ESTÁS LEYENDOLevítico · Capítulo 21Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
Continuar leyendo ↓
AYUDAGLOBAL · LECTOR BÍBLICO

Tu espacio de lectura

Lee con calma, personaliza la vista y continúa donde quedaste.

Ambiente de lectura
Toca un versículo para guardar tu avance.
Tamaño del texto100%
NTBT · Licencia verificada

Levítico

Capítulo 21
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de Levítico

Introducción a Levítico

Al terminar Éxodo, la gloria de Jehová llena el tabernáculo. Levítico comienza con el Señor hablando desde esa tienda. El pueblo ha sido liberado de Egipto y Dios habita en medio de él; ahora necesita aprender cómo acercarse, recibir purificación y vivir en consonancia con su santidad.

Las instrucciones sobre ofrendas, sacerdotes, alimentos, lavamientos, relaciones y tiempos de celebración pertenecen a esa vida de pacto. El libro reúne el culto y la conducta cotidiana: la presencia del Señor tiene implicaciones para el altar, pero también para el trato al vecino, al trabajador, al pobre y al extranjero.

El nombre y la continuidad de la historia

El nombre hebreo del libro procede de su primera palabra, wayyiqrāʾ, «y llamó». El título «Levítico» lo relaciona con Leví y con el ámbito sacerdotal, aunque sus enseñanzas se dirigen a toda la comunidad. Los sacerdotes de la familia de Aarón tienen responsabilidades particulares; el resto de Israel también debe conocer y obedecer las disposiciones que recibe por medio de Moisés.

El escenario principal sigue siendo el desierto de Sinaí. Éxodo fecha el montaje del tabernáculo en el primer día del primer mes del segundo año, y Números comienza con una comunicación divina en el primer día del segundo mes de ese año. Levítico queda situado narrativamente entre esos momentos, mientras Israel permanece junto al monte. El libro también recoge instrucciones para cuando entre en la tierra, como las del reposo de los campos.

Autoría y grado de certeza

Levítico forma parte del Pentateuco, tradicionalmente vinculado con Moisés. El propio texto presenta sus mandatos como palabras que Jehová comunica a Moisés para Israel; en algunos discursos interviene también Aarón como destinatario. El resumen final vuelve a situar los mandamientos en el Sinaí, dados por medio de Moisés. Ese es el marco de autoridad que el libro afirma expresamente.

El texto no ofrece una fecha de composición ni describe todo el proceso por el cual sus instrucciones adquirieron su forma escrita final. Conviene distinguir ese asunto de la ambientación de los acontecimientos: el escenario del Sinaí es explícito, mientras que la fecha y las etapas de la redacción no se detallan dentro del libro.

Destinatarios y propósito

La comunidad de Israel debe aprender a vivir delante del Dios que la ha rescatado. El Señor se presenta como quien rompió su yugo de esclavitud y promete andar en medio de ella. La obediencia se desarrolla dentro de esa relación recibida; las disposiciones de santidad no son el precio con el que Israel consigue por primera vez la atención de Dios.

Los sacerdotes deben distinguir entre lo santo y lo común, entre lo puro y lo impuro, y enseñar los estatutos al pueblo. Las ofrendas y los procedimientos de purificación permiten atender situaciones concretas del culto; los mandamientos sobre la vida diaria ordenan las relaciones de una comunidad que pertenece al Señor. La santidad une cercanía, responsabilidad y servicio.

Forma literaria y desarrollo

Predominan los discursos legales, introducidos por fórmulas que identifican al Señor como quien habla y a Moisés como mediador. Las instrucciones presentan casos y distinguen condiciones: el tipo de ofrenda, los recursos de la persona, la responsabilidad del sacerdote o la clase de impureza. Las repeticiones ayudan a comparar situaciones y a reconocer diferencias importantes.

También hay narración, especialmente en la consagración de Aarón y de sus hijos y en el comienzo de su servicio. La muerte de Nadab y Abiú muestra la gravedad de acercarse a Dios desatendiendo su mandato. El libro combina así enseñanza y acontecimientos que hacen visible la responsabilidad del ministerio.

Cómo avanza el libro

  • Levítico 1–7: las principales ofrendas y las responsabilidades de quienes las presentan y de los sacerdotes.
  • Levítico 8–10: consagración de Aarón y sus hijos, comienzo del servicio y muerte de Nadab y Abiú.
  • Levítico 11–15: distinciones de pureza e impureza y procedimientos relacionados con alimentos, parto, afecciones de la piel y flujos corporales.
  • Levítico 16: el Día de la Expiación y la purificación del santuario y del pueblo.
  • Levítico 17–22: sangre, vida, conducta sexual, justicia, amor al prójimo, santidad sacerdotal y cuidado de las ofrendas.
  • Levítico 23–24: tiempos señalados, servicio de lámparas y pan, y disposiciones relativas al nombre del Señor y a la justicia.
  • Levítico 25: reposo de la tierra, jubileo, posesiones y responsabilidades hacia el hermano empobrecido.
  • Levítico 26: bendiciones del pacto, consecuencias de la desobediencia y memoria de la fidelidad de Dios.
  • Levítico 27: votos y disposiciones sobre personas, animales, bienes y otras dedicaciones al Señor.

