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2 Samuel

Capítulo 2
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de 2 Samuel

Introducción a 2 Samuel

El reinado de David muestra la fidelidad de Jehová a su promesa y, al mismo tiempo, la profunda necesidad de un rey justo que no destruya a quienes debe cuidar. Dios establece la casa de su siervo por gracia; los pecados del rey no quedan ocultos ni dejan de tener consecuencias. La esperanza del libro descansa en el Señor que promete, juzga y muestra misericordia.

Contexto: de la muerte de Saúl al reinado de David

El libro comienza después de la derrota de Israel y la muerte de Saúl y Jonatán. David todavía no gobierna sobre todas las tribus: primero consulta a Jehová, se establece en Hebrón y es ungido por Judá; después de una etapa de rivalidad y violencia, los ancianos de Israel lo reconocen como rey. 2 Samuel 2:1–4 y 5:1–5 distinguen esas dos etapas. La unidad del pueblo no aparece como un resultado instantáneo de la desaparición de Saúl.

Jerusalén se convierte en la ciudad real, el arca es llevada allí y la promesa comunicada por Natán da al reinado una perspectiva que sobrepasa la vida de David. Las guerras, las relaciones con pueblos vecinos, la administración de justicia y los vínculos familiares forman parte del mundo narrado. El poder del rey se presenta siempre bajo la autoridad de Jehová, dueño del pueblo y fuente de los dones que David recibe.

Segundo Samuel continúa una obra que antiguamente formaba un solo libro con Primero Samuel; la división en dos procede de su transmisión en griego. El relato tampoco concluye con la muerte de David: su vejez, la sucesión de Salomón y el fin de su vida se desarrollan en el comienzo de Primero Reyes. 1 Reyes 2:10–12 permite reconocer esa continuidad, sin trasladar a Samuel acontecimientos que todavía no ha narrado.

Autoría y fecha: lo conocido y lo que permanece incierto

El libro no identifica por nombre a su autor humano final ni da una fecha de redacción. El título tradicional conserva el nombre de Samuel, figura decisiva en el comienzo de la monarquía, pero no funciona como una firma que demuestre que escribió todo el relato. Su muerte ya se registra en 1 Samuel 25:1, antes de los acontecimientos del reinado que ocupan Segundo Samuel.

1 Crónicas 29:29–30 menciona crónicas vinculadas con Samuel, Natán y Gad acerca de los hechos de David. Esa noticia da fundamento bíblico para reconocer una memoria profética de su reinado. No identifica, sin embargo, cada uno de esos registros con la totalidad del libro tal como hoy se lee, ni permite asignar con certeza todas sus secciones a esos tres hombres.

Es necesario distinguir el tiempo de los sucesos del momento en que fueron reunidos y narrados. El marco histórico es el reinado de David, antes del de Salomón. 2 Samuel 5:4–5 resume cuarenta años de gobierno y diferencia Hebrón de Jerusalén, pero esos datos no fechan la composición del libro. Las propuestas acerca de sus materiales y de su forma final deben mantenerse como reconstrucciones, sin que pueda establecerse con certeza un año, un lugar de escritura o un compilador.

Destinatarios y propósito

No hay una dedicatoria ni se nombra un destinatario individual. Por su contenido, el relato está orientado a la memoria y la fe del pueblo de Israel: explica cómo se estableció la casa de David y qué significa vivir bajo un rey que también debe responder ante Jehová. Identificar esa orientación no equivale a conocer con precisión la generación o la comunidad que recibió primero su forma final.

El propósito se reconoce al seguir la historia: mostrar la iniciativa de Dios al levantar a David, la firmeza de su promesa y la responsabilidad del rey ante su palabra. El narrador honra las liberaciones recibidas sin encubrir el adulterio, el asesinato de Urías, las injusticias familiares o el pecado del censo. Así impide confundir la elección divina con una aprobación de todo lo que haga el elegido.

El pueblo también forma parte de esa enseñanza. La justicia o el fracaso de sus dirigentes afectan a hogares, ciudades y ejércitos; las personas dañadas no son detalles prescindibles. Al mismo tiempo, la continuidad de la promesa no depende de que el lector consiga presentar a David como impecable. La fidelidad de Jehová, su juicio y su misericordia sostienen el sentido de la historia.

Género y forma de leer la narración

Predomina la narración histórica con una clara perspectiva teológica. Los acontecimientos se desarrollan mediante escenas, discursos, decisiones, silencios y consecuencias. El libro incluye también lamentación, oración, poesía de alabanza, palabras proféticas y listas de familiares, oficiales y guerreros. La forma de cada pasaje orienta su lectura: un lamento expresa dolor, una lista conserva identidades y un poema puede describir la liberación mediante imágenes intensas.

Es importante distinguir lo que afirma el narrador de lo que sostiene un personaje. Un mensajero puede mentir, un consejero puede manipular y un rey puede interpretar mal una situación. La presencia de sus palabras en la Escritura no convierte cada afirmación suya en un mandato de Dios. La evaluación requiere atender a quién habla, al contexto y a la respuesta que el propio relato ofrece.

Los capítulos finales reúnen materiales que miran retrospectivamente el reinado. Por eso no debe suponerse que cada episodio de 2 Samuel 21–24 suceda inmediatamente después del anterior en una secuencia cronológica estricta. El cántico, las últimas palabras, los valientes y las dos crisis nacionales forman una conclusión que permite contemplar el conjunto de la vida pública de David.

Bosquejo del libro

1:1–5:5 — Del duelo por Saúl al reconocimiento de David. David rechaza recibir el reino como premio por asesinatos cometidos en su favor. La rivalidad entre las casas, la muerte de Abner y la de Is-boset conducen a la reunión de las tribus bajo su gobierno.

5:6–10:19 — Jerusalén, el arca y el establecimiento del reino. La nueva sede real, la santidad de Jehová, la promesa a la casa de David, las victorias y la bondad hacia Mefi-boset muestran dones recibidos y deberes que acompañan al gobierno.

11:1–12:31 — El pecado de David, la palabra de Natán y sus consecuencias. El rey toma a Betsabé y dispone la muerte de Urías. La confrontación profética lo lleva a confesar; el perdón no elimina la seriedad del daño ni todas sus consecuencias. El relato vuelve finalmente a la campaña contra Rabá.

13:1–14:33 — La violencia dentro de la casa real. La agresión contra Tamar, la muerte de Amnón y el alejamiento de Absalón dejan heridas que el regreso exterior del hijo no resuelve por completo. El sufrimiento de Tamar debe escucharse dentro de la narración, sin hacerla responsable del mal que Amnón cometió contra ella.

15:1–20:26 — Rebelión, huida y regreso del rey. Absalón obtiene adhesiones y obliga a David a abandonar Jerusalén. La liberación se entrelaza con la muerte del hijo, el duelo del padre y las dificultades del retorno. La disputa entre Judá e Israel desemboca después en la rebelión de Seba.

21:1–24:25 — Memoria del reinado ante la justicia y la misericordia de Dios. La crisis por los gabaonitas y la peste del censo rodean recuerdos de guerreros, el cántico de liberación y el testimonio de David sobre el gobierno justo y el pacto. El cierre deja al rey y al pueblo dependiendo de Jehová.

Temas que atraviesan el reinado

La casa prometida por Dios. En 2 Samuel 7:8–16 David desea edificar una casa para Jehová, pero recibe la promesa de que Jehová establecerá su casa, es decir, su dinastía. La iniciativa pertenece al Señor. La promesa incluye continuidad y también corrección; no convierte el trono en un espacio donde el pecado carezca de consecuencias.

La autoridad como cuidado y justicia. David es llamado a pastorear al pueblo, y el gobierno justo se compara con la luz y la lluvia que favorecen la vida en 2 Samuel 23:3–4. El contraste con los abusos del rey y de sus hijos permite medir el daño de una autoridad utilizada para satisfacer deseos propios. Los débiles, los extranjeros, las mujeres agredidas y las familias afectadas deben ser vistos como personas dentro de esa responsabilidad.

La santidad, la palabra y la adoración. El arca no es un instrumento que el rey pueda controlar. Los profetas pueden confrontarlo, y ni la reputación de un consejero ni el entusiasmo de una celebración reemplazan la obediencia. El altar final muestra a David respondiendo a una orden recibida, mientras el cese del juicio depende de la misericordia de Jehová.

Confesión, perdón y consecuencias. David reconoce su pecado ante Natán y vuelve a confesar al final del libro. La exposición no debe excusar sus actos porque fue escogido por Dios ni negar el perdón porque después persisten efectos dolorosos. La historia obliga a mantener juntas la seriedad del mal, la necesidad de arrepentimiento y la posibilidad de acudir a la gracia del Señor.

La promesa a David y su cumplimiento en Jesucristo

La relación con Cristo surge de la propia promesa dinástica y de su desarrollo en las Escrituras. El hijo que edificaría el templo tiene un cumplimiento histórico en Salomón, pero la esperanza del reino permanente no termina en las limitaciones de los reyes humanos. Lucas 1:31–33 anuncia que Jesús recibirá el trono de David y que su reino no tendrá fin. Hechos 2:29–36 vincula la promesa a David con la resurrección y exaltación de Jesucristo.

