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Levítico

Capítulo 18
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de Levítico

Introducción a Levítico

Al terminar Éxodo, la gloria de Jehová llena el tabernáculo. Levítico comienza con el Señor hablando desde esa tienda. El pueblo ha sido liberado de Egipto y Dios habita en medio de él; ahora necesita aprender cómo acercarse, recibir purificación y vivir en consonancia con su santidad.

Las instrucciones sobre ofrendas, sacerdotes, alimentos, lavamientos, relaciones y tiempos de celebración pertenecen a esa vida de pacto. El libro reúne el culto y la conducta cotidiana: la presencia del Señor tiene implicaciones para el altar, pero también para el trato al vecino, al trabajador, al pobre y al extranjero.

El nombre y la continuidad de la historia

El nombre hebreo del libro procede de su primera palabra, wayyiqrāʾ, «y llamó». El título «Levítico» lo relaciona con Leví y con el ámbito sacerdotal, aunque sus enseñanzas se dirigen a toda la comunidad. Los sacerdotes de la familia de Aarón tienen responsabilidades particulares; el resto de Israel también debe conocer y obedecer las disposiciones que recibe por medio de Moisés.

El escenario principal sigue siendo el desierto de Sinaí. Éxodo fecha el montaje del tabernáculo en el primer día del primer mes del segundo año, y Números comienza con una comunicación divina en el primer día del segundo mes de ese año. Levítico queda situado narrativamente entre esos momentos, mientras Israel permanece junto al monte. El libro también recoge instrucciones para cuando entre en la tierra, como las del reposo de los campos.

Autoría y grado de certeza

Levítico forma parte del Pentateuco, tradicionalmente vinculado con Moisés. El propio texto presenta sus mandatos como palabras que Jehová comunica a Moisés para Israel; en algunos discursos interviene también Aarón como destinatario. El resumen final vuelve a situar los mandamientos en el Sinaí, dados por medio de Moisés. Ese es el marco de autoridad que el libro afirma expresamente.

El texto no ofrece una fecha de composición ni describe todo el proceso por el cual sus instrucciones adquirieron su forma escrita final. Conviene distinguir ese asunto de la ambientación de los acontecimientos: el escenario del Sinaí es explícito, mientras que la fecha y las etapas de la redacción no se detallan dentro del libro.

Destinatarios y propósito

La comunidad de Israel debe aprender a vivir delante del Dios que la ha rescatado. El Señor se presenta como quien rompió su yugo de esclavitud y promete andar en medio de ella. La obediencia se desarrolla dentro de esa relación recibida; las disposiciones de santidad no son el precio con el que Israel consigue por primera vez la atención de Dios.

Los sacerdotes deben distinguir entre lo santo y lo común, entre lo puro y lo impuro, y enseñar los estatutos al pueblo. Las ofrendas y los procedimientos de purificación permiten atender situaciones concretas del culto; los mandamientos sobre la vida diaria ordenan las relaciones de una comunidad que pertenece al Señor. La santidad une cercanía, responsabilidad y servicio.

Forma literaria y desarrollo

Predominan los discursos legales, introducidos por fórmulas que identifican al Señor como quien habla y a Moisés como mediador. Las instrucciones presentan casos y distinguen condiciones: el tipo de ofrenda, los recursos de la persona, la responsabilidad del sacerdote o la clase de impureza. Las repeticiones ayudan a comparar situaciones y a reconocer diferencias importantes.

También hay narración, especialmente en la consagración de Aarón y de sus hijos y en el comienzo de su servicio. La muerte de Nadab y Abiú muestra la gravedad de acercarse a Dios desatendiendo su mandato. El libro combina así enseñanza y acontecimientos que hacen visible la responsabilidad del ministerio.

Cómo avanza el libro

  • Levítico 1–7: las principales ofrendas y las responsabilidades de quienes las presentan y de los sacerdotes.
  • Levítico 8–10: consagración de Aarón y sus hijos, comienzo del servicio y muerte de Nadab y Abiú.
  • Levítico 11–15: distinciones de pureza e impureza y procedimientos relacionados con alimentos, parto, afecciones de la piel y flujos corporales.
  • Levítico 16: el Día de la Expiación y la purificación del santuario y del pueblo.
  • Levítico 17–22: sangre, vida, conducta sexual, justicia, amor al prójimo, santidad sacerdotal y cuidado de las ofrendas.
  • Levítico 23–24: tiempos señalados, servicio de lámparas y pan, y disposiciones relativas al nombre del Señor y a la justicia.
  • Levítico 25: reposo de la tierra, jubileo, posesiones y responsabilidades hacia el hermano empobrecido.
  • Levítico 26: bendiciones del pacto, consecuencias de la desobediencia y memoria de la fidelidad de Dios.
  • Levítico 27: votos y disposiciones sobre personas, animales, bienes y otras dedicaciones al Señor.

Claves para comprender sus enseñanzas

La santidad nace de quién es Dios. «Serán santos, porque yo, Jehová su Dios, soy santo» dirige la vida de toda la comunidad. La santidad comprende lo que se presenta en el santuario y la forma de tratar a otros. Dejar alimento para el necesitado, pagar al trabajador, juzgar sin favoritismos y amar al prójimo forman parte del mismo llamado.

La expiación es una provisión de Dios. Levítico 17:11 relaciona la sangre con la vida y declara que Dios la ha dado sobre el altar para hacer expiación. Los sacrificios pertenecen al modo que él establece para atender el pecado y la impureza en medio del pueblo. Cada clase de ofrenda debe entenderse por su función propia: no todas se preparan de la misma manera ni responden a la misma situación.

Impureza ritual y culpa moral deben distinguirse. Algunas situaciones de impureza surgen de procesos corporales ordinarios, como los vinculados al parto. El estado ritual afecta al acceso al santuario sin significar por sí mismo que la persona haya cometido una falta moral. El libro también trata pecados y transgresiones; por eso es necesario atender a la situación concreta, a lo que debe purificarse y a la respuesta que se ordena.

El pacto abarca toda la vida. Los tiempos de reposo y celebración, el uso de la tierra y las relaciones económicas recuerdan que Israel vive ante su Dios. Las advertencias del capítulo 26 muestran que la desobediencia tiene consecuencias; su cierre mantiene la memoria de las promesas a los patriarcas y de la fidelidad del Señor incluso en medio del juicio.