Claves para comprender sus enseñanzas

La santidad nace de quién es Dios. «Serán santos, porque yo, Jehová su Dios, soy santo» dirige la vida de toda la comunidad. La santidad comprende lo que se presenta en el santuario y la forma de tratar a otros. Dejar alimento para el necesitado, pagar al trabajador, juzgar sin favoritismos y amar al prójimo forman parte del mismo llamado.

La expiación es una provisión de Dios. Levítico 17:11 relaciona la sangre con la vida y declara que Dios la ha dado sobre el altar para hacer expiación. Los sacrificios pertenecen al modo que él establece para atender el pecado y la impureza en medio del pueblo. Cada clase de ofrenda debe entenderse por su función propia: no todas se preparan de la misma manera ni responden a la misma situación.

Impureza ritual y culpa moral deben distinguirse. Algunas situaciones de impureza surgen de procesos corporales ordinarios, como los vinculados al parto. El estado ritual afecta al acceso al santuario sin significar por sí mismo que la persona haya cometido una falta moral. El libro también trata pecados y transgresiones; por eso es necesario atender a la situación concreta, a lo que debe purificarse y a la respuesta que se ordena.

El pacto abarca toda la vida. Los tiempos de reposo y celebración, el uso de la tierra y las relaciones económicas recuerdan que Israel vive ante su Dios. Las advertencias del capítulo 26 muestran que la desobediencia tiene consecuencias; su cierre mantiene la memoria de las promesas a los patriarcas y de la fidelidad del Señor incluso en medio del juicio.

Levítico y Jesucristo

El Nuevo Testamento retoma este lenguaje para presentar la obra de Jesús. Hebreos explica que la repetición de sacrificios no podía dar la purificación definitiva de la conciencia, y anuncia que Cristo obtuvo redención eterna mediante su propia sangre. Su ofrenda, hecha de una vez para siempre, es el fundamento de nuestra confianza para acercarnos a Dios. La salvación es por su gracia mediante la fe en él, nuestro Señor y único Salvador.

Pedro une el llamado a ser santos con el rescate recibido mediante la sangre preciosa de Cristo, descrito como un cordero sin defecto y sin mancha. La obediencia es la respuesta a ese rescate. La relación con Levítico se desarrolla desde esas conexiones bíblicas, respetando también la función histórica de cada instrucción en el culto de Israel.

Jesús cita el mandato de amar al prójimo como a uno mismo al enseñar cuáles son los mayores mandamientos. La vida consagrada al Padre incluye amor, justicia y misericordia. El Espíritu Santo nos guía conforme a la verdad de Dios y a la obra de Jesucristo; la enseñanza de santidad debe conducir a una vida rendida al Señor y al cuidado de las personas.

Orientación para tu lectura

Al comenzar una instrucción, observa quién debe actuar, qué presenta, dónde lo hace y con qué finalidad. Distingue las tareas de la persona que lleva la ofrenda y las del sacerdote. Cuando se repita un procedimiento, busca qué se mantiene y qué cambia; a menudo esa diferencia explica el sentido de la nueva situación.

Lee los términos «santo», «puro», «impuro», «pecado» y «expiación» dentro de cada contexto. Las notas te ayudarán a conocer el vocabulario original y las costumbres que necesiten explicación. Después considera cómo el Nuevo Testamento desarrolla la relación con Cristo antes de trasladar directamente una disposición ritual a tu vida. Busca comprender la santidad de Dios, la provisión de su gracia y la respuesta de fe y obediencia que te corresponde.

Relaciones bíblicas

  • Éxodo 40:34–35: la gloria llena la tienda desde la que Dios hablará.
  • Levítico 7:37–38: resumen de las ofrendas y su marco en el Sinaí.
  • Levítico 10:8–11: discernimiento y enseñanza sacerdotal.
  • Levítico 17:11: la vida, la sangre y la expiación.
  • Levítico 19:9–18: santidad y trato al prójimo.
  • Levítico 26:40–45: confesión y fidelidad al pacto.
  • Hebreos 9:11–15: la redención y el nuevo pacto por medio de Jesucristo.
  • Hebreos 10:1–14: la ofrenda definitiva de Cristo.
  • 1 Pedro 1:14–19: santidad como respuesta al rescate.
  • Marcos 12:28–34: amar a Dios y al prójimo.
1

Jehová dijo a Moisés: «Habla a los sacerdotes, los hijos de Aarón, y diles: “Ninguno se hará impuro por un muerto entre su pueblo,

📘 Estudio de Levítico 21:1 · La vida familiar y el servicio de los sacerdotes

El sacerdote ante la muerte de otros

Jehová dirige ahora instrucciones específicas a los descendientes de Aarón. Su servicio en el santuario requiere una atención particular al contacto con los muertos.

Explicación del versículo

«Los sacerdotes, los hijos de Aarón» identifica el grupo al que se aplica la disposición. No se está imponiendo a todo israelita la misma limitación. Los versículos 2–3 introducirán excepciones para parientes cercanos, mientras los versículos 10–12 establecerán condiciones más estrictas para el sumo sacerdote.

