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Salmos

Capítulo 23
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de Salmos

Salmos: oración, sabiduría y esperanza ante Dios

Salmos enseña a llevar toda la vida delante de Jehová: la alegría y el dolor, la culpa y el perdón, la gratitud y las preguntas que todavía esperan respuesta. Sus ciento cincuenta poemas forman un libro de oración y alabanza que llama a confiar en el Dios santo, justo y misericordioso.

Un libro con muchas voces

La colección no procede de un único autor ni de una sola circunstancia. Sus inscripciones asocian numerosos salmos con David y conservan también nombres como Asaf, los hijos de Coré, Salomón, Moisés y Etán. Otros poemas no mencionan un nombre. Estas indicaciones deben leerse con atención: pueden señalar autoría, pertenencia a una colección o relación con una persona, según su formulación. No conviene convertir cada nombre en una biografía que el poema no proporciona.

Algunas inscripciones sitúan la oración en un acontecimiento; otras dan indicaciones para el canto o los instrumentos. Forman parte del encabezamiento transmitido del salmo y deben distinguirse de los títulos descriptivos que ayudan a leerlo. Su vocabulario musical no siempre puede explicarse con certeza. Reconocer ese límite es mejor que asignar un significado preciso a cada indicación desconocida.

No existe una fecha única para todo el libro. Sus voces recorren diferentes horizontes de la vida de Israel: la realeza, la adoración en el santuario, la crisis nacional, la experiencia de Babilonia y la esperanza de restauración. Salmos 137:1–4 recuerda el dolor de los cautivos, mientras que Salmos 126:1–3 celebra la restauración y conduce a pedir que Dios complete su obra. Los poemas no dan una cronología completa de su composición ni permiten identificar a todos los responsables de reunirlos.

Cómo se organiza la colección

El libro está dispuesto en cinco grandes partes. Las conclusiones de las primeras cuatro incluyen bendiciones que ayudan a reconocer sus límites; la quinta conduce a la alabanza final de todo lo que respira. El orden no es una biografía continua de David ni una secuencia exacta de fechas.

  • Libro I, Salmos 1–41. La enseñanza sobre los dos caminos y el rey ungido abre la colección. Numerosas oraciones presentan la confianza, el peligro, la confesión y la necesidad de que Jehová escuche.
  • Libro II, Salmos 42–72. La sed de Dios y las súplicas del individuo y de la comunidad se unen a la esperanza de un gobierno justo. La sección termina con una bendición y una referencia a las oraciones de David.
  • Libro III, Salmos 73–89. Las preguntas sobre el bien, la destrucción y el aparente fracaso de las promesas se expresan con especial intensidad. La fidelidad de Dios es invocada dentro de una crisis que no se resuelve negando el sufrimiento.
  • Libro IV, Salmos 90–106. La fragilidad humana se coloca ante la eternidad de Dios. Su reinado, sus obras y la memoria de su trato con Israel sostienen la esperanza más allá de la debilidad de los reyes humanos.
  • Libro V, Salmos 107–150. La gratitud por el rescate, el amor a la enseñanza divina, los cantos de ascenso y la alabanza compartida amplían la respuesta del pueblo. El cierre convoca a alabar a Jehová con todo lo que tiene aliento.

Estas orientaciones muestran el movimiento de cada parte, pero no reducen todos sus poemas a un solo tema. Cada salmo conserva una voz y una unidad propias que deben escucharse antes de relacionarlas con el conjunto.

Aprender a leer poesía bíblica

Las líneas suelen dialogar mediante paralelismos: una puede ampliar, contrastar o explicar a la otra. Árboles, caminos, escudos, aguas, luz y oscuridad permiten percibir la experiencia del orante. Las imágenes no son códigos que exijan descubrir un significado secreto para cada objeto. Su sentido nace del movimiento del poema.

Hay himnos, acciones de gracias, lamentos, confesiones, poemas de sabiduría y cantos relacionados con la realeza. Un lamento puede comenzar con angustia y concluir con confianza, aunque no todos llegan a una resolución visible. La pregunta «¿hasta cuándo?» es una manera de seguir dirigiéndose a Dios; no debe confundirse automáticamente con incredulidad.

En algunos salmos, la inscripción se cuenta como versículo en el hebreo; por eso su numeración puede diferir de la del texto español. Esa diferencia debe distinguirse de una omisión. También conviene observar los cambios de voz: el orante puede hablar a Dios, a la comunidad, a sus adversarios o a sí mismo dentro de un mismo poema.