Levítico y Jesucristo

El Nuevo Testamento retoma este lenguaje para presentar la obra de Jesús. Hebreos explica que la repetición de sacrificios no podía dar la purificación definitiva de la conciencia, y anuncia que Cristo obtuvo redención eterna mediante su propia sangre. Su ofrenda, hecha de una vez para siempre, es el fundamento de nuestra confianza para acercarnos a Dios. La salvación es por su gracia mediante la fe en él, nuestro Señor y único Salvador.

Pedro une el llamado a ser santos con el rescate recibido mediante la sangre preciosa de Cristo, descrito como un cordero sin defecto y sin mancha. La obediencia es la respuesta a ese rescate. La relación con Levítico se desarrolla desde esas conexiones bíblicas, respetando también la función histórica de cada instrucción en el culto de Israel.

Jesús cita el mandato de amar al prójimo como a uno mismo al enseñar cuáles son los mayores mandamientos. La vida consagrada al Padre incluye amor, justicia y misericordia. El Espíritu Santo nos guía conforme a la verdad de Dios y a la obra de Jesucristo; la enseñanza de santidad debe conducir a una vida rendida al Señor y al cuidado de las personas.

Orientación para tu lectura

Al comenzar una instrucción, observa quién debe actuar, qué presenta, dónde lo hace y con qué finalidad. Distingue las tareas de la persona que lleva la ofrenda y las del sacerdote. Cuando se repita un procedimiento, busca qué se mantiene y qué cambia; a menudo esa diferencia explica el sentido de la nueva situación.

Lee los términos «santo», «puro», «impuro», «pecado» y «expiación» dentro de cada contexto. Las notas te ayudarán a conocer el vocabulario original y las costumbres que necesiten explicación. Después considera cómo el Nuevo Testamento desarrolla la relación con Cristo antes de trasladar directamente una disposición ritual a tu vida. Busca comprender la santidad de Dios, la provisión de su gracia y la respuesta de fe y obediencia que te corresponde.

Relaciones bíblicas

  • Éxodo 40:34–35: la gloria llena la tienda desde la que Dios hablará.
  • Levítico 7:37–38: resumen de las ofrendas y su marco en el Sinaí.
  • Levítico 10:8–11: discernimiento y enseñanza sacerdotal.
  • Levítico 17:11: la vida, la sangre y la expiación.
  • Levítico 19:9–18: santidad y trato al prójimo.
  • Levítico 26:40–45: confesión y fidelidad al pacto.
  • Hebreos 9:11–15: la redención y el nuevo pacto por medio de Jesucristo.
  • Hebreos 10:1–14: la ofrenda definitiva de Cristo.
  • 1 Pedro 1:14–19: santidad como respuesta al rescate.
  • Marcos 12:28–34: amar a Dios y al prójimo.
1

Jehová habló a Moisés y le dijo:

📘 Estudio de Levítico 18:1 · La santidad en las relaciones y en la vida de Israel

La santidad alcanza las relaciones familiares

Jehová dirige a Israel una nueva instrucción sobre su manera de vivir. La pertenencia al pueblo del pacto debe expresarse también en sus relaciones más íntimas.

Explicación del versículo

La fórmula «Jehová habló a Moisés» introduce una comunicación distinta de las instrucciones sobre la sangre del capítulo anterior. El capítulo 18 comienza con la identidad de Dios y el mandato de guardar sus disposiciones; después enumera relaciones prohibidas y concluye con una advertencia sobre la contaminación de la tierra.

La estructura permite leer las prohibiciones dentro de un argumento. Los versículos 2–5 establecen a quién debe escuchar Israel; los versículos 6–23 tratan prácticas concretas; los versículos 24–30 muestran sus consecuencias para la comunidad. El culto no queda separado de la conducta familiar, sexual y religiosa.

Del santuario a la vida cotidiana

Los capítulos anteriores regularon el acercamiento al lugar santo y el trato de la sangre. Ahora la atención recae en acciones que contaminan al pueblo y a su tierra. La purificación ritual no constituye una autorización para conservar esas conductas. El Dios que habita en medio de Israel reclama fidelidad en la casa y en las relaciones, además de obediencia durante la presentación de una ofrenda.

2

«Habla a los hijos de Israel y diles: “Yo soy Jehová su Dios.

📘 Estudio de Levítico 18:2

«Yo soy Jehová su Dios»: el fundamento de la obediencia

Antes de enumerar los mandatos, Dios recuerda la relación que une a Israel con él. Esa afirmación sostiene la autoridad de toda la instrucción.

Explicación del versículo

Moisés debe hablar a los hijos de Israel. El destinatario es el pueblo entero, aunque las prohibiciones siguientes se formulen principalmente a un varón mediante la segunda persona singular. No es una enseñanza reservada a sacerdotes ni una norma que cada familia pueda aceptar o rechazar por conveniencia.

«Yo soy Jehová su Dios» une el nombre divino y la pertenencia del pueblo. La obediencia se presenta como respuesta al Dios que lo ha tomado para sí. La misma afirmación reaparecerá al concluir el capítulo, envolviendo las disposiciones dentro de esa relación.

Una identidad que reclama una forma de vivir

Las costumbres de Egipto y Canaán no serán la autoridad última de Israel. El criterio será la palabra de Jehová. 1 Pedro 1:14–19 relaciona de manera semejante la santidad de la conducta con el Dios que llama y con la redención recibida mediante Cristo. En esa enseñanza cristiana, la vida apartada para Dios responde a la gracia del rescate; no compra la condición de hijo.

3

No harán lo que se hace en la tierra de Egipto, donde vivieron, ni harán lo que se hace en la tierra de Canaán, adonde los llevo. No seguirán sus costumbres.

📘 Estudio de Levítico 18:3

Ni el pasado ni el entorno deciden lo que es recto

Israel no debe reproducir las prácticas de la tierra de la que salió ni las de aquella a la que se dirige. Su vida debe regirse por Jehová.