La palabra נֶפֶשׁ, nep̄eš, designa aquí a una persona muerta. El contexto exige ese sentido y no el de un alma incorpórea. La impureza se relaciona con el contacto y la cercanía al cadáver.

La pureza ritual y el dolor humano

Números 19:11–14 explica la impureza por un muerto y su purificación. Esa condición ritual no significa que amar al fallecido sea pecado. El capítulo regula cómo el sacerdocio y su servicio se relacionan con una situación que alcanza a todas las familias. Las excepciones que siguen son parte necesaria de la instrucción y no deben omitirse al explicar su alcance.

2

salvo por un pariente cercano: su madre, su padre, su hijo, su hija o su hermano,

📘 Estudio de Levítico 21:2

La excepción para los parientes más cercanos

El sacerdote puede hacerse impuro por su madre, su padre, sus hijos y su hermano. El mandato reconoce expresamente esos vínculos familiares.

Explicación del versículo

«Salvo» introduce una excepción real a la regla del versículo 1. La ley no ordena aquí que el sacerdote se comporte como si esos fallecimientos fueran indiferentes. Identifica familiares por los que puede entrar en la condición ritual asociada al muerto.

La expresión de parentesco cercano utiliza el vocabulario de שְׁאֵר, šəʾēr, empleado también en el capítulo 18. Allí la proximidad familiar establece límites sexuales; aquí determina la excepción permitida ante la muerte. El mismo vínculo recibe aplicaciones distintas según el asunto tratado.

La diferencia entre permiso y culpa

Quedar impuro dentro de una excepción autorizada no equivale a rebelarse contra Dios. La condición necesita el tratamiento ritual correspondiente, pero el contacto permitido no se convierte por ello en una falta moral. Esa distinción ayuda a seguir el libro: una persona puede realizar una acción legítima y quedar temporalmente limitada para participar en el culto. El versículo siguiente completará la lista con una situación específica de la hermana.

3

o por su hermana virgen, cercana a él, que no haya tenido marido; por ella podrá hacerse impuro.

📘 Estudio de Levítico 21:3

La hermana que aún no ha formado un matrimonio

La excepción incluye a la hermana virgen que no ha tenido marido y permanece cercana al sacerdote.

Explicación del versículo

La descripción añade condiciones que no se habían indicado para los otros familiares: es virgen y no ha pertenecido a un marido. La expresión «cercana a él» la sitúa dentro de su ámbito familiar. De ahí que algunas traducciones destaquen la dependencia o pertenencia al hogar.

«Por ella podrá hacerse impuro» confirma que no se trata de una prohibición absoluta de participar en el duelo. El sacerdote puede asumir la condición ritual relacionada con la muerte de esa hermana, conforme a la excepción que la ley ha definido.

El sentido de la precisión

El versículo refleja una organización familiar en la que el matrimonio establece vínculos y responsabilidades entre hogares. La explicación debe atender a esa estructura, sin convertir la condición matrimonial en una medida universal del valor de una mujer. Lo que se regula es una excepción sacerdotal ante un fallecimiento. La lista delimita el permiso de contacto y no pretende describir todo el amor o la consideración que una persona debe a sus familiares.

4

Como esposo entre su pueblo, no se hará impuro, profanándose.

📘 Estudio de Levítico 21:4

¿Qué significa «como esposo» en esta prohibición?

La frase es breve y difícil. La diferencia entre traducciones procede principalmente de cómo se entiende una palabra hebrea y su relación con los parientes anteriores.

Explicación del versículo

בַּעַל, baʿal, puede designar al esposo o a alguien que ocupa una posición de señor o responsable. Aquí la NTBT conserva «como esposo». Otras traducciones entienden la frase en relación con familiares por matrimonio, mientras algunas prefieren «como jefe» entre el pueblo.

La interpretación vinculada al matrimonio distingue esos vínculos de los parientes de sangre enumerados en los versículos 2–3. Entiende que la restricción alcanza a quienes solo están emparentados por matrimonio. La otra lectura se relaciona con la posición del sacerdote entre su pueblo. Ambas intentan resolver una construcción hebrea de sentido discutido.

Lo que permanece claro en el contexto

El sacerdote debe guardar las condiciones de su consagración al relacionarse con los muertos. Las excepciones anteriores no convierten cualquier vínculo social o familiar en permiso ilimitado. El detalle exacto de esta frase requiere reconocer la dificultad, en lugar de presentar una reconstrucción de todos sus casos posibles como si estuviera expresamente enumerada en el versículo.

5

No se harán calvas en la cabeza ni se rasurarán los bordes de la barba, ni se harán cortes en el cuerpo.

📘 Estudio de Levítico 21:5

Las expresiones corporales del duelo sacerdotal

Los sacerdotes no deben hacerse calvas, rasurarse los bordes de la barba ni realizarse cortes en el cuerpo. El contexto los sitúa ante la muerte y sus manifestaciones de duelo.

Explicación del versículo

La disposición retoma prácticas mencionadas para el pueblo en Levítico 19:27–28. Aquí se dirige al grupo sacerdotal y forma parte de las condiciones de su servicio santo.