El Dios al que el pueblo se dirige

Jehová es Creador y Rey, conoce la conducta humana, defiende la justicia y permanece fiel a sus promesas. Su santidad hace imposible tratar el mal como algo indiferente. Su amor leal permite que el pecador se acerque con arrepentimiento y que el afligido pida ayuda sin fingir fortaleza.

Los salmos enseñan a amar la instrucción de Dios y a meditar en ella, pero no presentan la obediencia como un mecanismo para evitar toda aflicción. El justo también llora, espera y necesita ser rescatado. La prosperidad del malvado y el sufrimiento del fiel forman parte de las preguntas que el libro lleva ante el Señor.

Las peticiones de juicio expresan el deseo de que la violencia y el engaño no tengan la última palabra. Algunos poemas suplican directamente la intervención del Juez; otros, como Salmos 149:6–9, presentan a los fieles participando en la ejecución de un juicio escrito. Estas voces deben conservar su fuerza y su contexto, sin convertir una enemistad privada en una autorización divina para castigar. La enseñanza de Jesús de amar a los enemigos y la renuncia apostólica a devolver mal por mal orientan la conducta cristiana: Mateo 5:43–48 y Romanos 12:17–21.

Salmos y Jesucristo

Jesús enseñó a sus discípulos a comprender lo escrito acerca de él en la Ley, los Profetas y los Salmos, en relación con su muerte, su resurrección y el anuncio del perdón a las naciones (Lucas 24:44–47). Esa lectura no exige transformar cada detalle del libro en una predicción directa. Parte del sentido de los poemas y atiende a las conexiones que el conjunto bíblico establece.

La realeza del ungido en Salmos 2 y el señorío y sacerdocio de Salmos 110:1–4 encuentran un alcance decisivo en el Mesías. La oración apostólica aplica Salmos 2 al rechazo de Jesús y reconoce que la oposición no canceló el propósito de Dios (Hechos 4:24–30). El sufrimiento del justo y la esperanza de vindicación también permiten comprender la profundidad de su entrega.

Jesucristo, nuestro Señor y único Salvador, es el fundamento de la esperanza cristiana. La salvación se recibe por gracia mediante la fe; las obras son fruto de esa gracia. El creyente se acerca al Padre por medio del Hijo y aprende a orar guiado por el Espíritu Santo. La voz del Espíritu en las Escrituras no elimina la voz humana de los salmistas: Hechos reconoce que habló por boca de David (Hechos 1:15–16).

Aplicación editorial: orar con los salmos

Escucha primero qué dice el poema, quién habla y qué necesidad presenta. Después puedes responder con sus palabras, reconociendo las diferencias entre su situación y la tuya. Una súplica de un rey de Israel no convierte cada conflicto personal en una guerra santa, y una promesa de cuidado no obliga a negar el dolor.

Puedes llevar al Padre tus preguntas, confesar tu pecado, agradecer sus dones y pedir protección para otros. En Jesucristo, la oración no depende de producir una emoción perfecta. Los salmos forman una confianza que sabe llorar y una alabanza que recuerda de quién procede la vida.

1

Jehová es mi pastor; nada me faltará.

📘 Estudio de Salmos 23:1 · El cuidado fiel de Jehová

La suficiencia del cuidado de Jehová

La confesión inicial funda todo el salmo en una relación: Jehová cuida del salmista como un pastor de sus ovejas. De esa pertenencia nace la confianza en su provisión.

Explicación del versículo

El verso comienza nombrando a Jehová, no enumerando las necesidades del orante. «Es mi pastor» reconoce quién lo alimenta, guía y protege. La confianza tiene un objeto personal y no consiste en una seguridad que el ser humano produzca por sí mismo.

La imagen del pastor implica cuidado y dirección. La oveja necesita provisión, pero también un camino y protección. Los versos siguientes desarrollarán esas dimensiones mediante el descanso, las sendas, el valle y la cercanía del Señor.

«Nada me faltará» debe escucharse dentro de ese conjunto. El salmo no niega la presencia de adversarios ni el tránsito por un valle oscuro. Confiesa que el cuidado de Jehová es suficiente para sostener al que le pertenece en todo el camino que describe.

La inscripción lo presenta como salmo de David. 1 Samuel 16:11–13 recuerda que David cuidaba ovejas antes de ser ungido, y Salmos 78:70–72 relaciona su llamado con pastorear al pueblo. Aquí, sin embargo, el propio rey ocupa el lugar de quien necesita ser pastoreado por Dios.