Explicación del versículo

Egipto representa el ámbito donde los israelitas habían vivido; Canaán, la tierra a la que Dios los lleva. Ambos pueden ejercer influencia: unas costumbres resultan familiares por el pasado y otras parecen necesarias para integrarse en el nuevo entorno. La orden exige discernir las prácticas que el capítulo identificará.

«No seguirán sus costumbres» emplea el lenguaje de andar. El hebreo usa la misma imagen que el versículo siguiente aplicará a los estatutos de Dios: la diferencia está en qué instrucciones orientan el camino de la comunidad.

El alcance del contraste

El pasaje denuncia conductas, y los versículos 24–28 advierten que Israel puede sufrir el mismo juicio si las imita. La elección del pueblo no le concede superioridad moral automática. El criterio permanece vinculado a su respuesta a Dios. Para el lector, la pregunta que prepara el texto es qué autoridad forma sus decisiones cuando una práctica parece aceptable simplemente porque siempre estuvo presente o porque todos a su alrededor la consideran normal.

4

Cumplirán mis ordenanzas, guardarán mis estatutos y andarán en ellos. Yo soy Jehová su Dios.

📘 Estudio de Levítico 18:4

Guardar la palabra y caminar conforme a ella

La prohibición de imitar otras prácticas tiene una respuesta positiva: Israel debe hacer de las disposiciones de Dios su camino de vida.

Explicación del versículo

«Ordenanzas» y «estatutos» traducen מִשְׁפָּטִים, mišpāṭîm, y חֻקּוֹת, ḥuqqôṯ. Son términos del lenguaje de las disposiciones y normas divinas. Su combinación abarca la instrucción recibida; el versículo no exige dividirla aquí en dos categorías rígidas con contenidos independientes.

Los verbos señalan una respuesta activa: cumplir, guardar y andar. «Guardar» comprende atender y observar, no conservar un documento sin aplicarlo. «Andar» describe la orientación habitual de la conducta. El contraste con el versículo 3 muestra que Israel no puede rechazar formalmente las costumbres ajenas mientras sigue tomando de ellas sus criterios de vida.

La autoridad que se vuelve a nombrar

La frase «Yo soy Jehová su Dios» vuelve a fijar el fundamento. Las normas no se sostienen únicamente en el prestigio de Moisés o en la costumbre del grupo. Responden al Dios del pacto. La cercanía a él debe alcanzar las decisiones concretas que el capítulo comienza a desarrollar, incluso aquellas que suceden dentro de la intimidad familiar.

5

Guardarán mis estatutos y mis ordenanzas; quien los cumpla vivirá por ellos. Yo soy Jehová.

📘 Estudio de Levítico 18:5

¿Qué significa «vivirá por ellos»?

Los mandatos de Dios están ligados a la vida de quienes los cumplen. El versículo une obediencia y vida dentro de la relación de Israel con Jehová.

Explicación del versículo

El hebreo dice que la persona que hace estas disposiciones «vivirá por ellas». El sujeto הָאָדָם, hāʾāḏām, designa al ser humano. No limita la relación con la vida a una clase privilegiada. El contexto opone el camino ordenado por Dios a las prácticas que traerán contaminación, exclusión y pérdida de la tierra.

La afirmación expresa el valor de obedecer, sin asegurar que todo cumplidor gozará de una vida terrenal libre de sufrimiento. Ezequiel 20:11–13 retoma estas palabras al recordar la instrucción recibida y la rebelión de Israel.

La cita de Pablo y la gracia de Cristo

Gálatas 3:10–14 cita este principio al distinguir la exigencia de cumplir la Ley de la justificación por la fe. El pecador no puede convertir una obediencia parcial en mérito suficiente: necesita la redención de Cristo. Romanos 10:4–10 conduce igualmente la mirada hacia Jesús y la respuesta de fe. La gracia salva y hace posible una obediencia que responde al Salvador.

6

Ninguno de ustedes se acercará a un pariente cercano para descubrir su desnudez. Yo soy Jehová.

📘 Estudio de Levítico 18:6

¿Qué significa «descubrir la desnudez»?

La prohibición general introduce la lista de parentescos que sigue. El lenguaje de desnudez se refiere en este contexto a relaciones sexuales.

Explicación del versículo

«Se acercará» debe leerse con su finalidad: «para descubrir su desnudez». No prohíbe toda cercanía cotidiana entre familiares. La expresión לְגַלּוֹת עֶרְוָה, ləḡallôṯ ʿerwāh, funciona como un modo indirecto de nombrar la intimidad sexual en estas disposiciones.

«Un pariente cercano» traduce una construcción que combina términos de carne y parentesco. Los versículos siguientes precisan su alcance mediante vínculos de sangre y relaciones familiares establecidas por el matrimonio. No basta imponer al texto una definición moderna de «familia cercana» y prescindir de la lista que él mismo desarrolla.

El vínculo familiar establece un límite

La reiteración «Yo soy Jehová» vincula la norma con la autoridad divina. La proximidad familiar exige respetar límites en vez de convertirse en una oportunidad para invadir la intimidad de otro. El principio gobierna las prohibiciones particulares que siguen: la madre, los hermanos, los descendientes y los vínculos por matrimonio tienen un lugar que no debe transformarse en una relación sexual. La enumeración protege la integridad de esas relaciones dentro de la comunidad del pacto.

7

No descubrirás la desnudez de tu padre ni la desnudez de tu madre. Ella es tu madre; no descubrirás su desnudez.

📘 Estudio de Levítico 18:7 · Los límites dentro de la familia

La madre y la integridad del vínculo familiar

La primera prohibición particular se concentra en la madre. La relación filial establece un límite que no debe transformarse en intimidad sexual.

Explicación del versículo

La formulación menciona «la desnudez de tu padre» y «la desnudez de tu madre», y concluye insistiendo: «Ella es tu madre». En este contexto, la referencia al padre se entiende en relación con la unión matrimonial de los padres y la deshonra que implicaría quebrantarla. La cláusula final centra expresamente el mandato en la madre.

«Descubrir la desnudez» conserva el sentido sexual introducido en el versículo 6. La repetición no trata de una visión accidental del cuerpo, sino de una relación prohibida. El versículo siguiente ampliará la disposición a la esposa del padre, aunque no sea la madre del destinatario.