David no es el Salvador sin pecado. Su necesidad de perdón muestra la diferencia entre él y el Rey a quien apunta la esperanza bíblica. Jesús es el Hijo de Dios, nuestro Señor y único Salvador; es el buen Pastor que da su vida por las ovejas y el sumo sacerdote sin pecado. Su ofrenda es suficiente y definitiva, según Juan 10:11–18 y Hebreos 10:10–14. Esta relación se funda en la promesa y en su cumplimiento bíblico, sin exigir un simbolismo mesiánico para cada arma, objeto o movimiento.

El libro también atribuye la palabra profética al Espíritu de Jehová en 2 Samuel 23:2. En el desarrollo del Nuevo Testamento, el Hijo exaltado recibe del Padre la promesa del Espíritu Santo y lo derrama, como proclama Hechos 2:33. La lectura cristiana reconoce al único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, sin confundir sus personas ni tratar al Espíritu como una emoción que legitime cualquier decisión humana.

Aplicación editorial: aprender del rey sin poner en él la esperanza final

Al leer este libro, examina cómo empleas la autoridad, cómo escuchas una corrección y cómo respondes al sufrimiento que tus decisiones pueden causar. No llames voluntad de Dios a un deseo propio ni uses un resultado favorable para justificar el mal. La confesión debe reconocer la falta y abrir paso a una obediencia concreta que tome en serio a las personas afectadas.

Mantén tu confianza en Jesucristo, no en la capacidad de imitar a David sin fallar. Dios el Padre te recibe por medio de su Hijo, y el Espíritu Santo te guía conforme a la verdad de la Escritura. La salvación se recibe por gracia mediante la fe; las buenas obras son su fruto, como enseña Efesios 2:8–10. Desde esa gracia puedes recibir tanto el consuelo de la promesa como la corrección que llama a vivir con justicia y misericordia.

1

Después de esto, David consultó a Jehová: «¿Debo subir a alguna de las ciudades de Judá?». Jehová le respondió: «Sube». David preguntó: «¿A cuál debo subir?». Él respondió: «A Hebrón».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:1 · David es proclamado rey de Judá

David busca dirección antes de trasladarse a Judá

La muerte de Saúl abre una nueva etapa, pero David consulta a Jehová y recibe una indicación concreta: ir a Hebrón.

Explicación del versículo

«Después de esto» enlaza el movimiento con la noticia y el duelo del capítulo anterior. David sabe que Saúl ha muerto, pero no convierte ese hecho en una orden suficiente para tomar el reino por su cuenta. Pregunta si debe subir a una de las ciudades de Judá y, al recibir una respuesta afirmativa, pregunta cuál. La búsqueda de dirección abarca tanto el movimiento como su destino.

La consulta continúa una práctica ya narrada cuando David afrontaba el peligro en Keila o perseguía a los saqueadores de Siclag. Aquí no se repite la descripción del efod y del sacerdote, por lo que no corresponde reconstruir todos los pasos del procedimiento. El texto concentra la atención en Jehová como quien responde y en David como quien pide y recibe dirección.

Hebrón no era un nombre ajeno a sus relaciones. Había sido incluida entre los lugares a los que envió parte del botín recuperado (1 Samuel 30:26–31). Ahora pasa a ser su destino de residencia y el lugar donde Judá lo reconocerá como rey. La orden recibida no afirma todavía que todas las tribus se unirán a él inmediatamente.

Esta primera acción prepara un contraste con la lucha que seguirá entre las casas de David y de Saúl. La dirección divina acerca de su traslado no equivale a una aprobación anticipada de todo lo que hagan los mandos de su ejército. El libro distinguirá la promesa sobre David de las decisiones humanas que producirán violencia durante la transición.

Exégesis del pasaje

וַיִּשְׁאַל דָּוִד בַּיהוָה —vayyish’al David baYHWH— significa «David consultó a Jehová». La frase identifica expresamente al destinatario de su búsqueda.

חֶבְרֹנָה —Jevronah— expresa movimiento «a Hebrón». La terminación indica el destino; no introduce una ciudad distinta de Hebrón.

Aplicación editorial

Cuando una circunstancia abre una posibilidad importante, puedes pedir a Dios sabiduría antes de decidir (Santiago 1:5). Te acercas a él por Jesucristo, el único mediador que se entregó como rescate por nosotros (1 Timoteo 2:5–6). Buscar su guía significa disponerte a escuchar su Palabra y actuar con fidelidad; este episodio no promete que cada decisión tuya vendrá acompañada de una respuesta verbal con el nombre de una ciudad.

2

David subió allí con sus dos esposas: Ahinoam, la jezreelita, y Abigail, que había sido esposa de Nabal, el de Carmel.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:2

La familia rescatada acompaña a David hacia Hebrón

Ahinoam y Abigail participan del traslado que inicia la nueva etapa de David en Judá.

Explicación del versículo

David sube al lugar que Jehová le ha indicado, y el narrador menciona que sus dos esposas van con él. El traslado no es únicamente una visita de un dirigente militar para recibir apoyo político. Su familia deja atrás la residencia de Siclag y participa de la nueva etapa que comienza en Hebrón.

Ahinoam y Abigail habían sido llevadas cautivas durante la incursión contra Siclag y después rescatadas (1 Samuel 30:5; 30:18–19). Su presencia aquí conserva esa continuidad. Las personas cuya pérdida había provocado angustia están ahora incluidas en el movimiento hacia Judá; el reinado se prepara en una historia familiar que ha conocido vulnerabilidad y rescate.

Abigail es identificada mediante Nabal, su esposo anterior. 1 Samuel 25:39–43 había relatado la muerte de Nabal y la unión posterior con David. Por ello el identificador no introduce un matrimonio simultáneo con Nabal, sino que recuerda a la mujer que intervino para apartar a David de la venganza.

El versículo describe la composición de su casa en ese momento. El hecho de que nombre dos esposas no convierte cada rasgo de esa situación familiar en un ideal dirigido al lector. Su función dentro de esta unidad es mostrar quiénes acompañan a David y preparar la continuidad de su familia durante los años en Hebrón.

Exégesis del pasaje

שְׁתֵּי נָשָׁיו —shetei nashav— significa «sus dos esposas». La frase vincula a las dos mujeres con David como integrantes de su casa.

אֵשֶׁת נָבָל —eshet Naval— es la identificación de Abigail por su matrimonio anterior. El contexto narrativo ya conocido explica el valor temporal que la NTBT expresa con «había sido esposa».

3

David también llevó consigo a los hombres que lo acompañaban, cada uno con su familia. Se establecieron en las ciudades de Hebrón.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:3

El traslado incluye a los hombres y a sus hogares

David lleva consigo a su grupo y cada uno se establece con su familia en las poblaciones de Hebrón.

Explicación del versículo

El narrador amplía el movimiento desde David y sus esposas hacia los hombres que lo acompañan. No deja atrás a las familias para llevar solo una fuerza armada a Hebrón. Cada hombre sube con su casa, de modo que la nueva residencia tiene una dimensión comunitaria y doméstica.

El grupo había seguido a David durante los años de peligro y se había establecido con sus familias en territorio de Aquis. Después había sufrido el cautiverio en Siclag y participado del rescate. La mención de los hogares da continuidad a esa historia: quienes compartieron la inseguridad de la huida participan también del establecimiento en Judá.

Las «ciudades de Hebrón» indican las poblaciones vinculadas a su entorno. No es necesario imaginar que todos vivieran en una sola casa o dentro de un único recinto. El texto afirma su residencia en esa zona, pero no distribuye los hogares por aldeas ni da el tamaño de cada asentamiento.

La acción de David muestra que su ascenso no se narra solo como un logro individual. Los hombres con los que había vivido pasan a formar parte de una realidad estable en Judá. Esa estabilidad, sin embargo, no pondrá fin de inmediato a la rivalidad con la casa de Saúl, ni evitará que el conflicto afecte de nuevo a las familias.

Exégesis del pasaje

אִישׁ וּבֵיתוֹ —ish uveito— significa «cada uno y su casa». «Casa» incluye aquí al hogar o familia, no solamente una construcción que pudiera transportarse.

בְּעָרֵי חֶבְרוֹן —be‘arei Jevron— significa «en las ciudades de Hebrón». El plural señala el ámbito de poblaciones donde se establecen.

4

Los hombres de Judá llegaron y ungieron allí a David como rey sobre la casa de Judá. Le informaron a David: «Los hombres de Jabes de Galaad sepultaron a Saúl».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:4

Judá reconoce públicamente a David como rey

La unción en Hebrón inicia su reinado sobre Judá y la noticia de la sepultura de Saúl abre un gesto de lealtad hacia Jabes.

Explicación del versículo

Los hombres de Judá llegan y ungen a David como rey sobre su casa. Esta unción tiene una función distinta de la realizada por Samuel en 1 Samuel 16:12–13. Allí Jehová había señalado al elegido antes de que recibiera el trono; aquí una comunidad lo reconoce públicamente para gobernarla. La elección divina y su reconocimiento histórico no ocurren en un solo momento.

El alcance se expresa de manera concreta: la casa de Judá. David todavía no es reconocido por todo Israel. Los versículos siguientes presentarán el establecimiento de Is-boset por Abner, y 2 Samuel 5:1–3 contará después la unción de David sobre todas las tribus. El relato permite seguir esas etapas sin comprimirlas en una coronación única.