La referencia a los «bordes» de la barba conserva una precisión de la norma; no establece por sí sola una longitud uniforme para todo el cabello. Los cortes corporales tampoco deben confundirse con toda expresión de tristeza. El mandato regula estas acciones concretas, sin prohibir el dolor interior por la pérdida.

La pertenencia a Jehová en medio del duelo

Deuteronomio 14:1–2 vincula prohibiciones semejantes con la condición de hijos del Dios santo. La comunidad debe distinguirse también en su manera de responder a la muerte. En el caso del sacerdote, el versículo siguiente explica el fundamento: representa a Israel en las ofrendas y no debe tratar su consagración como algo que pueda suspenderse según una costumbre funeraria.

6

Serán santos para su Dios y no profanarán el nombre de su Dios, porque ellos presentan las ofrendas quemadas de Jehová, el alimento de su Dios. Por eso serán santos.

📘 Estudio de Levítico 21:6

¿Por qué se llama «alimento de Dios» a las ofrendas?

Los sacerdotes presentan lo consagrado a Jehová y por eso deben guardar la santidad de su servicio. La expresión sobre el alimento pertenece al lenguaje del culto.

Explicación del versículo

לֶחֶם, leḥem, significa pan y también alimento. Aquí no se limita a una pieza de pan, pues se relaciona con las ofrendas presentadas en el santuario. «El alimento de su Dios» identifica lo dedicado a él.

La expresión no obliga a imaginar que Dios dependa de esos animales o cereales para sostener su existencia. Salmos 50:8–15 rechaza expresamente esa comprensión: el mundo le pertenece y él no necesita pedir comida a quienes ofrecen.

La santidad del servicio

El argumento del versículo es que los presentadores deben vivir de una manera correspondiente a lo que manejan. Profanar el nombre de Dios puede ocurrir mediante una conducta incompatible con la consagración, no solamente por pronunciar una palabra irreverente. La función sacerdotal no los vuelve independientes del mandato; intensifica su responsabilidad ante el Dios a quien sirven.

7

No tomarán por esposa a una prostituta ni a una mujer profanada, ni tomarán a una mujer divorciada de su marido, porque el sacerdote es santo para su Dios.

📘 Estudio de Levítico 21:7

Las condiciones matrimoniales del sacerdote

La consagración sacerdotal afecta también la elección de esposa. El versículo establece condiciones para los sacerdotes de la familia de Aarón.

Explicación del versículo

La NTBT distingue a la prostituta, la mujer profanada y la divorciada. El término חֲלָלָה, ḥălālāh, pertenece al vocabulario de lo profanado. Su relación exacta con «prostituta» se interpreta de distintas maneras: algunas traducciones unen las dos expresiones como una mujer profanada por la prostitución; otras conservan ambas categorías.

La mención de la divorciada tiene su propia formulación. El texto regula qué matrimonio puede contraer el sacerdote; no declara que todas las mujeres de las situaciones nombradas hayan cometido una misma falta personal.

Una norma vinculada al oficio

La razón final es que «el sacerdote es santo para su Dios». El sujeto de esa frase es el sacerdote, no el antiguo esposo de la mujer. Más adelante, los versículos 13–14 darán condiciones adicionales al sumo sacerdote. La precisión del destinatario importa: se trata de la santidad representativa de ese ministerio en Israel, y no de una medida universal del valor o de la posibilidad de acercarse a Dios de toda mujer divorciada.

8

Lo consagrarás, porque él presenta el alimento de tu Dios. Será santo para ti, porque yo, Jehová, que los santifico, soy santo.

📘 Estudio de Levítico 21:8

La comunidad debe reconocer el carácter consagrado del sacerdote

La instrucción no se dirige solo a quien ejerce el oficio. También exige que sea tratado conforme al servicio santo que le ha sido confiado.

Explicación del versículo

«Lo consagrarás» utiliza el lenguaje de apartar para Dios. La razón se expresa mediante su función: presenta el alimento de Dios, es decir, las ofrendas consagradas. El reconocimiento de su lugar no procede simplemente de un prestigio familiar.

«Será santo para ti» exige una actitud correspondiente a esa dedicación. El sacerdote no puede tratar su servicio como algo corriente, y el pueblo tampoco debe impulsarlo a ignorar sus condiciones. La responsabilidad de guardar la santidad se comparte, aunque las funciones sean diferentes.

La fuente de la santificación

El cierre vuelve a Jehová, que es santo y santifica al pueblo. El respeto al ministro permanece bajo esa autoridad. Reconocer una función consagrada no significa que la persona sea infalible, ni que sus deseos sustituyan el mandato divino. El argumento del capítulo exige precisamente que el sacerdote atienda a las disposiciones de Dios, en lugar de apoyarse en su cargo para quedar al margen de ellas.

9

Si la hija de un sacerdote se profana prostituyéndose, profana a su padre; será quemada al fuego.

📘 Estudio de Levítico 21:9

La conducta de la hija y la santidad de la casa sacerdotal

El versículo relaciona la prostitución de la hija de un sacerdote con la profanación del padre y del ámbito familiar consagrado.