La relación se nombra para fundamentar el límite

El texto no argumenta a partir de la posibilidad de descendencia, de una enfermedad o de la conveniencia del momento. Declara: «Ella es tu madre». La identidad familiar tiene un valor que el deseo no puede redefinir. Leída junto con las disposiciones siguientes, la prohibición sitúa el respeto por la madre dentro de una red de relaciones que deben conservar su integridad ante Jehová.

8

No descubrirás la desnudez de la esposa de tu padre; es la desnudez de tu padre.

📘 Estudio de Levítico 18:8

La esposa del padre también está dentro del límite

La prohibición alcanza a la esposa del padre y no depende de que ella sea la madre biológica del hijo.

Explicación del versículo

«Es la desnudez de tu padre» conecta la relación sexual prohibida con la unión matrimonial del padre. El parentesco por matrimonio establece aquí una obligación, aunque no exista un vínculo de sangre entre la mujer y el hijo. La ley no reduce la integridad familiar a la consanguinidad.

El versículo continúa el mandato sobre la madre y amplía su alcance. Levítico 20:11 retomará esta conducta al describir su sanción. La formulación presente establece la prohibición; no necesita repetirse aquí toda la disposición penal posterior.

Su importancia en la comunidad cristiana

1 Corintios 5:1–5 denuncia el caso de un hombre que tiene a la esposa de su padre y reprende la actitud orgullosa de la comunidad. La gracia recibida no permite tratar como insignificante esa conducta. La respuesta cristiana debe reconocer el pecado y procurar la restauración del pecador, conforme al propósito expresado por Pablo, sin confundir tolerancia orgullosa con misericordia.

9

No descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera; no descubrirás la desnudez de ninguna de ellas.

📘 Estudio de Levítico 18:9

La hermana y la media hermana

La prohibición se aplica a una hermana por parte del padre o de la madre. Compartir solo uno de los progenitores no elimina el parentesco.

Explicación del versículo

«Hija de tu padre o hija de tu madre» incluye las relaciones de media hermandad y, con mayor razón, la hermandad de ambos padres. «Nacida en casa o nacida fuera» añade que las circunstancias del nacimiento o de la pertenencia al hogar no crean una excepción. El texto no precisa aquí cada situación familiar que pudiera corresponder a esas expresiones.

La reiteración «no descubrirás la desnudez de ninguna de ellas» cierra posibles distinciones interesadas. La cercanía familiar sigue siendo el criterio del mandato, no el tiempo de convivencia ni el grado de familiaridad personal.

¿Cómo se relaciona con Abraham y Sara?

Génesis 20:12 registra que Abraham describió a Sara como hija de su padre, aunque no de su madre. Ese relato corresponde al período anterior a estas disposiciones dadas a Israel. Conservar ambos textos implica distinguir la narración de un matrimonio antiguo de la norma que se establece después. La historia de Abraham no convierte el mandato de Levítico en algo opcional para sus destinatarios.

10

No descubrirás la desnudez de la hija de tu hijo ni de la hija de tu hija, porque la desnudez de ellas es tu propia desnudez.

📘 Estudio de Levítico 18:10

El límite alcanza a las nietas

La relación entre generaciones también debe permanecer protegida. El abuelo no puede transformar el parentesco con sus nietas en una relación sexual.

Explicación del versículo

La ley menciona a la hija del hijo y a la hija de la hija. Ambas líneas de descendencia reciben la misma consideración. El vínculo no se debilita porque la nieta pertenezca al hogar formado por una hija y no por un hijo.

«La desnudez de ellas es tu propia desnudez» expresa la cercanía familiar y la deshonra que introduce quebrantarla. No afirma que se trate literalmente del mismo cuerpo. La expresión aplica a la descendencia la solidaridad familiar que otros versículos emplean al hablar del padre o del hermano.

El sentido dentro de la enumeración

La lista no es una invitación a buscar una relación omitida para justificarla. El versículo 6 ya estableció la prohibición general respecto de los parientes cercanos. Aquí se hace explícito un vínculo entre generaciones. La relación familiar impone una responsabilidad de respeto; la edad, la autoridad o el lugar ocupado en la casa no conceden derecho sobre la intimidad de una descendiente. La norma protege la distinción entre el cuidado debido y una relación que la transgrede.

11

No descubrirás la desnudez de la hija de la esposa de tu padre, engendrada por tu padre; ella es tu hermana.

📘 Estudio de Levítico 18:11

Una hermana nacida de otra esposa del padre

El versículo precisa una situación del hogar paterno. La hija engendrada por el padre sigue siendo hermana, aunque su madre sea otra esposa.

Explicación del versículo

La cláusula «engendrada por tu padre» es importante. Identifica a la mujer como hija del mismo padre, y por eso concluye: «Ella es tu hermana». La prohibición no descansa únicamente en que su madre viva con el padre, sino en el parentesco afirmado por el propio texto.

El mandato desarrolla una de las posibilidades incluidas en el versículo 9. La repetición aplica la regla general a una estructura familiar en la que podía haber hijos de distintas esposas. Esas diferencias de maternidad no autorizan una relación sexual entre los hermanos.

Por qué conviene atender a la precisión

Si se omite «engendrada por tu padre», el lector podría pensar que el versículo se refiere indistintamente a cualquier hija que la esposa del padre tuviera de otra relación. Esa cuestión no es la que esta formulación define. La explicación debe conservar los límites de lo escrito, sin hacer desaparecer la regla general sobre la familia ni atribuir a un caso concreto un alcance que el texto no especifica.

12

No descubrirás la desnudez de la hermana de tu padre; es pariente cercana de tu padre.

📘 Estudio de Levítico 18:12

La hermana del padre es una pariente cercana

La prohibición incluye a la tía paterna. El fundamento que se expresa es su cercanía familiar con el padre.

Explicación del versículo

El término שְׁאֵר, šəʾēr, pertenece al lenguaje de carne y parentesco utilizado en el versículo 6. La hermana del padre forma parte de esa familia cercana. El vínculo no desaparece porque pertenezca a otra generación o viva en una casa diferente.