La noticia acerca de Jabes se introduce en este momento de ascenso. Han sepultado a Saúl, el rey anterior. David responderá honrando esa lealtad en vez de considerar a sus benefactores como enemigos por haber servido a Saúl. Su nuevo cargo no exige borrar la memoria del hombre que lo persiguió.

El versículo reúne así reconocimiento político y continuidad de la memoria. La historia del reino no comienza de nuevo como si no hubiera habido pérdida. David recibe autoridad en Judá y, de inmediato, debe decidir cómo se relacionará con quienes han mostrado gratitud y respeto al rey muerto.

Exégesis del pasaje

וַיִּמְשְׁחוּ —vayyimsheju— significa «lo ungieron». El sujeto son los hombres de Judá; la acción expresa su reconocimiento de David como rey.

עַל בֵּית יְהוּדָה —‘al beit Yehudah— significa «sobre la casa de Judá». La fórmula delimita la comunidad sobre la que empieza a reinar en esta etapa.

5

Entonces David envió mensajeros a los hombres de Jabes de Galaad para decirles: «Que Jehová los bendiga por haber mostrado esta lealtad a su señor Saúl al sepultarlo.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:5 · David agradece la lealtad de Jabes

David honra a quienes dieron sepultura a Saúl

El nuevo rey de Judá envía una bendición a los hombres de Jabes por la lealtad que mostraron hacia el rey muerto.

Explicación del versículo

La primera comunicación que el relato destaca después de la unción de David se dirige a Jabes de Galaad. No envía una reprensión por haber honrado a Saúl, sino una bendición. Reconoce como lealtad lo que hicieron al retirar y sepultar sus restos. La gratitud hacia el rey anterior no es tratada como una ofensa al sucesor.

Los hechos habían sido narrados en 1 Samuel 31:11–13. Los hombres de Jabes actuaron después de conocer la exposición de los cuerpos en Bet-sán. El mensaje de David interpreta su acción como una bondad real hacia Saúl; no dice que con ella hayan aprobado todos los actos de su reinado.

Al llamarlo «su señor Saúl», David reconoce el vínculo que tenían con él. Saúl los había librado al comienzo de su gobierno. El nuevo rey no necesita negar ese bien para afirmar su propia posición. Su mensaje permite conservar una memoria de lealtad mientras Israel atraviesa la pérdida y el cambio de gobierno.

La bendición tiene también importancia para la relación futura de David con esa comunidad. Mostrar respeto por lo que valoran puede abrir un camino de confianza. Sin embargo, el texto no reduce la gratitud a un engaño ni relata una condición de pago a cambio de reconocerlo. La invitación política se hará visible en el desarrollo del mensaje, sin borrar el bien que aquí se honra.

Exégesis del pasaje

בְּרֻכִים אַתֶּם לַיהוָה —berukhim attem laYHWH— expresa la bendición dirigida a los hombres de Jabes. David encomienda a Jehová el bien de quienes han obrado con lealtad.

הַחֶסֶד הַזֶּה —hajesed hazzeh— significa «esta lealtad» o «esta bondad fiel». La expresión se concreta inmediatamente en la sepultura de Saúl.

6

Que Jehová los trate ahora con amor fiel y fidelidad. Yo también los trataré con bondad por haber hecho esto.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:6

La bendición se acompaña de un compromiso de bondad

David desea para Jabes el amor fiel de Jehová y anuncia que él también actuará favorablemente hacia ellos.

Explicación del versículo

El mensaje pasa de reconocer lo realizado a expresar un deseo por el futuro de la comunidad. David pide que Jehová los trate con amor fiel y fidelidad. No presenta la sepultura como un medio de comprar la salvación, sino que responde a una acción de lealtad mediante una bendición que encomienda a Dios su bienestar.

La unión de amor fiel y fidelidad destaca una bondad firme y digna de confianza. En medio de la inestabilidad causada por la muerte del rey, David desea que el cuidado de Jehová no les falte. La frase no equivale a anunciar por revelación que nunca tendrán dificultades o que cada decisión futura de Jabes será correcta.

David añade un compromiso personal: también él los tratará con bondad. Su bendición no queda aislada de lo que está dispuesto a hacer. El gobernante se presenta como alguien que reconoce su acción y procurará una relación favorable con ellos, en lugar de exigir primero que renieguen de Saúl.

El relato no especifica aquí una cantidad de dinero, un cargo o un privilegio que haya entregado en ese momento. Conserva el compromiso en su amplitud. El versículo siguiente completará el mensaje con un llamado a la fortaleza y con la noticia de que Judá ya lo ha ungido rey; la gratitud y la nueva situación política forman parte del mismo acercamiento.

Exégesis del pasaje

חֶסֶד וֶאֱמֶת —jesed ve’emet— reúne amor fiel y fidelidad. Las palabras describen una bondad constante y verdadera en la relación, no una obligación comercial impuesta a Dios.

וְגַם אָנֹכִי —vegam anokhi— significa «y también yo». La expresión introduce la responsabilidad que David asume junto con la bendición que pronuncia.

7

Fortalezcan sus manos y sean valientes, porque su señor Saúl ha muerto, y la casa de Judá me ha ungido rey sobre ellos».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:7

La muerte de Saúl abre una decisión para sus antiguos servidores

David llama a los hombres de Jabes a ser fuertes y les comunica que Judá lo ha ungido rey.

Explicación del versículo

El llamado a fortalecer las manos se dirige a una comunidad que acaba de perder a su señor. David no les pide permanecer para siempre paralizados por el duelo. Reconoce que Saúl ha muerto y que ahora deben afrontar una situación nueva con valor. La memoria de su lealtad y la necesidad de seguir adelante no se excluyen.

La noticia de su propia unción da al mensaje una dimensión política clara. David les informa de que Judá lo ha reconocido como rey y se presenta como alguien dispuesto a tratar con bondad a quienes sirvieron a Saúl. El mensaje puede entenderse como un acercamiento que invita a reconocer su nueva posición, aunque la NTBT no lo formula como una orden explícita de someterse.

El alcance de la afirmación sigue siendo Judá. David no dice que Jabes ya lo haya ungido ni que toda la casa de Saúl lo haya aceptado. La acción de Abner en el versículo siguiente mostrará que la sucesión todavía está disputada. El mensaje se sitúa dentro de esa transición, no después de una unidad nacional ya consumada.

Tampoco se narra aquí una respuesta de Jabes que permita dar por cerrado el acercamiento. El lector conoce la propuesta de David: honrar su lealtad pasada, comprometerse a obrar con bondad e invitarlos a mirar el futuro con fortaleza. La narración pasará enseguida a otra iniciativa, la que sostiene el reinado de un hijo de Saúl.

Exégesis del pasaje

תֶּחֱזַקְנָה יְדֵיכֶם —tejezaqnah yedeikhem— significa «que se fortalezcan sus manos». Es una imagen de capacidad y firmeza para actuar, no una indicación anatómica.

לִבְנֵי חַיִל —livnei jayil— expresa ser hombres de valor o capacidad. El llamado corresponde al desafío de continuar como comunidad después de la muerte de Saúl.

8

Pero Abner, hijo de Ner, jefe del ejército de Saúl, tomó a Is-boset, hijo de Saúl, y lo llevó a Mahanaim.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:8 · Abner proclama rey a Is-boset

Abner sostiene la continuidad de la casa de Saúl

El antiguo jefe del ejército lleva a un hijo de Saúl a Mahanaim y prepara su establecimiento como rey.

Explicación del versículo

El giro del relato introduce una iniciativa distinta del reconocimiento de David en Judá. Abner, jefe del ejército de Saúl, toma a Is-boset y lo lleva a Mahanaim. La casa del rey muerto no ha desaparecido: conserva un hijo y un mando militar capaz de sostener una alternativa de gobierno.

El versículo confirma por qué la muerte de Saúl y de tres hijos en Gilboa no debía entenderse como la extinción de toda su descendencia. Is-boset aparece expresamente como hijo de Saúl. En la lista genealógica de 1 Crónicas 8:33 figura Es-baal entre los hijos del rey; se lo reconoce como el mismo personaje nombrado Is-boset en esta historia.

Abner es el sujeto activo. La narración destacará su capacidad para establecer a Is-boset y dirigir las fuerzas que lo representan. No reproduce aquí una consulta a Jehová que le ordene hacerlo. El contraste con la consulta de David antes de ir a Hebrón forma parte de la manera en que se presentan los dos comienzos.

Mahanaim será la base desde la que salga la expedición hacia Gabaón y a la que volverá Abner después de la derrota. La elección del lugar da una ubicación concreta a la continuidad de la casa de Saúl, pero el texto no detalla todos sus cálculos estratégicos ni afirma que ya controle sin oposición cada región que nombrará a continuación.

Exégesis del pasaje

אִישׁ בֹּשֶׁת —Ish Boshet— es la forma del nombre representada por «Is-boset». Su identificación depende aquí de la relación explícita como hijo de Saúl y del papel que ocupa en la sucesión.

וַיַּעֲבִרֵהוּ מַחֲנָיִם —vayya‘avirehu Majanayim— expresa que Abner lo llevó o hizo pasar a Mahanaim. El movimiento prepara la instalación que se contará en el siguiente versículo.