Explicación del versículo

El verbo de profanar aparece dos veces: la hija se profana mediante la conducta descrita y con ello profana a su padre. La relación familiar hace que el acto no sea presentado como completamente aislado del ministerio sacerdotal.

La sanción del fuego se dirige a ella en esta disposición penal del antiguo Israel. El versículo no anuncia aquí la misma ejecución para el padre ni cuenta las circunstancias de una persona particular. Su gravedad muestra la importancia que la ley atribuye a la santidad de la casa que sirve en el culto.

La relación con el mandato a los padres

Levítico 19:29 había prohibido a un padre hacer prostituirse a su hija. Allí la responsabilidad de inducirla recae sobre él; aquí se considera la conducta de la hija en una familia sacerdotal. Ambos textos impiden utilizar el prestigio religioso de la casa para volver irrelevante la integridad de quienes la forman o para ocultar la responsabilidad de sus miembros.

10

El sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza haya sido derramado el aceite de la unción y que haya sido investido para llevar las vestiduras, no se dejará el cabello suelto ni rasgará sus vestiduras.

📘 Estudio de Levítico 21:10 · Las condiciones del sumo sacerdote

El sumo sacerdote y una consagración singular

La instrucción distingue ahora al sacerdote de mayor responsabilidad entre sus hermanos. La unción y las vestiduras identifican su servicio.

Explicación del versículo

הַכֹּהֵן הַגָּדוֹל, hakkōhēn haggāḏôl, significa el sacerdote grande o principal, de ahí «sumo sacerdote». El texto menciona el aceite derramado sobre su cabeza y su investidura para llevar las vestiduras del oficio. Levítico 8:12–13 permite reconocer esa consagración en Aarón.

No dejar suelto el cabello ni rasgarse la ropa corresponde aquí al contexto de duelo y contacto con los muertos. No es simplemente una recomendación de buena presentación personal. Las acciones visibles de duelo quedan reguladas por la continuidad de su responsabilidad sagrada.

La relación con la muerte de los hijos de Aarón

Levítico 10:6–7 había dado instrucciones semejantes a Aarón y a sus hijos en aquella situación de juicio. El capítulo 21 desarrolla ahora las exigencias del sumo sacerdote como parte del orden sacerdotal. Su función no elimina el dolor, pero limita cómo puede participar en sus expresiones rituales.

11

No entrará donde haya un muerto ni se hará impuro por su padre o por su madre.

📘 Estudio de Levítico 21:11

El sumo sacerdote y la muerte de sus propios padres

Las condiciones del sumo sacerdote son más estrictas que las de los otros sacerdotes. No recibe aquí la excepción para el padre o la madre.

Explicación del versículo

«No entrará donde haya un muerto» alcanza la cercanía que produce impureza por el cadáver. La segunda cláusula precisa el caso familiar más intenso: tampoco por su padre o por su madre debe hacerse impuro.

Los versículos 2–3 habían permitido el contacto por ciertos parientes cercanos a los sacerdotes. La diferencia no declara que los padres del sumo sacerdote valgan menos o que él carezca de amor por ellos. Establece una condición particular de su oficio y de su continuidad en el servicio.

La fragilidad del sacerdocio antiguo

La muerte sigue alcanzando a las familias y finalmente a los propios sacerdotes. Hebreos 7:23–28 desarrolla ese límite al contrastarlos con Jesucristo, cuyo sacerdocio permanece para siempre. La restricción antigua subraya la santidad del servicio, mientras la obra del Hijo ofrece una esperanza que supera la interrupción que la muerte impone a los ministros humanos.

12

No saldrá del santuario ni profanará el santuario de su Dios, porque sobre él está la consagración del aceite de la unción de su Dios. Yo soy Jehová.

📘 Estudio de Levítico 21:12

La consagración exige continuidad en el servicio

La instrucción sobre no salir del santuario continúa el asunto del duelo. El sumo sacerdote no debe abandonar su responsabilidad para participar en el contacto prohibido.

Explicación del versículo

La frase debe leerse con los versículos 10–11, no como una afirmación aislada de que jamás pueda salir físicamente del recinto durante toda su vida. El contexto trata la muerte, las expresiones de duelo y la conservación de su condición para servir.

נֵזֶר, nēzer, puede expresar dedicación o consagración y también se relaciona con el lenguaje de la corona. Aquí aparece unido al aceite de la unción. La NTBT comunica la consagración que ese aceite señala, sin introducir un segundo objeto material sobre su cabeza.

La responsabilidad que no puede suspenderse por cuenta propia

La razón del mandato está en lo recibido de Dios, no en una supuesta falta de sentimientos. El sumo sacerdote ocupa un lugar representativo y debe respetar sus condiciones. El cierre «Yo soy Jehová» devuelve la autoridad al que lo consagra. El aceite no funciona como una protección mágica independiente de la obediencia: señala una pertenencia que exige atender al mandato.

13

Tomará por esposa a una mujer virgen.

📘 Estudio de Levítico 21:13

El matrimonio del sumo sacerdote

La instrucción no exige que el sumo sacerdote permanezca sin esposa. Define una condición específica para el matrimonio que puede contraer.