Jesús declara «Yo soy el buen pastor» y explica que entrega su vida por las ovejas en Juan 10:11–18. Su cuidado no se limita a suministrar bienes: nos rescata mediante su muerte y nos guarda como suyos. En él conocemos la profundidad salvadora de la relación que este salmo celebra.

Decir «mi pastor» invita a depender del Señor y a seguir su voz. La confianza no reclama que Dios satisfaga cualquier deseo, sino que recibe su gracia y su dirección. La vida abundante de Cristo no puede medirse solo por lo que poseemos.

Texto original y confesión

יְהוָה רֹעִי, YHWH roí, es «Jehová, mi pastor». La frase nominal afirma la relación presente. לֹא אֶחְסָר, lo ejsar, expresa la confianza de que no quedará falto bajo ese cuidado. La segunda línea depende de quién es el Pastor.

Exégesis del salmo

La afirmación abre una unidad de confianza que atraviesa escenarios distintos. Los pastos no eliminan el valle, y los enemigos no anulan la mesa preparada. La suficiencia que anuncia el primer verso se entiende por la presencia fiel del Señor a lo largo de todos ellos.

2

En verdes praderas me hace descansar; junto a aguas tranquilas me conduce.

📘 Estudio de Salmos 23:2

El Pastor provee descanso, alimento y agua

Las praderas y las aguas tranquilas muestran cómo Jehová cuida la vida del que le pertenece. Su dirección conduce hacia lo que restaura y permite descansar.

Explicación del versículo

El alimento y el agua son necesidades básicas de las ovejas. La imagen comunica una provisión concreta: el Pastor conoce la fragilidad de su rebaño y lo conduce hacia lugares donde pueda vivir.

«Me hace descansar» atribuye a Jehová la iniciativa del cuidado. El salmista no se presenta como quien encuentra por su cuenta un lugar seguro y después solicita que Dios lo bendiga. El descanso forma parte de la relación con aquel que lo guía.

Las aguas tranquilas corresponden a la paz del descanso. El texto no explica una regla universal sobre la conducta de las ovejas frente a distintos tipos de corriente. Su énfasis está en la atención del Pastor, que conduce a un lugar adecuado para reponer la vida.

La imagen no describe una existencia enteramente inmóvil. El mismo Pastor que hace descansar también guía, y el verso siguiente hablará de sendas. Recibir reposo y caminar en obediencia forman parte de un mismo cuidado.

Ezequiel 34:11–16 presenta a Jehová buscando sus ovejas, llevándolas a buenos pastos y haciendo que se recuesten. La promesa de un solo pastor en los versos 23–24 prepara la esperanza que Jesucristo cumple al dar su vida y reunir su rebaño.

Quienes siguen al buen Pastor pueden recibir con gratitud los medios ordinarios con que él sostiene la vida y buscar descanso en su presencia. La fe no convierte el agotamiento en una virtud ni supone que aceptar límites sea falta de confianza.

Texto original e imágenes

נְאוֹת דֶּשֶׁא, neot deshe, designa praderas de hierba. מֵי מְנֻחוֹת, me menujot, comunica aguas de descanso. Las dos expresiones forman una escena de sustento y reposo, gobernada por la acción del Pastor.

Exégesis del pasaje

El verso desarrolla la afirmación «nada me faltará» mediante alimento, agua y descanso. No agota toda la experiencia del salmo, porque después aparecerán la oscuridad y los enemigos. Explica que el Pastor se ocupa de la vida de los suyos y que su guía no es indiferente a sus necesidades.

3

Restaura mi alma y me guía por sendas de justicia por amor de su nombre.

📘 Estudio de Salmos 23:3

La restauración conduce por un camino de justicia

El cuidado de Jehová renueva la vida y orienta los pasos. Su fidelidad no solo consuela al cansado: lo guía por un camino conforme a su carácter.

Explicación del versículo

«Restaura mi alma» continúa la imagen de la vida sostenida por el Pastor. El alma designa aquí a la persona en su necesidad de ser reanimada. El cuidado de Dios alcanza la vida entera y no se limita a producir una sensación interior agradable.

La restauración puede incluir al cansado que recobra fuerzas y al extraviado que necesita volver a un camino seguro. El verso no narra un episodio concreto de caída o enfermedad; destaca la capacidad del Pastor para devolver vigor y dirección.