El versículo siguiente dará la disposición correspondiente a la hermana de la madre. Ambos lados de la familia quedan incluidos. Levítico 20:19 volverá a reunir ambas relaciones al hablar de su transgresión.

El caso anterior de Amram y Jocabed

Éxodo 6:20 relata que Amram tomó por esposa a Jocabed, su tía. Esa noticia genealógica describe un matrimonio anterior a las disposiciones de este capítulo. No autoriza a Israel a ignorar la instrucción posterior. El cotejo permite leer con honestidad la historia familiar de Moisés y Aarón, distinguiendo lo narrado sobre el pasado de lo que Jehová manda al pueblo en esta comunicación.

13

No descubrirás la desnudez de la hermana de tu madre, porque es pariente cercana de tu madre.

📘 Estudio de Levítico 18:13

La familia materna tiene el mismo límite

La hermana de la madre pertenece a la familia cercana. La prohibición corresponde a la dada respecto de la tía paterna.

Explicación del versículo

El texto identifica la relación y ofrece su razón: «es pariente cercana de tu madre». La cercanía se transmite por el vínculo materno, sin depender del apellido, del hogar donde vive la tía o de la rama familiar que tenga mayor influencia.

La sucesión de los versículos 12 y 13 impide restringir la consideración del parentesco al lado paterno. Ambos se encuentran bajo la norma general del versículo 6. La misma relación recibe también una formulación conjunta en Levítico 20:19.

Una enumeración que cierra excepciones interesadas

La repetición sirve para precisar el alcance del mandato, no para introducir grados diferentes de gravedad según la rama de la familia. La ley no pregunta si la tía es joven, si ha convivido con el sobrino o si ocupa una posición distante en la vida cotidiana. Es la relación nombrada la que establece el límite. Esa precisión ayuda a comprender cómo funciona la lista: aplica el principio del parentesco cercano a situaciones identificables, sin dejarlo a una definición personal de quién resulta suficientemente cercano.

14

No descubrirás la desnudez del hermano de tu padre. No te acercarás a su esposa; ella es tu tía.

📘 Estudio de Levítico 18:14

La tía por matrimonio también pertenece al ámbito familiar

La prohibición se refiere a la esposa del hermano del padre. El vínculo matrimonial del tío establece una relación que el sobrino debe respetar.

Explicación del versículo

La primera frase menciona «la desnudez del hermano de tu padre»; la siguiente precisa: «No te acercarás a su esposa». El propio versículo explica así el sentido de la expresión. La relación sexual con ella afecta la unión del tío y transgrede el parentesco que esa unión ha establecido.

La conclusión «ella es tu tía» es decisiva. No se requiere un parentesco de sangre con la mujer para que exista el límite familiar. El caso prolonga la distinción ya visible al hablar de la esposa del padre en el versículo 8.

El lugar de esta disposición en la lista

Después de las tías paterna y materna por sangre, el capítulo incluye una tía por matrimonio. La familia cercana comprende, por tanto, distintas clases de vínculos, y la enumeración debe leerse atendiendo a sus propias precisiones. Levítico 20:20 retomará expresamente la relación con la esposa del tío y su responsabilidad. Aquí el énfasis recae en reconocer el parentesco y abstenerse de transgredirlo.

15

No descubrirás la desnudez de tu nuera. Es la esposa de tu hijo; no descubrirás su desnudez.

📘 Estudio de Levítico 18:15

La esposa del hijo es la nuera

La relación que une a un hombre con la esposa de su hijo establece un límite sexual dentro de la familia.

Explicación del versículo

El término כַּלָּה, kallāh, puede referirse a la novia o a la nuera según el contexto. Aquí el texto elimina la ambigüedad al decir: «Es la esposa de tu hijo». La NTBT traduce «nuera» porque esa es la relación que el versículo define.

La repetición de la prohibición antes y después de esa explicación da énfasis al límite. La mujer ha entrado en la familia mediante el matrimonio con el hijo; esa pertenencia no la deja disponible para otros varones del hogar. La cercanía cotidiana debe respetar la unión que la ha establecido.

El parentesco por afinidad

Este caso se distingue de la relación con una nieta del versículo 10. Allí el vínculo procede de la descendencia; aquí, del matrimonio. Ambos quedan incluidos en la protección de las relaciones familiares. Levítico 20:12 retomará esta conducta al tratar las sanciones. La posición del padre dentro de la casa no le concede autoridad para invadir la intimidad matrimonial de su hijo.

16

No descubrirás la desnudez de la esposa de tu hermano; es la desnudez de tu hermano.

📘 Estudio de Levítico 18:16

La esposa del hermano y el caso del levirato

La intimidad matrimonial del hermano debe ser respetada. La frase «es la desnudez de tu hermano» expresa la relación entre la transgresión y esa unión.

Explicación del versículo

El mandato continúa las prohibiciones sobre los vínculos por matrimonio. La mujer no necesita ser pariente de sangre del destinatario: es la esposa de su hermano. Mateo 14:3–4 recoge la reprensión de Juan a Herodes por tener a Herodías, esposa de su hermano.

¿Cómo se relaciona con Deuteronomio 25?

Deuteronomio 25:5–10 dispone un caso particular: cuando unos hermanos viven juntos y uno muere sin tener hijo, el cuñado debe cumplir el deber familiar de perpetuar el nombre del difunto. Ese matrimonio se conoce como levirato.

La disposición no autoriza a tomar libremente a la esposa de un hermano vivo ni convierte cualquier relación con una cuñada en una obligación. Atiende a las condiciones concretas que enumera y también regula la negativa del cuñado. Para leer ambos pasajes es necesario conservar la prohibición general y la situación especial definida en Deuteronomio, sin usar una de ellas para borrar la otra.

17

No descubrirás la desnudez de una mujer y de su hija. No tomarás a la hija de su hijo ni a la hija de su hija para descubrir su desnudez. Son parientes cercanas; es una perversidad.

📘 Estudio de Levítico 18:17

Una mujer y sus descendientes no pueden convertirse en esposas del mismo hombre

La prohibición impide unir sexualmente a un hombre con una mujer y también con la hija o las nietas de ella.