9

Lo hizo rey sobre Galaad, sobre los asuritas, sobre Jezreel, sobre Efraín, sobre Benjamín y sobre todo Israel.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:9

La autoridad de Is-boset se presenta sobre varias regiones de Israel

Abner lo establece como rey y el relato enumera el ámbito de esa pretensión, mientras Judá permanece con David.

Explicación del versículo

El sujeto de la acción sigue siendo Abner. Él hace rey a Is-boset, cuya legitimidad dinástica se vincula a ser hijo de Saúl. La enumeración reúne territorios y grupos para mostrar que el nuevo gobierno no es solo una presencia familiar en Mahanaim: pretende ejercer autoridad sobre una parte amplia de Israel.

Galaad, Jezreel, Efraín y Benjamín sitúan esa autoridad en regiones conocidas del pueblo. La lista culmina con «todo Israel», pero el versículo siguiente exceptuará de manera expresa a Judá, que sigue a David. El lenguaje resume el conjunto representado por Is-boset y no permite borrar la división que organiza todo el episodio.

La referencia a los asuritas conserva una dificultad de identificación. No hay fundamento para convertirla en la afirmación de que Is-boset gobernara el imperio asirio. Se han propuesto relaciones con un grupo local de Aser o la lectura «gesuritas», conservada en otra tradición antigua. La NTBT mantiene la forma del texto masorético sin resolver por ella toda la localización.

La lista tampoco describe el modo en que cada región lo reconoció ni permite medir el grado de control efectivo de Abner en todos los lugares. La narración mostrará una disputa prolongada, con desplazamientos y enfrentamientos. El hecho central es que la casa de Saúl mantiene un reino alternativo al de David, preparando el conflicto entre ambas fuerzas.

Exégesis del pasaje

וַיַּמְלִכֵהוּ —vayyamlikhehu— significa «lo hizo rey». La forma verbal pone la iniciativa de la proclamación en Abner.

הָאֲשׁוּרִי —ha’ashuri— es la designación que la NTBT representa con «los asuritas». Su identificación es discutida; la semejanza con otros nombres no basta para atribuir a este reino una extensión ajena al contexto.

10

Is-boset, hijo de Saúl, tenía cuarenta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años. Solo la casa de Judá seguía a David.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:10

El encabezado real deja visible la división del pueblo

Is-boset recibe una edad y una duración de reinado, pero Judá permanece ligada a David.

Explicación del versículo

La noticia adopta la forma habitual de un encabezado de reinado: Is-boset tiene cuarenta años al comenzar y reina dos años. No se lo presenta como un niño que Abner deba criar para poder gobernar. El protagonismo del jefe militar en su establecimiento no depende de una minoría de edad que el texto niega mediante esa cifra.

La edad tampoco explica por sí sola el carácter del rey o la confianza que otros depositan en él. En esta unidad se destaca la intervención de Abner, no una biografía detallada de Is-boset antes de su proclamación. El relato aportará después más información acerca de la relación entre ambos.

La excepción final es decisiva: solo la casa de Judá sigue a David. Debe leerse junto con el «todo Israel» del versículo anterior. El libro distingue dos ámbitos rivales dentro de un mismo pueblo, en vez de afirmar que David e Is-boset gobiernan de manera simultánea y pacífica sobre las mismas comunidades.

Los dos años atribuidos a Is-boset se presentan junto a la noticia siguiente de siete años y seis meses para David en Hebrón. La diferencia exige reconocer que el relato no da aquí una sincronización completa de los comienzos y finales respectivos. No corresponde sumar las cifras como si fueran reinados sucesivos de una misma persona ni afirmar sin más que comenzaron el mismo día.

Exégesis del pasaje

בֶּן אַרְבָּעִים שָׁנָה —ben arba‘im shanah— expresa la edad de cuarenta años. La construcción «hijo de… años» funciona como fórmula de edad.

הָיוּ אַחֲרֵי דָוִד —hayu ajarei David— significa que estaban «tras David», es decir, lo seguían o reconocían su autoridad. La frase expresa adhesión política, no una posición física dentro de una marcha.

11

David fue rey en Hebrón sobre la casa de Judá durante siete años y seis meses.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:11

Hebrón es la primera etapa efectiva del reinado de David

Durante siete años y seis meses gobierna sobre Judá antes de ser reconocido por todo Israel.

Explicación del versículo

La noticia fija la duración de la etapa iniciada por la consulta a Jehová y la unción en Hebrón. David reina allí sobre Judá durante siete años y seis meses. El dato anticipa el resultado de un período cuya historia se seguirá contando; no significa que todos esos años hayan transcurrido entre los versículos 10 y 12.

El mismo resumen reaparece en 2 Samuel 5:4–5, al distinguir el reinado de Hebrón del de Jerusalén sobre Israel y Judá. La repetición permite reconocer una primera etapa real, pero todavía limitada en su alcance. El cumplimiento del futuro anunciado a David atraviesa un proceso y no elimina de inmediato la rivalidad interna.

La diferencia con los dos años de Is-boset ha dado lugar a intentos de situar su proclamación en una parte del período de Hebrón. El texto no detalla aquí los intervalos necesarios para fijar esa relación con certeza. Puede conservarse la información sobre ambos reinados sin convertir una reconstrucción de los años no explicados en un hecho expresamente narrado.

Este marco ayuda a comprender la batalla que sigue. Los enfrentamientos pertenecen a una etapa prolongada de competencia entre las casas de Saúl y de David, no a un simple incidente después de una unificación ya lograda. La guerra se extenderá, según 3:1, mientras el poder de ambas casas cambia de manera desigual.

Exégesis del pasaje

שֶׁבַע שָׁנִים וְשִׁשָּׁה חֳדָשִׁים —sheva‘ shanim veshishshah jodashim— expresa «siete años y seis meses». Es la duración de su reinado en Hebrón sobre Judá, no el total de su gobierno.

La formulación sobre el número de los días funciona como introducción a una duración expresada en años y meses. No proporciona fechas de calendario que permitan convertirla aquí en una cuenta exacta de días modernos.

12

Abner, hijo de Ner, salió de Mahanaim hacia Gabaón con los servidores de Is-boset, hijo de Saúl.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:12 · Los ejércitos se enfrentan en Gabaón

La rivalidad entre los reinados se convierte en movimiento militar

Abner sale de Mahanaim con los servidores de Is-boset y se dirige a Gabaón.

Explicación del versículo

Después del resumen de los reinados, la narración pasa a un encuentro concreto entre sus fuerzas. Abner sale de Mahanaim, el lugar al que había llevado a Is-boset, y marcha hacia Gabaón. El movimiento muestra al jefe militar actuando en representación del reino que acaba de establecer.

Los acompañantes son llamados servidores de Is-boset. La expresión relaciona la fuerza con su rey, aunque Abner sea quien la conduce en esta escena. El propio Is-boset no aparece tomando parte en el encuentro ni pronunciando las palabras que desencadenarán el combate.

La dirección hacia Gabaón prepara la confluencia con los hombres de David. El texto no reproduce una orden de atacar recibida por Abner ni una negociación previa entre los reyes. Su interés se concentra en la responsabilidad de los mandos que estarán frente a frente junto al estanque.

El episodio dará contenido al conflicto anunciado entre las casas. La existencia de dos reinados no es una división sin consecuencias para el pueblo: las fuerzas se desplazan, los jefes proponen una contienda y los hombres mueren. El relato hará visible el costo humano de la rivalidad que el resumen político acababa de describir.

Exégesis del pasaje

וְעַבְדֵי אִישׁ בֹּשֶׁת —ve‘avdei Ish Boshet— significa «y los servidores de Is-boset». En esta marcha se refiere a quienes integran la fuerza que lo representa.

גִּבְעוֹנָה —Giv‘onah— indica movimiento «a Gabaón». No debe confundirse por la semejanza del nombre con otras localidades del relato.

13

Joab, hijo de Sarvia, y los servidores de David también salieron y se encontraron con ellos junto al estanque de Gabaón. Se sentaron unos a un lado del estanque y los otros al otro lado.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:13

Dos fuerzas del mismo pueblo quedan frente a frente

Joab dirige a los servidores de David y se encuentra con Abner al otro lado del estanque de Gabaón.

Explicación del versículo

El movimiento de Joab corresponde al de Abner. Cada uno conduce a los servidores de un rey distinto, y ambos grupos se encuentran junto al estanque de Gabaón. La posición a lados opuestos hace visible la división política: pertenecen al mismo pueblo, pero se han situado como fuerzas rivales.

Joab es identificado como hijo de Sarvia. 1 Crónicas 2:15–16 sitúa a Sarvia como hermana de David y nombra a sus tres hijos: Abisai, Joab y Asael. La relación familiar ayuda a comprender el peso que tendrán sus acciones y pérdidas en el entorno del rey. El capítulo introducirá después a los tres hermanos juntos.

Sentarse a ambos lados del estanque describe una pausa antes de actuar, no un pacto de paz ya acordado. La conversación que sigue mostrará que los comandantes pueden decidir qué hacer con los hombres que tienen delante. El relato no atribuye a David presencia personal en este encuentro.

La escena inicial contiene ya la tensión que dominará el episodio. Los hombres son agrupados por su servicio a David o a Is-boset, pero al final Abner y Joab hablarán de ellos como hermanos. La violencia no se desarrollará contra los filisteos que derrotaron a Saúl, sino entre miembros de Israel separados por la sucesión.