Explicación del versículo

La frase hebrea habla de tomar una mujer «en su virginidad», mediante el término בְּתוּלִים, bəṯûlîm. El contexto conserva como sujeto al sumo sacerdote de los versículos 10–12. No debe extenderse automáticamente esta formulación particular a todo israelita.

El versículo siguiente precisará las situaciones excluidas y el origen de la esposa dentro de su pueblo. Ambos forman una unidad sobre el oficio y su familia. La elección matrimonial participa de la consagración representativa del sacerdote y de la continuidad de su descendencia.

El destinatario define el alcance

Los sacerdotes del versículo 7 recibieron condiciones que no mencionaban expresamente a la viuda; el sumo sacerdote recibirá ahora esa exclusión adicional. La diferencia muestra que el capítulo distingue responsabilidades dentro del mismo sacerdocio. Una condición exigida para esta función no se convierte por ello en una afirmación de que toda persona con una historia matrimonial distinta carezca de valor, de fe o de acceso a la misericordia de Dios.

14

No tomará a una viuda, a una divorciada, a una mujer profanada ni a una prostituta; tomará por esposa a una virgen de su pueblo.

📘 Estudio de Levítico 21:14

La viuda y las condiciones propias de este oficio

El sumo sacerdote no puede tomar por esposa a una viuda, además de las otras situaciones nombradas. El mandato se relaciona con su responsabilidad particular.

Explicación del versículo

La lista incluye viuda, divorciada, mujer profanada y prostituta; después exige una virgen de su pueblo. No debe reducirse todo el conjunto a una misma conducta moral. La viudez, por ejemplo, procede de la muerte del esposo y no es presentada aquí como un pecado de la mujer.

«De su pueblo» sitúa la elección dentro de Israel. El versículo no añade expresamente que deba ser hija de otro sacerdote. La explicación debe conservar lo que se afirma sin completar la condición con una genealogía matrimonial más estricta de la que aquí se formula.

La viudez no impide agradar a Dios

Lucas 2:36–38 presenta a Ana como una viuda dedicada al servicio de Dios, que da gracias por Jesús y habla de él. Esa relación ayuda a distinguir la norma de un oficio antiguo del valor espiritual de la persona. La restricción matrimonial del sumo sacerdote no es una condena general de las viudas.

15

No profanará a su descendencia entre su pueblo, porque yo soy Jehová, que lo santifico”».

📘 Estudio de Levítico 21:15

La continuidad de una familia consagrada

El motivo final de las condiciones matrimoniales se refiere a la descendencia del sacerdote y a la santidad que Dios ha establecido para su oficio.

Explicación del versículo

זֶרַע, zeraʿ, significa aquí descendencia. La unión contraria al mandato afecta la continuidad de la familia dentro del régimen sacerdotal. No se trata de describir una alteración biológica en los hijos, sino de la condición de un linaje cuyo servicio está regulado por Dios.

«No profanará» mantiene la relación con las prohibiciones anteriores. La decisión matrimonial del sumo sacerdote no se presenta como ajena a su responsabilidad representativa ni a las generaciones que vendrán después.

La razón vuelve a Jehová

«Yo soy Jehová, que lo santifico» identifica a Dios como quien aparta al sacerdote. Su condición no es simplemente un rango que pueda conservar mientras redefine a voluntad sus exigencias. El capítulo relaciona familia y oficio dentro de Israel; no permite usar la palabra «descendencia» para atribuir una culpa moral automática a cualquier hijo por las decisiones de sus padres. La explicación debe permanecer ligada a la continuidad del servicio consagrado que el pasaje está regulando.

16

Jehová habló a Moisés y le dijo:

📘 Estudio de Levítico 21:16 · Las condiciones corporales del servicio al altar

Una nueva instrucción sobre el servicio al altar

La siguiente comunicación trata las condiciones corporales de los descendientes de Aarón que presentan las ofrendas.

Explicación del versículo

La fórmula «Jehová habló a Moisés» marca una nueva unidad dentro del capítulo. Los versículos anteriores han regulado el duelo y los matrimonios sacerdotales; ahora se describe quién puede acercarse para realizar determinadas funciones del culto.

Los versículos 17–21 presentan la restricción y enumeran condiciones físicas. El versículo 22 conservará el derecho a comer del alimento consagrado, y el 23 delimitará el acceso al velo y al altar. Es necesario leer toda esa secuencia para no convertir una restricción de función en una expulsión completa de la familia sacerdotal.

El límite del asunto tratado

La sección no establece una lista de pecados cometidos por las personas que tienen esas condiciones ni explica el origen de cada una. Regula su participación en un servicio particular dentro del santuario de Israel. Su lectura debe reconocer la exigencia de integridad corporal en ese orden representativo y, al mismo tiempo, los derechos que el mismo texto mantiene para quienes no pueden ejercer ese servicio.

17

«Habla a Aarón y dile: “A lo largo de sus generaciones, ningún hombre de tu descendencia que tenga algún defecto físico se acercará para presentar el alimento de su Dios.