Explicación del versículo

El texto menciona a la mujer y su hija, y después a la hija del hijo y a la hija de la hija de esa mujer. La segunda parte desarrolla el límite a través de la descendencia de ella. No se trata únicamente de las propias nietas del destinatario, ya mencionadas en el versículo 10.

«Son parientes cercanas» ofrece la razón de la prohibición. La relación con una mujer no debe abrir el camino a apropiarse también de la intimidad de su descendencia. El verbo «tomar», en este conjunto de relaciones, incluye el establecimiento de una unión; no neutraliza el acto presentándolo como un matrimonio formal.

El sentido de «perversidad»

זִמָּה, zimmāh, califica aquí una conducta sexual perversa. El juicio recae en la transgresión de los vínculos entre generaciones. Levítico 20:14 retoma la unión con una mujer y su madre. La relación familiar y la forma matrimonial de una unión deben leerse juntas: llamarla matrimonio no vuelve aceptable aquello que el mandato prohíbe.

18

No tomarás a la hermana de tu esposa para hacerla su rival, descubriendo su desnudez mientras viva tu esposa.

📘 Estudio de Levítico 18:18

Dos hermanas convertidas en rivales

El hombre no debe tomar a la hermana de su esposa mientras esta vive. La prohibición destaca el conflicto que esa unión introduce entre ambas.

Explicación del versículo

«Para hacerla su rival» traduce לִצְרֹר, liṣrōr, una expresión relacionada con la rivalidad de una segunda esposa. El mandato se refiere a añadir a la hermana como mujer del mismo hombre, no a la convivencia cotidiana de dos hermanas dentro de una casa.

«Mientras viva tu esposa» delimita este caso. A diferencia de otras prohibiciones de parentesco, la formulación subraya la coexistencia de ambas uniones y la rivalidad que produce. Debe conservarse esa precisión al explicar el versículo, sin eliminarla ni convertirla en una aprobación general de cualquier forma de matrimonio.

La historia de Raquel y Lea

Génesis 30:1–8 muestra la competencia entre dos hermanas casadas con Jacob. La envidia, la búsqueda de hijos y el lenguaje de lucha permiten reconocer el dolor de esa rivalidad. El relato es anterior a esta disposición; aquí la ley establece expresamente un límite para Israel. La cercanía entre hermanas no debe convertirse en el medio para enfrentarlas dentro de una misma unión familiar.

19

No te acercarás a una mujer durante su impureza menstrual para descubrir su desnudez.

📘 Estudio de Levítico 18:19 · Otras conductas contrarias a la santidad

La menstruación y la relación sexual prohibida

El capítulo pasa de los parentescos a otras condiciones de la intimidad sexual. Aquí prohíbe la relación durante el período de impureza menstrual.

Explicación del versículo

La expresión «no te acercarás» conserva la finalidad sexual de «descubrir su desnudez». No prohíbe toda conversación, ayuda o cercanía humana con una mujer que menstrúa. נִדָּה, niddāh, pertenece al vocabulario de la condición menstrual y de la separación ritual.

Levítico 15:19–24 describe la impureza y sus consecuencias para el contacto. Este versículo añade la prohibición de la relación sexual, y Levítico 20:18 anuncia la responsabilidad por quebrantarla. Los tres textos deben leerse respetando la pregunta particular de cada uno.

La distinción necesaria

La menstruación no se presenta como una decisión moral culpable de la mujer. Otra cuestión es actuar contra una disposición que la ley ha dado expresamente. Confundir ambas cosas convertiría un proceso corporal en una acusación personal que el texto no formula. El capítulo regula la conducta de quienes se relacionan sexualmente; no declara que una mujer valga menos o haya dejado de pertenecer al pueblo por experimentar su ciclo menstrual.

20

No tendrás relaciones sexuales con la esposa de tu prójimo, contaminándote con ella.

📘 Estudio de Levítico 18:20

El adulterio quebranta la fidelidad debida al prójimo

La prohibición se refiere a la esposa del prójimo. La intimidad sexual afecta una unión matrimonial que debe ser respetada.

Explicación del versículo

La formulación hebrea emplea una expresión sobre la relación sexual y el semen que la NTBT comunica mediante «no tendrás relaciones sexuales». El sentido no se reduce a una amistad, una conversación o la proximidad física ordinaria. La conducta prohibida invade la intimidad de un matrimonio.

«Contaminándote con ella» señala la responsabilidad de quien realiza el acto. No presenta a la mujer como una sustancia impura que convierte automáticamente en culpable a quien se encuentra con ella. El adulterio mismo es la conducta que contamina. Levítico 20:10 tratará expresamente la responsabilidad del adúltero y de la adúltera.

La fidelidad matrimonial en la enseñanza cristiana

Hebreos 13:4 llama a honrar el matrimonio y afirma que Dios juzga la inmoralidad sexual y el adulterio. La comunión con Cristo no vuelve secundaria la fidelidad. El deseo de una persona debe reconocer que la vida del prójimo y su unión matrimonial no están disponibles para ser apropiadas por conveniencia o placer.

21

No entregarás a ninguno de tus hijos para ofrecerlo a Moloc, ni profanarás el nombre de tu Dios. Yo soy Jehová.

📘 Estudio de Levítico 18:21

Los hijos no deben ser entregados a Moloc

La prohibición vincula el trato de los hijos con la fidelidad al nombre de Dios. Una práctica religiosa puede ser profundamente contraria a él.

Explicación del versículo

«Tus hijos» traduce aquí זֶרַע, zeraʿ, «descendencia». El verbo de la construcción hebrea significa «hacer pasar». La frase no describe por sí sola todos los detalles del rito. 2 Reyes 23:10 relaciona expresamente ese paso a Moloc con el fuego; Jeremías 7:30–31 denuncia la quema de hijos e hijas en Tofet.

La NTBT conserva «Moloc» como designación del destinatario de esa práctica. La entrega de la descendencia implica profanar el nombre de Jehová: tratar como compatible con él lo que contradice su voluntad. El propio Dios insiste: «Yo soy Jehová».

Lo que Dios no ha mandado

Jeremías 32:34–35 declara que esa abominación no procedía de una orden suya. El fervor religioso o la disposición a entregar algo valioso no convierten una acción en obediencia. La vida de los hijos no puede utilizarse como ofrenda a otro poder para obtener lo que se desea.