Exégesis del pasaje

בְּרֵכַת גִּבְעוֹן —berekhat Giv‘on— significa «el estanque de Gabaón». La expresión identifica un depósito de agua, no una bendición; el contexto distingue los sentidos de palabras semejantes.

Las expresiones que señalan a unos de un lado y a otros del otro distribuyen a los dos grupos en el espacio. La simetría prepara la selección de un número igual de representantes para la contienda.

14

Abner le dijo a Joab: «Que se levanten los jóvenes y compitan delante de nosotros». Joab respondió: «Que se levanten».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:14

La propuesta de los comandantes abre una contienda mortal

Abner pide que los jóvenes compitan ante ellos, y Joab acepta que se levanten.

Explicación del versículo

Abner toma la iniciativa de proponer una competencia entre los jóvenes. Joab acepta. El episodio conserva las dos intervenciones para mostrar que los mandos consienten la acción que sigue; no presenta a los combatientes como hombres que hayan comenzado una pelea al margen de sus dirigentes.

El lenguaje de competir o jugar resulta inquietante a la luz del desenlace. Los jóvenes no harán una representación inocua: se herirán mutuamente y caerán juntos. La palabra puede abarcar un ejercicio o exhibición competitiva, pero el contexto inmediato precisa que esta propuesta desemboca en muerte.

La frase «delante de nosotros» pone a los jefes como quienes contemplarán el enfrentamiento. La disposición hace visible una distancia entre los que proponen y quienes expondrán sus cuerpos. El relato no informa de reglas detalladas ni declara que todos hayan acordado que el resultado evitaría una batalla mayor. De hecho, esa batalla ocurrirá.

Más adelante Abner pedirá que la espada deje de devorar a hermanos. Su llamada tendrá fuerza real para detener la persecución, pero no borrará que él mismo propuso la contienda inicial. La narración permite observar cómo decisiones aceptadas por ambos líderes abren una violencia cuyo costo pronto deberán afrontar.

Exégesis del pasaje

וִישַׂחֲקוּ —visajaqu— expresa que compitan o realicen una exhibición. Su sentido concreto se determina por los versículos 15–16, donde el encuentro utiliza espadas y resulta mortal.

לְפָנֵינוּ —lefaneinu— significa «delante de nosotros». La expresión identifica a los jefes como observadores de una acción que ellos han autorizado.

15

Se levantaron y pasaron en igual número: doce de Benjamín por Is-boset, hijo de Saúl, y doce de los servidores de David.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:15

La contienda reúne a doce representantes de cada lado

El número igual mantiene la simetría del enfrentamiento, mientras la identificación de los grupos revela la división de lealtades.

Explicación del versículo

Doce hombres de un lado y doce del otro se levantan para competir. La igualdad numérica corresponde al encuentro entre los dos grupos sentados frente a frente. El narrador prepara así un desenlace en el que ninguno de los conjuntos seleccionados quedará en pie.

El primer grupo se identifica por Benjamín y por Is-boset, hijo de Saúl. La referencia tribal recuerda el vínculo de la casa de Saúl con Benjamín; su condición política está representada por el rey establecido por Abner. El otro grupo se identifica como servidores de David. La narración nombra a las personas según las lealtades que organizan la contienda.

El número doce puede evocar al lector las tribus de Israel, pero el texto no dice que cada hombre represente a una tribu ni construye una ceremonia de elección de todo el pueblo. Se trata de doce combatientes por bando en este encuentro concreto. No es necesario atribuir a la cifra un programa simbólico para comprender la tragedia siguiente.

La selección tampoco relata un sorteo de parte de Jehová que determine a cuál rey debe seguir Israel. La decisión ha surgido de los comandantes y los jóvenes pasan a exponer sus vidas en ella. La simetría de la preparación no producirá reconciliación; el versículo siguiente contará una destrucción mutua.

Exégesis del pasaje

בְמִסְפָּר —vemispar— significa «por número» o «en número contado». La enumeración posterior concreta la igualdad de los dos grupos.

שְׁנֵים עָשָׂר —sheneim ‘asar— expresa «doce». La fórmula aparece para ambos lados y no constituye por sí sola una explicación del significado espiritual de la cifra.

16

Cada uno agarró a su adversario por la cabeza y le clavó la espada en el costado. Todos cayeron juntos. Por eso aquel lugar de Gabaón fue llamado Helcat-hazurim.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:16

La competencia acaba sin vencedores entre los elegidos

Los representantes de ambos bandos se matan mutuamente, y el lugar conserva un nombre ligado al desastre.

Explicación del versículo

El desenlace da su verdadero peso a la propuesta de competir. Los veinticuatro hombres no producen una demostración que resuelva sin pérdidas la rivalidad: cada uno hiere a su oponente y todos caen juntos. La igualdad numérica del comienzo culmina en una destrucción mutua, no en una ventaja limpia para uno de los lados.

El término que designa al adversario también puede significar compañero o prójimo. Aquí se aplica al hombre al que cada combatiente enfrenta. La cercanía entre miembros del mismo pueblo hace más amarga la escena que se desarrolla ante los comandantes. La disputa entre dos casas reales ha puesto a israelitas en una relación de enemigos mortales.

El nombre del lugar vincula la memoria de Gabaón con este acontecimiento. Su significado exacto no es seguro, aunque se ha entendido en relación con un campo de filos o de espadas. La NTBT conserva el nombre propio Helcat-hazurim. La dificultad de traducirlo no oscurece lo que la narración afirma acerca de las muertes.

El episodio tampoco detiene la violencia al concluir esa selección de combatientes. El versículo siguiente contará una batalla más amplia. El encuentro que podía parecer limitado ante los jefes no contiene el conflicto; abre una jornada cuyo costo seguirá creciendo.

Exégesis del pasaje

רֵעֵהוּ —re‘ehu— significa «su compañero» o «su prójimo» y en esta contienda designa al oponente. El contexto, no una enemistad étnica distinta, determina el papel que ocupa cada hombre.

חֶלְקַת הַצֻּרִים —Jelqat hatstsurim— es el nombre representado por «Helcat-hazurim». Su primer elemento se relaciona con una porción o campo; el conjunto admite interpretaciones distintas y no debe convertirse en una explicación histórica segura más allá del hecho al que el relato lo asocia.

17

La batalla fue muy dura aquel día. Abner y los hombres de Israel fueron derrotados por los servidores de David.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:17

La matanza inicial se extiende a una batalla dura

Abner y los hombres de Israel son derrotados por los servidores de David, pero las pérdidas alcanzan a ambos grupos.

Explicación del versículo

El combate de los jóvenes no pone fin al encuentro. La narración informa de una batalla muy dura aquel día y de la derrota de Abner. La rivalidad de los reinados se ha convertido en un enfrentamiento que compromete a las fuerzas reunidas, más allá de los primeros veinticuatro representantes.

La victoria corresponde a los servidores de David. El resultado forma parte del proceso en que su casa se fortalece, pero no significa que David haya estado personalmente en el lugar o que cada decisión de Joab haya sido ordenada por él. El relato ha concentrado la iniciativa de esta escena en los comandantes.

Llamar «hombres de Israel» al grupo de Abner responde aquí a la división política frente a los servidores de David. No borra la pertenencia de Judá al pueblo. Al final de la jornada se reconocerá de manera expresa que los perseguidos son hermanos de los perseguidores, y esa relación dará fuerza al llamado a detenerse.

La noticia de victoria está acompañada por una historia de muerte que el capítulo todavía desarrollará. Asael caerá durante la persecución y el recuento final dará pérdidas de ambos lados. El desenlace militar puede ser desigual sin que el dolor de una familia desaparezca por pertenecer al bando vencedor.

Exégesis del pasaje

קָשָׁה עַד מְאֹד —qashah ‘ad me’od— califica la batalla como extremadamente dura. La frase prepara el peso de sus consecuencias, no un elogio del conflicto por sí mismo.

וַיִּנָּגֶף אַבְנֵר —vayyinnagef Avner— significa «Abner fue derrotado». El jefe representa al grupo que conduce y cuya retirada dará lugar a la persecución siguiente.

18

Estaban allí los tres hijos de Sarvia: Joab, Abisai y Asael. Asael era veloz de pies como una gacela del campo.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:18 · Asael persigue a Abner y muere

La rapidez de Asael prepara una persecución peligrosa

Los tres hijos de Sarvia están presentes; el narrador destaca la velocidad de Asael para explicar lo que sigue.

Explicación del versículo

La narración nombra juntos a Joab, Abisai y Asael como los tres hijos de Sarvia. El parentesco da una dimensión personal a los acontecimientos de la batalla. La muerte que está por contarse no afectará a un soldado sin relación con los mandos: Asael es hermano de quien dirige a los hombres de David.

El rasgo destacado de Asael es su rapidez. La comparación con una gacela del campo permite imaginar su capacidad de correr en terreno abierto. Esa destreza explica que pueda mantener una persecución cercana a Abner; el texto no le atribuye por ella experiencia o fuerza superiores a las del comandante que persigue.

Esta presentación crea una expectativa que el episodio volverá trágica. Lo que distingue favorablemente a Asael lo lleva a una proximidad peligrosa si no está dispuesto a detenerse. El narrador todavía no explica todos sus motivos; prepara al lector para una serie de advertencias que él rechazará y para el dolor que su muerte producirá entre quienes lo conocen.