📘 Estudio de Levítico 21:17

Una condición para el servicio, no una acusación de pecado

La disposición se aplica a los descendientes de Aarón que presentan el alimento de Dios. Su alcance está definido por esa función sacerdotal.

Explicación del versículo

מוּם, mûm, designa aquí un defecto o una condición corporal que la lista siguiente concretará. La NTBT añade «físico» para expresar el sentido del contexto. No se está hablando de una falta moral oculta que el sacerdote pueda decidir abandonar.

La misma exigencia de ausencia de defecto aparece en las ofrendas de Levítico 22:19–22. En ambos casos pertenece a las condiciones del culto consagrado. El versículo 22 de este capítulo aclarará que el descendiente de Aarón conserva su participación en el alimento santo.

La dignidad no depende de la condición física

Génesis 1:26–27 afirma la creación del ser humano a imagen de Dios. La restricción antigua para ejercer una función al altar no cancela esa dignidad. Es importante no convertirla en una afirmación de que una persona con discapacidad vale menos, carece de fe o queda por su cuerpo fuera de la gracia de Dios.

18

Porque ningún hombre que tenga un defecto físico se acercará: ni el ciego, ni el cojo, ni el que tenga el rostro desfigurado o una extremidad demasiado larga,

📘 Estudio de Levítico 21:18

Las primeras condiciones corporales de la lista

El texto concreta el término general «defecto físico» mediante dificultades de visión, movilidad y conformación corporal.

Explicación del versículo

La ceguera y la dificultad para caminar son claras en la enumeración. Los otros términos requieren más cuidado. חָרֻם, ḥārum, se ha relacionado con una alteración del rostro o la nariz; la NTBT lo expresa como «rostro desfigurado». Otras interpretaciones antiguas y modernas varían en su identificación exacta.

שָׂרוּעַ, śārûaʿ, se relaciona con algo extendido o excesivamente largo, aplicado aquí a una extremidad. Las palabras son descripciones antiguas y no deben convertirse sin más en diagnósticos médicos actuales.

La condición corporal y la culpa

La lista limita la función sacerdotal descrita, pero no atribuye a cada condición un pecado que la haya causado. Juan 9:1–3 recoge la pregunta sobre quién pecó para que un hombre naciera ciego y la respuesta de Jesús, que rechaza esa explicación de su caso. El lector debe conservar esa distinción y no utilizar una limitación física para acusar a la persona o a su familia.

19

ni el que tenga un pie o una mano fracturados,

📘 Estudio de Levítico 21:19

Las fracturas de mano o pie también quedan comprendidas

La lista incluye lesiones de las extremidades. La condición para el servicio no se limita a características presentes desde el nacimiento.

Explicación del versículo

El hebreo utiliza שֶׁבֶר, šeḇer, «fractura» o quebradura, junto al pie y a la mano. La NTBT conserva el sentido mediante «fracturados». Ambas lesiones aparecen bajo la categoría corporal que el versículo 17 ha introducido.

La restricción corresponde al acercamiento para presentar las ofrendas, no a una declaración de culpabilidad por haberse lesionado. El pasaje tampoco cuenta cómo ocurrió la fractura. Su lugar en la lista indica que el estado del cuerpo, además de la genealogía sacerdotal, formaba parte de las condiciones del servicio.

La pertenencia y la función deben distinguirse

Ser descendiente de Aarón no elimina estas condiciones, pero tener una lesión tampoco borra esa descendencia. El versículo 22 conservará el derecho a la comida consagrada. El capítulo establece así diferencias dentro de la participación sacerdotal. La explicación debe seguir esa delimitación, en vez de interpretar una restricción para el altar como abandono completo de la persona o de su sustento.

20

ni el jorobado, ni el enano, ni el que tenga una mancha en un ojo, ni el que tenga llagas o costras en la piel, ni el que tenga un testículo magullado.

📘 Estudio de Levítico 21:20

Las descripciones antiguas no equivalen siempre a diagnósticos actuales

La enumeración incluye condiciones de la conformación corporal, los ojos, la piel y los órganos genitales. Algunos términos son difíciles de identificar con precisión.

Explicación del versículo

דַּק, daq, tiene el sentido básico de fino o delgado. Aquí se ha entendido como una persona de estatura excepcionalmente pequeña, de ahí «enano» en la NTBT; también se han propuesto otras limitaciones corporales. La palabra no permite establecer por sí sola un diagnóstico moderno concreto.

La mancha del ojo y los términos sobre llagas o costras describen condiciones visibles. Su correspondencia exacta con enfermedades actuales no siempre puede determinarse. La última expresión se refiere a un testículo dañado; no necesita ampliarse a una explicación que el texto no ofrece sobre la historia de la lesión.

El propósito de la lista

Las condiciones concretan el límite para presentar ofrendas en el orden sacerdotal. El versículo no declara que todas sean contagiosas ni que todas procedan de un pecado personal. La disposición de acceso al altar y el derecho a comer de lo santo, afirmado después, deben leerse juntos para comprender cómo se trata a ese descendiente de Aarón.

21

Ningún hombre de la descendencia del sacerdote Aarón que tenga un defecto físico se acercará para presentar las ofrendas quemadas de Jehová. Tiene un defecto físico; no se acercará para presentar el alimento de su Dios.