22

No te acostarás con un varón como con una mujer; es una abominación.

📘 Estudio de Levítico 18:22

La prohibición de la relación sexual entre varones

El versículo prohíbe a un varón acostarse con otro varón como con una mujer. Su formulación se refiere a una conducta sexual concreta.

Explicación del versículo

El término זָכָר, zāḵār, significa «varón». La expresión מִשְׁכְּבֵי אִשָּׁה, miškəḇê ʾiššāh, alude al acostarse sexualmente con una mujer. En esta prohibición no aparecen condiciones que la limiten a la prostitución de un santuario o a una relación con un pariente determinado.

«Abominación», תּוֹעֵבָה, tôʿēḇāh, expresa la valoración de la práctica ante Dios. La palabra califica el acto; no es una explicación de categorías modernas de identidad u orientación. El mandato pertenece al conjunto de conductas que el capítulo llama a abandonar.

El llamado cristiano a la santificación

Romanos 1:24–27 trata también las relaciones entre personas del mismo sexo. 1 Corintios 6:9–11 incluye estas conductas entre diversas formas de pecado y anuncia después el lavamiento, la santificación y la justificación en Jesucristo y por el Espíritu de Dios. La enseñanza bíblica une el reconocimiento del pecado con la gracia transformadora, y no autoriza el desprecio hacia las personas a quienes llama a Cristo.

23

No tendrás relaciones sexuales con ningún animal, contaminándote con él. Ninguna mujer se pondrá delante de un animal para que este se aparee con ella. Es una perversión.

📘 Estudio de Levítico 18:23

La distinción entre la intimidad humana y los animales

El mandato prohíbe las relaciones sexuales con animales y menciona expresamente tanto al varón como a la mujer.

Explicación del versículo

La primera cláusula continúa la forma de dirigirse al varón; la segunda incluye a la mujer. «Se pondrá delante» debe leerse con su finalidad: el apareamiento. No se trata de una prohibición de alimentar, criar o tocar animales en la vida cotidiana.

El término final תֶּבֶל, teḇel, se traduce «perversión». En este contexto califica una conducta que quebranta el límite entre la relación sexual humana y los animales. El texto no necesita describir sus posibles formas ni atribuirla a una necesidad legítima para establecer la prohibición.

El lugar de esta norma en el capítulo

La enumeración ha tratado límites de parentesco, fidelidad matrimonial y otras relaciones prohibidas. Este último caso añade la distinción entre seres humanos y animales. Génesis 2:18–24 diferencia a los animales de la ayuda correspondiente al hombre y culmina con la unión entre el hombre y su mujer. La comparación orienta hacia el lugar de la intimidad humana dentro de la creación, sin convertir los animales en compañeros sexuales.

24

No se contaminen con ninguna de estas cosas, porque con todas ellas se contaminaron las naciones que yo expulso de delante de ustedes.

📘 Estudio de Levítico 18:24

La contaminación que producen estas conductas

El resumen reúne los actos enumerados y advierte a Israel que no los practique. Las naciones expulsadas sirven como advertencia de juicio.

Explicación del versículo

«Ninguna de estas cosas» se refiere al conjunto de prohibiciones precedente. La contaminación aparece ahora ligada a decisiones que transgreden el mandato, no simplemente a un estado corporal involuntario de los capítulos sobre pureza. El contexto define cómo debe entenderse el vocabulario compartido.

La referencia a las naciones muestra que sus prácticas tienen consecuencias ante Jehová. Israel no debe copiarlas por parecer establecidas en la tierra que va a recibir. La expulsión anunciada expresa juicio por esas conductas, y los versículos siguientes aplicarán la misma advertencia al pueblo del pacto.

La elección no elimina la responsabilidad

Deuteronomio 9:4–6 impide que Israel interprete la posesión de Canaán como una demostración de su propia rectitud. La maldad de las naciones y la fidelidad divina a su promesa no autorizan al nuevo habitante a desobedecer. El capítulo reclama una respuesta humilde: reconocer el juicio de Dios y guardar su palabra, en lugar de convertir la pertenencia al pueblo en una garantía de impunidad.

25

La tierra se contaminó; yo la castigué por su iniquidad, y la tierra vomitó a sus habitantes.

📘 Estudio de Levítico 18:25 · La contaminación de la tierra y el juicio

¿Cómo puede la tierra «vomitar» a sus habitantes?

La imagen expresa la expulsión de quienes la han contaminado mediante su conducta. La tierra se presenta como incapaz de retener esa maldad.

Explicación del versículo

El verbo hebreo קִיא, qîʾ, significa vomitar. Aplicado a la tierra, produce una personificación vigorosa: los habitantes son arrojados fuera de ella. La imagen comunica juicio y pérdida del lugar donde vivían, no un fenómeno digestivo literal del suelo.

«Yo la castigué por su iniquidad» identifica al que actúa. La tierra no aparece como una divinidad rival que juzga independientemente de Jehová. El discurso presenta una secuencia de contaminación, intervención divina y expulsión; después la aplica como advertencia a Israel, que va a entrar en esa misma tierra.

Una consecuencia que afecta a la comunidad

La contaminación moral no se describe como un asunto sin efectos fuera de la intimidad individual. Alcanza la vida colectiva y la permanencia en el territorio. Levítico 20:22–24 retomará expresamente esta imagen y recordará que Dios da la tierra a Israel. El don recibido no autoriza al pueblo a reproducir las prácticas que provocaron la expulsión de sus habitantes anteriores.

26

Pero ustedes guardarán mis estatutos y mis ordenanzas, y no cometerán ninguna de estas abominaciones, ni el nativo ni el extranjero que reside entre ustedes.

📘 Estudio de Levítico 18:26

La misma conducta se exige al nativo y al residente extranjero

Israel debe guardar la instrucción y rechazar las prácticas prohibidas. La obligación incluye al extranjero que vive dentro de la comunidad.

Explicación del versículo

«Pero ustedes» marca el contraste con los habitantes descritos en los versículos anteriores. La respuesta esperada es cumplir los estatutos y las ordenanzas de Jehová. El pueblo no debe limitarse a reconocer que otros hicieron lo malo; ha de actuar de una manera distinta.