Exégesis del pasaje

קַל בְּרַגְלָיו —qal beraglav— significa «ligero de pies». La expresión describe su rapidez para correr, no una cualidad moral que garantice acierto en sus decisiones.

כְּאַחַד הַצְּבָיִם —ke’ajad hatstsevayim— lo compara con una de las gacelas. La imagen cumple una función narrativa concreta en la persecución; no invita a calcular una velocidad exacta.

19

Asael persiguió a Abner sin desviarse ni a la derecha ni a la izquierda de su persecución.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:19

Asael concentra toda la persecución en Abner

Su rapidez se une a una decisión persistente: no se desvía de seguir al jefe enemigo.

Explicación del versículo

Asael elige seguir a Abner y no se aparta a ninguno de los lados. La descripción enfoca su acción dentro de la retirada de los derrotados. No persigue de manera indistinta a cualquier hombre, sino que mantiene su objetivo en el comandante que ha dirigido a las fuerzas contrarias.

La insistencia crea la situación de peligro que Abner advertirá después. La rapidez de Asael le permite acercarse, pero no resuelve qué ocurrirá si el perseguido se vuelve contra él. La narración presenta capacidad y determinación sin convertirlas en garantía de éxito.

La frase sobre no desviarse a la derecha ni a la izquierda indica aquí la dirección de una persecución. Aunque un lenguaje semejante pueda expresar fidelidad a un mandato en otros pasajes, este versículo no afirma que Jehová le haya ordenado seguir a Abner. El contexto militar determina su sentido.

El relato tampoco dice que Asael busque vengar una muerte previa o que ya haya recibido instrucciones particulares de Joab. Su resolución se conoce por su conducta, mientras sus motivos precisos no son desarrollados. Esa persistencia será sometida a prueba cuando Abner lo reconozca y le proponga apartarse.

Exégesis del pasaje

וַיִּרְדֹּף —vayyirdof— significa «persiguió». El objeto de su movimiento es Abner, nombrado de manera reiterada.

מֵאַחֲרֵי אַבְנֵר —me’ajarei Avner— expresa «de detrás de Abner» o «de seguir a Abner». La repetición al final subraya que no abandona ese objetivo.

20

Abner miró hacia atrás y preguntó: «¿Eres tú, Asael?». Él respondió: «Soy yo».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:20

Abner reconoce por nombre al hombre que lo persigue

La persecución deja de ser anónima: Asael confirma su identidad y Abner conoce el vínculo que lo une a Joab.

Explicación del versículo

Abner mira hacia atrás y pregunta si quien lo sigue es Asael. La respuesta afirmativa confirma la identidad del perseguidor. El diálogo muestra que la cercanía de ambos permite hablar durante la persecución; la escena se concentra ahora en las decisiones de dos hombres conocidos entre sí.

El reconocimiento prepara las advertencias siguientes. Abner no se dirige a un adversario sin nombre: sabe que es el hermano de Joab y expresará su preocupación por lo que su muerte significaría en esa relación. La pertenencia a bandos distintos no ha borrado los vínculos personales que atraviesan al pueblo.

Asael responde sin retirarse ni cambiar de objetivo. La pregunta de identidad no detiene la persecución, pero abre una oportunidad de apartarse que Abner formulará de manera explícita. La persistencia del perseguidor se hará más grave a medida que conozca la advertencia y continúe a pesar de ella.

Exégesis del pasaje

הַאַתָּה זֶה עֲשָׂהאֵל —ha’attah zeh ‘Asah’el— pregunta «¿eres tú Asael?». La construcción busca confirmar la identidad del hombre que se aproxima.

אָנֹכִי —anokhi— es la breve respuesta «soy yo». El pronombre basta para aceptar la identificación que Abner acaba de formular.

21

Abner le dijo: «Desvíate a la derecha o a la izquierda, atrapa a uno de los jóvenes y toma sus despojos». Pero Asael no quiso dejar de perseguirlo.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:21

Abner propone que Asael abandone ese objetivo

Le ofrece desviar la persecución hacia otro combatiente y obtener sus despojos, pero Asael no acepta.

Explicación del versículo

La primera advertencia busca cambiar el curso de la persecución. Abner le dice que se desvíe a cualquiera de los lados y tome a uno de los jóvenes. El contraste con el versículo 19 es directo: Asael no se había apartado a derecha o izquierda, y ahora recibe una propuesta expresa de hacerlo.

Abner no está pidiendo todavía que termine toda la batalla. Su alternativa mantiene a Asael dentro de la acción militar y le ofrece obtener los despojos de otro combatiente. El objetivo inmediato es que deje de seguirlo a él, no una reconciliación entre los dos ejércitos.

La oferta de despojos puede entenderse como una manera de darle otra posibilidad de logro dentro del combate. Sin embargo, el texto no declara que la ambición por las armas sea el único motivo de Asael, ni explica por qué rechaza esa alternativa. Lo que afirma es que no quiere dejar de perseguir a Abner.

La negativa prepara una advertencia más grave. Abner pasará de sugerir otro objetivo a expresar que puede derribarlo y que eso comprometerá su relación con Joab. El relato desarrolla así oportunidades sucesivas de detener este encuentro particular antes del golpe mortal.

Exégesis del pasaje

נְטֵה לְךָ —neteh lekha— significa «desvíate». La orden se opone a la dirección fija que había caracterizado la persecución de Asael.

חֲלִצָתוֹ —jalitsato— se refiere aquí a los despojos o equipo que podría quitar a otro combatiente. El contexto militar explica el sentido; no se presenta una recompensa ya concedida por David.

22

Abner volvió a decirle a Asael: «Deja de perseguirme. ¿Por qué tendría que derribarte? ¿Cómo podría después mirar a tu hermano Joab a la cara?».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:22

La segunda advertencia nombra la muerte y sus consecuencias

Abner pide a Asael que se aparte y expresa lo que significaría para él haber matado al hermano de Joab.

Explicación del versículo

Abner vuelve a hablar. La repetición muestra que no se ha limitado a una alusión vaga al peligro. Pide directamente que Asael deje de seguirlo y plantea la posibilidad de derribarlo. El perseguidor puede comprender que la cercanía sostenida lo expone a una respuesta mortal.

La pregunta «¿por qué tendría que derribarte?» presenta el desenlace como algo que Abner desea evitar en ese momento. No afirma que sea incapaz de defenderse. Al contrario, la advertencia supone que puede causarle la muerte y procura que Asael abandone la persecución antes de llegar a ese punto.

El nombre de Joab convierte la amenaza en un problema de relaciones que continuará después de la batalla. Abner sabe que no se trataría solo de matar a un soldado del bando contrario, sino al hermano del otro comandante. Mirarlo después a la cara sería difícil por la muerte que quedaría entre ellos.

La preocupación anticipa el desarrollo de la historia: 2 Samuel 3:27–30 relacionará la muerte de Abner con la venganza por Asael. El anuncio de esa consecuencia no hace inevitables todas las decisiones posteriores. Muestra que Abner ve el peligro de un conflicto familiar que podría prolongarse más allá de la necesidad militar inmediata.

Exégesis del pasaje

סוּר לְךָ מֵאַחֲרָי —sur lekha me’ajarai— significa «apártate de seguirme». La petición ya no se centra en obtener otros despojos, sino en abandonar esa persecución.

אֶשָּׂא פָנַי —essa fanai— significa literalmente «levantaré mi rostro». En la pregunta acerca de Joab expresa poder mirarlo o presentarse ante él después de haber matado a su hermano.

23

Pero él se negó a apartarse. Entonces Abner lo hirió en el vientre con el extremo trasero de la lanza, que le salió por la espalda. Asael cayó y murió allí mismo. Todos los que llegaban al lugar donde Asael había caído y muerto se detenían.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:23

Asael muere pese a las advertencias de Abner

Su negativa a apartarse termina en un golpe mortal, y la visión del cuerpo interrumpe a quienes llegan al lugar.

Explicación del versículo

La primera frase confirma que Asael rechaza la segunda advertencia. Abner lo hiere con el extremo trasero de la lanza y el golpe le causa la muerte allí mismo. La rapidez que le había permitido acercarse no lo protege de la fuerza del hombre al que persigue. La capacidad destacada al presentarlo alcanza aquí un desenlace trágico.

El relato especifica la parte de la lanza empleada, pero no explica todos los detalles de su fabricación o del movimiento. Tampoco llama al golpe un accidente. La secuencia ha mostrado una persecución persistente, dos advertencias y una respuesta mortal. Esos datos permiten comprender lo ocurrido sin añadir una técnica de combate que la narración no desarrolla.

Quienes llegan al lugar se detienen ante Asael caído. La pausa da peso a una muerte individual dentro de la jornada de guerra. El narrador no ofrece un discurso de cada testigo ni una ceremonia organizada, pero la interrupción impide tratar su caída como un dato indiferente entre los movimientos del ejército.

La pérdida tendrá efectos sobre Joab y Abisai, que siguen persiguiendo a Abner. Más adelante servirá como motivo de venganza. El texto no presenta la muerte como una orden nueva de Jehová para justificar esa venganza; narra una herida familiar que los personajes tendrán que afrontar y que no será resuelta con el simple resultado de la batalla.