📘 Estudio de Levítico 21:21

La restricción se refiere a presentar las ofrendas

El resumen vuelve a definir quién queda limitado y para qué acción. Se trata del descendiente de Aarón con una condición corporal de las descritas.

Explicación del versículo

La repetición de «no se acercará para presentar» identifica la función restringida. «Las ofrendas quemadas» y «el alimento de su Dios» remiten al servicio del altar. El texto no está usando «acercarse a Dios» como una descripción indistinta de toda oración, fe o relación espiritual.

La genealogía sigue siendo nombrada: el hombre pertenece a la descendencia del sacerdote Aarón. La limitación corporal no lo transforma en alguien ajeno a esa familia. El versículo 22 precisará su participación en el alimento consagrado.

Una exigencia del culto representativo

La integridad corporal corresponde a las condiciones de este servicio antiguo. La lectura cristiana debe distinguirla de la perfección moral con que Hebreos 7:26–28 presenta a Jesucristo: santo, inocente y sin mancha. El Salvador no necesita tratar sus propios pecados antes de ofrecerse por los demás. Esa relación no autoriza a convertir una lesión humana en una impureza moral ni a medir por ella la posibilidad de recibir su gracia.

22

Podrá comer del alimento de su Dios, tanto de las cosas santísimas como de las santas.

📘 Estudio de Levítico 21:22

El derecho a comer del alimento santo permanece

El descendiente de Aarón que no puede presentar las ofrendas conserva su participación en la provisión sacerdotal. La restricción no lo deja sin sustento.

Explicación del versículo

El permiso comprende «las cosas santísimas» y «las santas». Son categorías de las porciones consagradas, no una distinción entre alimentos de mayor o menor calidad. Levítico 2:3 y Levítico 7:6–7 permiten reconocer algunas porciones reservadas a la familia sacerdotal.

La afirmación es importante para interpretar toda la lista. La condición física que impide realizar el servicio no lo excluye por sí misma de la mesa sacerdotal. La pertenencia familiar y el derecho a comer continúan reconocidos.

La diferencia con la impureza temporal

Levítico 22:4–7 limitará temporalmente la comida de cosas santas por determinados estados de impureza. Son cuestiones diferentes: una limitación corporal para el servicio no debe confundirse con toda causa de impureza ritual. El libro establece condiciones precisas y también conserva derechos que una lectura apresurada podría pasar por alto.

23

Pero no entrará hasta el velo ni se acercará al altar, porque tiene un defecto físico, para no profanar mis lugares santos; porque yo soy Jehová, que los santifico”».

📘 Estudio de Levítico 21:23

El velo y el altar delimitan el acceso al servicio

El permiso de comer no se convierte en autorización para ejercer todas las funciones. La disposición mantiene el límite del acercamiento al velo y al altar.

Explicación del versículo

«No entrará hasta el velo» y «ni se acercará al altar» concretan espacios del servicio sagrado. La formulación no concede a los otros sacerdotes una entrada indiscriminada detrás del velo: las condiciones especiales del recinto interior ya han sido establecidas en el capítulo 16.

La razón se vincula con la consagración de los lugares santos. Jehová determina su uso y las condiciones de quienes ministran en ellos. La restricción corporal y el permiso alimentario del versículo anterior forman juntos la disposición; ninguno debe eliminarse para hacer más sencilla la explicación.

El acceso que ofrece Jesucristo

Hebreos 9:11–14 presenta la entrada de Cristo por su propia sangre y la purificación de la conciencia para servir al Dios vivo. La esperanza del creyente se funda en esa entrega suficiente. Las limitaciones de acceso del santuario antiguo no deben convertirse en una prohibición de acudir con fe al Salvador por causa de una discapacidad o lesión.

24

Así habló Moisés a Aarón, a sus hijos y a todos los hijos de Israel.

📘 Estudio de Levítico 21:24

La instrucción sacerdotal se comunica a todo el pueblo

Moisés transmite lo recibido a Aarón, a sus hijos y a Israel. Las condiciones del servicio deben ser conocidas por la comunidad que participa del culto.

Explicación del versículo

La enumeración final reúne a los responsables directos y al pueblo. Aunque varias normas se dirigen especialmente a los sacerdotes, la comunidad también debe reconocer su alcance: quién presenta, qué condiciones guarda y qué participación conserva quien no puede ejercer algunas funciones.

El cierre confirma que Moisés comunica una disposición recibida. El prestigio familiar de los sacerdotes no sustituye esa palabra ni les concede autoridad para redefinir por cuenta propia las condiciones del santuario.

Aplicación editorial

Al leer estas distinciones, dirige tu esperanza a Jesucristo, el sacerdote permanente que puede salvar a quienes se acercan a Dios por medio de él, según Hebreos 7:24–25. Tu valor ante el Padre no se mide por una capacidad corporal para desempeñar un rito antiguo. Recibe su gracia con fe y responde en obediencia. La misericordia también debe formar tu trato a quienes viven una limitación: honra su dignidad y su lugar en la comunidad que pertenece al Señor.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