El אֶזְרָח, ʾezrāḥ, es el nativo, y el גֵּר, gēr, el extranjero residente. La segunda expresión se refiere a quien vive entre ellos, no indistintamente a todos los habitantes del mundo. La permanencia en la comunidad no abre una excepción para las conductas que el capítulo prohíbe.

La pertenencia necesita una respuesta concreta

Los mandatos atienden a las prácticas, no a un supuesto defecto moral heredado por origen étnico. Tanto el nativo como el extranjero deben guardarlos, y el israelita puede contaminarse si los quebranta. La reiteración de «mis estatutos» y «mis ordenanzas» conserva el criterio del principio del capítulo: es Jehová quien forma la conducta del pueblo, por encima de las costumbres que cada persona trae consigo.

27

Porque los habitantes de la tierra que estuvieron antes de ustedes cometieron todas estas abominaciones, y la tierra se contaminó.

📘 Estudio de Levítico 18:27

El pasado de la tierra se convierte en una advertencia

El texto vuelve a explicar por qué Israel debe rechazar esas prácticas. Los habitantes anteriores las realizaron y la tierra quedó contaminada.

Explicación del versículo

«Porque» da una razón para la orden del versículo 26. El capítulo no separa las conductas enumeradas de la evaluación divina sobre Canaán. Lo sucedido con sus habitantes debe enseñar al pueblo que entra cómo no debe vivir.

«Todas estas abominaciones» reúne la lista como una acusación contra la vida de esos pueblos. La frase habla de un conjunto de prácticas presentes en la comunidad; no ofrece una biografía que atribuya cada acto, individualmente, a cada habitante. Su fuerza está en la gravedad de la contaminación que el pueblo no debe repetir.

La memoria puede formar la obediencia

El versículo siguiente dirigirá la advertencia hacia Israel. Ese movimiento evita que el recuerdo del juicio sirva solo para señalar a otros. Deuteronomio 9:4–6 insistirá en que la posesión de la tierra no demuestra la rectitud de Israel. La respuesta adecuada al pasado es reconocer la autoridad de Dios y atender a su mandato, conservando la humildad en vez de convertir la historia ajena en motivo de orgullo.

28

No sea que la tierra los vomite por contaminarla, como vomitó a la nación que estuvo antes de ustedes.

📘 Estudio de Levítico 18:28

Israel también puede ser expulsado

La advertencia alcanza directamente al pueblo del pacto. Si contamina la tierra, puede perder su permanencia en ella.

Explicación del versículo

La imagen de «vomitar» se repite, pero ahora su objeto es «ustedes». El cambio es el centro del argumento: la expulsión de los habitantes anteriores no ofrece a Israel una inmunidad frente al mismo juicio. La causa expresada sigue siendo contaminar la tierra mediante las prácticas prohibidas.

La promesa del territorio y la obligación de obedecer deben mantenerse juntas. Jehová da la tierra, y el pueblo debe vivir en ella como suyo. La entrada no convierte en aceptable aquello que él ha condenado.

La advertencia desarrollada después

Levítico 26:27–35 describirá la desolación de las ciudades y la dispersión de Israel entre las naciones cuando persista en rechazar a Dios. Esa relación muestra el alcance de la imagen: pérdida del lugar y vida en tierra de enemigos. El capítulo no celebra la superioridad de una nación sobre otra; exige que Israel tome en serio al Dios santo que juzga la conducta de ambas.

29

Porque todos los que cometan alguna de estas abominaciones serán apartados de su pueblo.

📘 Estudio de Levítico 18:29

La responsabilidad individual dentro del pueblo

Después de advertir sobre la expulsión de la comunidad, el texto se refiere a las personas que realizan las prácticas prohibidas.

Explicación del versículo

«Todos los que cometan» vincula la sanción con la acción. La pertenencia al pueblo no exime a nadie de responder por ella. La amenaza colectiva de perder la tierra y la responsabilidad personal no se sustituyen: el capítulo considera ambas.

«Serán apartados de su pueblo» emplea el lenguaje de quedar separado de la comunidad. Esta formulación no enumera aquí el procedimiento de cada sanción. El capítulo 20 dará disposiciones particulares para varias de las conductas de la lista, y deben leerse en sus propios términos.

La seriedad del cierre

Las prohibiciones no se presentan como consejos opcionales para quienes buscan un grado superior de devoción. Definen la conducta que el pueblo debe abandonar. Al mismo tiempo, la advertencia no convierte al lector en ejecutor privado de las sanciones del antiguo Israel. La aplicación cristiana necesita atender a la enseñanza de Cristo y de los apóstoles sobre arrepentimiento, santificación y disciplina de la comunidad, sin apropiarse de una autoridad penal que este versículo no le concede.

30

Cumplirán lo que les he encomendado y no practicarán ninguna de las costumbres abominables que se practicaron antes de ustedes; no se contaminarán con ellas. Yo soy Jehová su Dios”».

📘 Estudio de Levítico 18:30

Custodiar lo encomendado por Jehová

El capítulo termina volviendo al mandato de guardar la instrucción y a la identidad de quien la ha dado: «Yo soy Jehová su Dios».

Explicación del versículo

«Cumplirán lo que les he encomendado» traduce una construcción que une el verbo guardar con מִשְׁמֶרֶת, mišmereṯ, una responsabilidad o encargo que debe custodiarse. La palabra no queda depositada en Israel para ser admirada solamente; el pueblo debe velar por su cumplimiento.

La mención de las costumbres anteriores recoge el contraste con Egipto y Canaán del versículo 3. El cierre reúne así los elementos principales: la autoridad de Jehová, la conducta de Israel y el rechazo de lo que contamina su vida ante él.

Aplicación editorial

Al examinar tu conducta, permite que la Palabra de Dios tenga más autoridad que la costumbre o el deseo. El reconocimiento del pecado debe llevarte a Jesucristo, no a construir una justificación con tus propios méritos. Romanos 3:21–26 anuncia la justificación gratuita por su gracia; 1 Pedro 1:14–19 llama a vivir en santidad como personas rescatadas por Cristo. El perdón recibido abre una vida de obediencia al Padre bajo la guía del Espíritu Santo.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