Exégesis del pasaje

בְּאַחֲרֵי הַחֲנִית —be’ajarei hajanit— significa «con la parte trasera de la lanza». La especificación debe conservarse, sin sustituirla por otro tipo de arma.

הַחֹמֶשׁ —hajomesh— designa aquí la región del vientre. La palabra se ha interpretado de distintas maneras en pasajes de heridas; en esta escena la NTBT expresa el área corporal sin atribuir al relato una precisión anatómica que no ofrece.

24

Joab y Abisai persiguieron a Abner. El sol se ponía cuando llegaron a la colina de Amma, frente a Gía, por el camino del desierto de Gabaón.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:24

La muerte de Asael no detiene todavía la persecución

Joab y Abisai siguen tras Abner hasta el anochecer, mientras el relato desplaza la acción hacia una colina.

Explicación del versículo

Después de detener la mirada en el cuerpo de Asael, el relato sigue a sus hermanos Joab y Abisai. Ambos persiguen a Abner. La muerte del hermano no produce una tregua inmediata; el movimiento de los hombres continúa y prepara el peligro de que la jornada acumule más pérdidas.

El sol que se pone indica el avance del tiempo. La batalla dura de aquel día ha dado paso a una persecución que llega al anochecer. Este marco permitirá comprender tanto la conversación para detenerse como las marchas nocturnas con las que los dos grupos regresarán a sus bases.

Los nombres de Amma y Gía, junto al camino del desierto de Gabaón, dan una ubicación al avance. El versículo no ofrece distancias ni datos suficientes para identificar con certeza cada punto en un mapa actual. La función dentro del relato es mostrar hasta dónde llega la persecución antes del reagrupamiento de Abner.

El parentesco hace especialmente tensa la escena. Quienes siguen a Abner son los hermanos del hombre que acaba de matar. El texto no reproduce aquí una declaración de venganza, pero la historia posterior mostrará que la muerte de Asael permanecerá entre ellos. El llamado a detener la espada deberá escucharse en medio de esa herida real.

Exégesis del pasaje

וְהַשֶּׁמֶשׁ בָּאָה —vehashshemesh ba’ah— indica que el sol se ponía. La referencia al anochecer sitúa el momento en que la persecución alcanza la colina.

גִּבְעַת אַמָּה —giv‘at Ammah— significa «la colina de Amma». El nombre sitúa el episodio sin añadir por sí mismo una descripción completa del terreno.

25

Los benjaminitas se reunieron detrás de Abner, formaron un solo grupo y se detuvieron en la cima de una colina.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:25

Los hombres de Benjamín se reagrupan con Abner

Los combatientes forman un grupo unido que ocupa la cima de una colina.

Explicación del versículo

Los benjaminitas se reúnen detrás de Abner y forman un solo grupo. La noticia muestra que el comandante no permanece aislado frente a quienes lo persiguen. Sus hombres recuperan una posición colectiva después de la derrota, lo que cambia las condiciones de la persecución.

Benjamín había sido nombrada al identificar a los representantes de Is-boset. La referencia mantiene el vínculo de estas fuerzas con la casa de Saúl. No se presenta aquí la llegada de un ejército extranjero que intervenga en auxilio de Abner, ni se dice que hayan llegado refuerzos de un lugar nuevo.

Detenerse en la cima de una colina crea una situación desde la que Abner puede llamar a Joab. El texto no describe la formación exacta, la cantidad de hombres o un sistema de fortificaciones. El dato necesario es el reagrupamiento que permite pasar de la huida a una petición de detener el combate.

La unidad de este grupo tiene una función militar concreta. El relato la muestra como un hecho de la batalla, no como una declaración de que la causa de Is-boset haya recibido aprobación divina. La conversación que sigue ampliará la mirada desde ese grupo unido hacia la hermandad del pueblo al que pertenecen también sus perseguidores.

Exégesis del pasaje

לַאֲגֻדָּה אֶחָת —la’aguddah ejat— significa «como un solo grupo». La expresión describe la reunión de los combatientes que habían seguido a Abner.

עַל רֹאשׁ גִּבְעָה —‘al rosh giv‘ah— significa «en la cima de una colina». La posición elevada forma parte del escenario del diálogo, sin que el versículo detalle una táctica completa.

26

Abner llamó a Joab y le dijo: «¿Va a devorar la espada para siempre? ¿No sabes que al final habrá amargura? ¿Hasta cuándo tardarás en decirle al pueblo que deje de perseguir a sus hermanos?».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:26 · Joab detiene la persecución

Abner pide que la espada deje de devorar a hermanos

Su llamada señala la amargura que produce prolongar la violencia dentro de Israel.

Explicación del versículo

Abner llama a Joab y formula tres preguntas. La primera presenta la espada como si devorara vidas sin detenerse; la segunda anticipa la amargura del resultado; la tercera pide una orden concreta para terminar la persecución. No es solo una reflexión general: se dirige al comandante que puede hacer que los hombres se detengan.

El término «hermanos» cambia la manera de mirar a los perseguidos. Durante la batalla han sido el grupo contrario, pero siguen perteneciendo al mismo pueblo. La rivalidad de las casas reales no elimina esa relación. Cada muerte prolonga una herida interna y puede crear motivos nuevos para la represalia.

La llamada no borra la responsabilidad de Abner en el comienzo de la contienda. Él había propuesto que los jóvenes compitieran y Joab había aceptado. Ahora, desde una situación desfavorable, reconoce un daño que ya ha alcanzado a ambos grupos. El interés por salvar a los suyos no hace falsa la advertencia sobre la amargura de seguir matando.

El capítulo siguiente mostrará que detener esta persecución no resuelve por completo la enemistad ni la venganza por Asael. Aun así, la orden que Abner solicita puede impedir nuevas muertes esta noche. La capacidad de parar tiene valor real aunque todavía no exista una paz completa entre las casas.

Exégesis del pasaje

תֹּאכַל חֶרֶב —tokhal jerev—, «devorará la espada», personifica el arma para hablar de la destrucción que produce. El sujeto figurado no quita responsabilidad a quienes la emplean.

אֲחֵיהֶם —ajeihem— significa «sus hermanos». Aquí la hermandad abarca a los miembros del pueblo enfrentados, además del parentesco particular que ha hecho tan dolorosa la muerte de Asael.

Aplicación editorial

Puedes reconocer el daño de prolongar una enemistad sin esperar a que desaparezca todo dolor. La paz que Jesucristo da tiene su fundamento en la cruz: él reconcilia con Dios y derriba la enemistad, dándonos acceso al Padre en un mismo Espíritu (Efesios 2:14–18). Desde esa gracia, procura no devolver mal por mal y busca la paz en cuanto dependa de ti (Romanos 12:17–21). El pasaje no exige llamar bueno al daño, sino dejar de alimentar una destrucción que añade nuevas heridas.

27

Joab respondió: «¡Vive Dios, que si no hubieras hablado, desde la mañana el pueblo habría dejado de perseguir cada uno a su hermano!».

📘 Estudio de 2 Samuel 2:27

Joab responde al llamado para detenerse

Su juramento devuelve la atención a la responsabilidad de Abner, antes de ordenar el cese de la persecución.

Explicación del versículo

Joab responde invocando al Dios vivo. La solemnidad del juramento refuerza lo que sostiene, pero no convierte su valoración de la jornada en una revelación divina. Es la respuesta de uno de los comandantes implicados a la petición que le hace el otro.

La NTBT conserva «desde la mañana el pueblo habría dejado de perseguir». En esa lectura, las palabras de Abner pueden remitir a su propuesta inicial de que los jóvenes compitieran: si no hubiera abierto aquella contienda, los grupos habrían podido separarse desde la mañana. La respuesta tiene entonces el tono de un reproche que devuelve a Abner la responsabilidad por haber provocado la lucha.

La frase también ha sido entendida en relación con la llamada inmediata a detenerse, tomando la mañana como la del día siguiente: sin esa intervención, la persecución habría continuado hasta entonces. La construcción breve admite discusión acerca de la referencia de «hablado» y del tiempo señalado. La NTBT mantiene el giro «desde la mañana», sin hacer explícita la intervención a la que Joab se refiere.

En la lectura de reproche, Joab tampoco queda automáticamente exculpado por su propia afirmación: él había aceptado la propuesta del versículo 14. El hecho narrativo que sigue es claro en cualquiera de las interpretaciones: puede detener a sus hombres y lo hace mediante el cuerno. El diálogo desemboca en un cese real, aun cuando los dos jefes no hayan resuelto toda su disputa.

Exégesis del pasaje

לוּלֵא דִּבַּרְתָּ —lule dibbarta— significa «si no hubieras hablado». El objeto de ese hablar debe discernirse en el contexto, pues la frase no repite las palabras a las que remite.

מֵהַבֹּקֶר —mehabboqer— expresa «desde la mañana». El verbo נַעֲלָה —na‘alah— se entiende aquí como retirarse o abandonar la persecución, no como un ascenso espiritual.

28

Entonces Joab tocó el cuerno, y todo el pueblo se detuvo. No volvieron a perseguir a Israel ni continuaron combatiendo.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:28

Una señal del comandante pone fin a la persecución

Joab toca el cuerno y sus hombres se detienen; el diálogo produce un cambio concreto en la jornada.

