante el rito; «delante de Jehová» sitúa el resultado en la relación con él. No se trata solo de que la comunidad se sienta mejor después de una ceremonia solemne.
La ley atribuye una función real al rito dispuesto por Dios dentro del pacto. Al mismo tiempo, el cierre del capítulo exige su repetición anual. Esa combinación prepara una pregunta que el Nuevo Testamento desarrollará: qué diferencia existe entre esta purificación y la obra que lleva a su término el tratamiento del pecado.
La eficacia definitiva de Jesucristo
Hebreos 10:1–4 muestra que la repetición de los sacrificios recuerda el pecado sin perfeccionar definitivamente al adorador. Hebreos 9:12–14 presenta la redención eterna y la purificación de la conciencia mediante Cristo. La confianza del creyente descansa en su entrega suficiente; el reconocimiento del pecado conduce a él, en vez de convertir la repetición de un rito en sustituto del arrepentimiento y la fe.
Será para ustedes un día de reposo solemne, y se humillarán. Es un estatuto perpetuo.
📘 Estudio de Levítico 16:31
Un reposo solemne, no un día ordinario
La comunidad debe suspender su trabajo y humillarse. El día queda apartado para atender a su condición delante de Jehová.
Explicación del versículo
La expresión שַׁבַּת שַׁבָּתוֹן, šabbaṯ šabbāṯôn, intensifica la idea de reposo: un descanso completo o solemne. En este contexto se refiere a la fecha anual del versículo 29, el día diez del séptimo mes. No requiere que esa fecha coincida siempre con el sábado semanal.
La repetición de «se humillarán» impide reducir el día a una pausa recreativa. El pueblo deja su actividad habitual para reconocer su necesidad ante Dios mientras se realiza la expiación. Levítico 23:32 precisará la observancia de tarde a tarde.
La permanencia de la disposición
«Estatuto perpetuo» establece una obligación duradera para Israel en el orden de culto descrito. Su lectura cristiana debe considerar también la explicación de Hebreos 9:9–12: las disposiciones del primer pacto preparan el contraste con la entrada de Cristo. El reposo anual no se convierte por ello en una contribución que deba añadirse al sacrificio suficiente del Salvador para obtener salvación.
El sacerdote que sea ungido e investido para ejercer el sacerdocio en lugar de su padre hará la expiación. Se pondrá las vestiduras de lino, las vestiduras santas.
📘 Estudio de Levítico 16:32
El rito continuará después de Aarón
La expiación anual no depende de la duración de la vida de un solo sacerdote. Dios dispone su continuidad mediante un sucesor consagrado.
Explicación del versículo
El sacerdote que sustituya a su padre debe ser ungido e investido para ejercer el oficio. La frase hebrea sobre la investidura habla de «llenar su mano», un modo de expresar la instalación en el servicio, como en las instrucciones de consagración sacerdotal. No describe una entrega de dinero a cambio del cargo.
El sucesor se pondrá las vestiduras de lino: son las prendas santas descritas para Aarón en el versículo 4. La responsabilidad pasa a otra persona, pero el procedimiento no queda sujeto a la creatividad de cada generación. El nuevo sacerdote recibe un servicio definido, con condiciones de acceso establecidas.
La sucesión sacerdotal y el Hijo permanente
Hebreos 7:23–25 señala que la muerte obligaba a multiplicar los sacerdotes, mientras Jesucristo permanece para siempre. El contraste no desprecia la función que cumplieron los antiguos ministros; muestra la superioridad del Hijo, cuya intercesión no necesita un reemplazo. El creyente puede acercarse a Dios por medio de él con una esperanza que no depende de la vida limitada de un sucesor humano.
Hará expiación por el Lugar Santísimo; hará expiación por la tienda de reunión y por el altar; hará expiación por los sacerdotes y por todo el pueblo de la asamblea.
📘 Estudio de Levítico 16:33
El alcance completo de la expiación anual
El resumen reúne los espacios del culto y las personas representadas. Nada de lo enumerado queda fuera del servicio confiado al sacerdote.
Explicación del versículo
Se mencionan el recinto santísimo, la tienda de reunión y el altar; después, los sacerdotes y toda la asamblea. La enumeración recoge las acciones que el capítulo ya ha descrito. No añade una segunda serie de sacrificios: ofrece una visión de conjunto del propósito de la jornada.
La repetición de «hará expiación» vincula los distintos ámbitos, pero no borra sus diferencias. El santuario y el altar necesitan purificación de la contaminación asociada al pueblo; los sacerdotes y los israelitas necesitan que se trate con sus impurezas y pecados ante Jehová. Los objetos no se arrepienten ni cometen rebelión moral.
El pueblo y quienes lo sirven
La inclusión de los sacerdotes junto a toda la asamblea impide imaginarlos exentos de necesidad espiritual. La consagración al ministerio no vuelve irreprochable a una persona. Al mismo tiempo, el resumen mantiene la amplitud de la provisión: el culto establecido permite que Israel siga viviendo ante el Dios que habita en medio de él. La santidad de su presencia y la necesidad de expiación explican juntas el capítulo.
Esto será para ustedes un estatuto perpetuo, para hacer expiación por los hijos de Israel a causa de todos sus pecados, una vez al año». Y lo hizo tal como Jehová había ordenado a Moisés.
📘 Estudio de Levítico 16:34
Una vez al año y la obra que no necesita repetirse
El capítulo concluye ordenando la repetición anual del rito y afirmando que se actuó conforme a lo mandado por Jehová a Moisés.
Explicación del versículo
«Una vez al año» define la periodicidad de esta jornada de expiación. No significa que toda ofrenda del libro se realice únicamente ese día ni que Aarón solo cruce una vez el velo durante la secuencia completa. El rito reúne varios movimientos, reservados para la ocasión anual señalada.
El cierre «lo hizo tal como Jehová había ordenado» destaca la obediencia a la disposición recibida. La narración no necesita repetir cada gesto para afirmar su cumplimiento. El estatuto debía mantenerse en las generaciones de Israel, con sacerdotes sucesores y una necesidad que reaparecía año tras año.
Aplicación editorial
Hebreos 9:24–28 contrasta esa repetición con Jesucristo, presentado ante Dios a favor de los suyos y ofrecido una sola vez para quitar el pecado. Tú puedes reconocer tu necesidad sin buscar una nueva víctima ni completar su sacrificio con méritos propios. Acércate al Padre por medio de Jesús, con arrepentimiento y fe. La gracia que te recibe también te llama a abandonar el pecado y servir al Dios vivo.