Explicación del versículo

La respuesta de Joab no queda en un juramento o en un intercambio de culpas. Toca el cuerno y el pueblo se detiene. La señal muestra que conserva autoridad efectiva sobre quienes persiguen y que puede emplearla para interrumpir la violencia. El cese solicitado por Abner se convierte en una acción visible.

El narrador lo desarrolla mediante dos negaciones: no siguen persiguiendo a Israel ni continúan combatiendo. La decisión no equivale solo a bajar el ritmo de la marcha; detiene la persecución y la lucha de ese encuentro. Los grupos podrán emprender el regreso durante la noche.

La noticia no debe extenderse a todo el conflicto de sucesión como si ya se hubiera alcanzado una paz definitiva. 2 Samuel 3:1 afirmará que la guerra entre ambas casas se prolongó. La amplitud del cese se determina por la jornada y la persecución que este capítulo viene narrando.

Aun con ese límite, la decisión tiene valor real. No devuelve la vida a los muertos ni elimina la amargura por Asael, pero impide que la persecución siga sumando pérdidas esa noche. La autoridad de un jefe se muestra aquí también en su capacidad de ordenar que los hombres dejen de combatir.

Exégesis del pasaje

בַּשּׁוֹפָר —bashshofar— significa «con el cuerno». En esta escena funciona como instrumento de señal para el grupo militar.

וַיַּעַמְדוּ כָּל הָעָם —vayya‘amdu kol ha‘am— significa «todo el pueblo se detuvo». La frase relata la respuesta efectiva de quienes estaban bajo el mando de Joab.

29

Abner y sus hombres caminaron por el Arabá toda aquella noche, cruzaron el Jordán, recorrieron todo Bitrón y llegaron a Mahanaim.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:29

Abner vuelve con sus hombres a la base de Mahanaim

La retirada nocturna atraviesa el Arabá y el Jordán, y cierra el movimiento que había comenzado con su salida hacia Gabaón.

Explicación del versículo

Detenida la persecución, Abner y sus hombres marchan durante la noche. El regreso los conduce por el Arabá, a través del Jordán y hasta Mahanaim. La secuencia vuelve al lugar donde se había establecido a Is-boset y desde el que Abner salió con sus servidores en el versículo 12.

El paso del Jordán sitúa una etapa concreta del recorrido. El texto no describe el método de cruce, los recursos utilizados o la duración exacta de cada tramo. Su interés es mostrar que el grupo derrotado logra retirarse y volver a su base después de la jornada de combate.

La NTBT conserva Bitrón como nombre de una región atravesada. El término hebreo es poco claro: también se ha entendido en relación con una hondonada o con la duración de la marcha. No hay datos suficientes aquí para localizar sus límites con certeza. Esa dificultad de una etapa no cambia el punto de llegada expresamente nombrado.

El regreso muestra que la derrota no ha acabado con Abner ni con las fuerzas que representa. La casa de Saúl sigue teniendo un jefe militar y un centro de gobierno. El capítulo cerrará también el trayecto de los hombres de David, pero sus dos regresos no significarán todavía la unidad del reino.

Exégesis del pasaje

בָּעֲרָבָה —ba‘aravah— se refiere aquí al Arabá dentro del trayecto de retirada. Es una designación geográfica, no una medida de distancia.

הַבִּתְרוֹן —habbitron— es el término representado por «Bitrón». La identificación exacta es incierta; la NTBT mantiene su lectura como nombre del espacio recorrido antes de llegar a Mahanaim.

30

Joab regresó de perseguir a Abner y reunió a todo el pueblo. Faltaban diecinueve de los servidores de David, además de Asael.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:30

El recuento de los vencedores incluye veinte muertos

Joab reúne a sus hombres y descubre la pérdida de diecinueve servidores de David, además de Asael.

Explicación del versículo

El relato vuelve al grupo que había ganado la batalla. Joab regresa de la persecución y reúne al pueblo para conocer las pérdidas. La victoria no ha dejado intacta a su fuerza: faltan diecinueve hombres, y Asael es nombrado aparte. El total de esa enumeración es veinte, no diecinueve incluyendo al hermano de Joab.

Destacar a Asael responde al desarrollo de la jornada. El narrador ha contado su persecución, las advertencias y su muerte; ahora la une al recuento colectivo sin quitarle su identidad particular. La cifra y el nombre permiten ver a la vez la pérdida del ejército y la herida de una familia.

El texto no da los nombres de los otros diecinueve ni relata sus circunstancias individuales. Su inclusión impide reducir todo el costo del bando de David a la muerte más conocida. El grupo victorioso vuelve con una falta real de hombres que antes habían estado entre sus servidores.

La comparación con las pérdidas de Abner en el versículo siguiente mostrará la desigualdad del resultado militar. No convertirá por ello estas muertes en una pérdida sin importancia. El entierro de Asael cerrará la jornada con duelo familiar, en lugar de una celebración que haga desaparecer el costo de la victoria.

Exégesis del pasaje

וַיִּפָּקְדוּ —vayyippaqedu— expresa que se hallaron faltantes o fueron echados de menos al hacer el recuento. En esta escena se trata de las pérdidas sufridas en el combate.

תִּשְׁעָה עָשָׂר אִישׁ וַעֲשָׂה אֵל —tish‘ah ‘asar ish va‘Asah’el— enumera «diecinueve hombres y Asael». La conjunción añade el nombre al número anterior.

31

Pero los servidores de David habían matado a trescientos sesenta hombres de Benjamín y de los hombres de Abner.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:31

La fuerza de Abner ha sufrido pérdidas mucho mayores

Los trescientos sesenta muertos confirman el resultado desigual de una batalla librada entre miembros de Israel.

Explicación del versículo

El recuento del bando de Abner asciende a trescientos sesenta muertos. La comparación con los veinte del grupo de David confirma la derrota anunciada en el versículo 17. No se trata de una retirada con pérdidas iguales, aunque la contienda inicial de los veinticuatro hubiera terminado en muerte mutua.

Benjamín y los hombres de Abner identifican el conjunto que ha sufrido esas bajas. El texto da una sola cifra para la fuerza descrita, no trescientos sesenta por cada designación. La relación con Abner recuerda quién la dirigió desde Mahanaim y propuso la competencia delante del estanque.

El número mide el resultado militar, pero no convierte la matanza de hermanos en un bien que deba celebrarse sin duelo. La llamada de Abner a detener la espada ya ha reconocido la amargura de esta violencia. Los muertos del bando derrotado siguen perteneciendo al pueblo cuya división está narrando el capítulo.

El costo humano también prepara la continuidad de la historia. Las casas reales no han resuelto su disputa mediante el encuentro y las heridas personales permanecerán. La cifra explica la gravedad de la derrota sin garantizar que los sobrevivientes hayan recibido por ello una lección que ponga fin a la venganza.

Exégesis del pasaje

שְׁלֹשׁ מֵאוֹת וְשִׁשִּׁים —shelosh me’ot veshishshim— significa «trescientos sesenta». La cifra corresponde a los hombres de la fuerza vencida que murieron.

מֵתוּ —metu— significa «murieron». El término hace explícito que el recuento no se refiere solo a heridos o a hombres ausentes durante la reunión.

32

Tomaron a Asael y lo sepultaron en la tumba de su padre, en Belén. Joab y sus hombres caminaron toda la noche y les amaneció en Hebrón.

📘 Estudio de 2 Samuel 2:32

El regreso a Hebrón pasa por la sepultura de Asael

Su cuerpo es llevado a la tumba familiar en Belén; después Joab y sus hombres llegan a Hebrón al amanecer.

Explicación del versículo

La jornada termina con una acción hacia el muerto que el relato había destacado por nombre. Asael es llevado a la tumba de su padre en Belén. El grupo no lo deja en el lugar de la caída; le da sepultura dentro de una relación familiar y en una localidad identificada. El padre no es nombrado aquí, de modo que el dato no permite completar su identidad por suposición.

La sepultura recuerda que el recuento militar tiene un costo que llega a los hogares. Asael no es solo una baja del grupo vencedor: es hijo y hermano. La narración cierra su participación en la batalla con ese reconocimiento, aunque las consecuencias de su muerte seguirán actuando en las decisiones de Joab y Abisai.

Después se cuenta la marcha nocturna y la llegada a Hebrón al amanecer. El relato había señalado la puesta del sol durante la persecución y ahora termina con la luz de un nuevo día en la base de David. Abner ha vuelto a Mahanaim; los hombres de David regresan a Hebrón. Los dos trayectos cierran el encuentro sin unificar todavía a las casas rivales.

La nueva mañana no borra la amargura advertida en el diálogo. El capítulo siguiente abrirá con la continuidad de la guerra y mostrará que las pérdidas personales pueden alimentar nuevas violencias. Por eso el cierre debe escucharse como regreso con duelo, no como una promesa de que el conflicto ha quedado resuelto para siempre.

Exégesis del pasaje

בְּקֶבֶר אָבִיו —beqever aviv— significa «en la tumba de su padre». La frase identifica la sepultura familiar, sin dar el nombre del padre.

וַיֵּאֹר לָהֶם בְּחֶבְרוֹן —vayye’or lahem beJevron— expresa que les amaneció en Hebrón. La referencia concluye la marcha y sitúa el retorno al lugar donde David reina sobre Judá.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