Las «sendas de justicia» son caminos rectos, acordes con lo que es justo. La metáfora conserva la idea de una ruta adecuada para las ovejas y comunica, dentro de la relación con Jehová, una orientación moral. Su guía no puede invocarse para legitimar el engaño o la maldad.

«Por amor de su nombre» explica la firmeza de ese cuidado. Jehová actúa de acuerdo con quien es. La esperanza del salmista descansa en la fidelidad del Pastor, no en que él haya acumulado méritos suficientes para obligarlo a ayudar.

1 Pedro 2:24–25 relaciona la obra de Jesús, que llevó nuestros pecados, con el regreso al Pastor y la vida para la justicia. Cristo no salva para dejar al redimido en el extravío: su gracia perdona y forma una obediencia nueva.

Buscar esa dirección requiere escuchar la Escritura y depender del Espíritu Santo, quien nos guía en la verdad y da testimonio de Cristo. Una impresión personal no se vuelve justa simplemente porque alguien la llame guía de Dios.

Texto original y orientación

נַפְשִׁי יְשׁוֹבֵב, nafshí yeshovev, expresa que el Pastor restaura o reanima la vida del orante. מַעְגְּלֵי־צֶדֶק, maaglé tsedeq, son sendas de justicia. La renovación y la dirección aparecen como acciones del mismo Señor.

Exégesis del pasaje

El verso une lo que a veces se separa: consuelo y rectitud. El Pastor devuelve fuerzas y conduce por un camino bueno. El fundamento «por amor de su nombre» mantiene la prioridad de su fidelidad, de la que brota nuestra respuesta agradecida.

4

Aunque camine por un valle de sombra de muerte, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me consuelan.

📘 Estudio de Salmos 23:4 · La presencia de Dios en el valle oscuro

La presencia del Pastor sostiene en el valle oscuro

El camino guiado por Dios puede atravesar la oscuridad. La seguridad del salmista se apoya en la presencia del Pastor, a quien ahora habla directamente.

Explicación del versículo

«Aunque camine» introduce un escenario distinto de las praderas y las aguas tranquilas. Seguir a Jehová no excluye los lugares de peligro ni el encuentro con la muerte. La confianza del salmo sería incompleta si solo pudiera sostenerse en circunstancias agradables.

El «valle de sombra de muerte» comunica oscuridad profunda y amenaza. Puede acompañar nuestra oración ante la muerte, pero su alcance no se limita a un funeral. Describe también el tramo del camino en que la vulnerabilidad y el peligro parecen cerrar el horizonte.

«No temeré ningún mal» no se funda en la fuerza del caminante. La razón aparece inmediatamente: «porque tú estás conmigo». El salmista no afirma que el mal sea inofensivo; confiesa que el Pastor permanece presente cuando él debe atravesarlo.

El lenguaje cambia de hablar acerca de Dios a hablarle a él. Después de «me conduce» y «me guía», aparece «tú estás conmigo». La oscuridad no rompe la relación, sino que hace especialmente visible la dependencia personal del Señor.

La vara y el cayado pertenecen al cuidado del pastor. Evocan su capacidad de proteger, sostener y dirigir; el texto no asigna a cada objeto un episodio separado de la vida de Jesús. Su presencia consuela porque el que acompaña al orante sabe guardar a los suyos.

Jesucristo, el buen Pastor, entregó su vida y volvió a tomarla, según Juan 10:17–18. Por eso nuestra esperanza ante la muerte descansa en un Salvador vivo. Podemos expresar el miedo y el dolor sin perder la confianza en aquel que nos acompaña y tiene la victoria.

Texto original y consuelo

צַלְמָוֶת, tsalmávet, comunica una oscuridad profunda y tradicionalmente se expresa como «sombra de muerte». La frase decisiva es אַתָּה עִמָּדִי, attá immadí, «tú estás conmigo». El consuelo depende de esa presencia y de los instrumentos de cuidado del Pastor.

Exégesis del pasaje

El valle está dentro del recorrido del salmo, no fuera del alcance de Jehová. La nota central de confianza permanece, pero cambia su escenario: el Señor que daba descanso es también quien acompaña en el peligro. La seguridad consiste en pertenecerle durante todo el camino.

5

Preparas una mesa ante mí en presencia de mis adversarios; unges mi cabeza con aceite y mi copa rebosa.

📘 Estudio de Salmos 23:5 · La mesa generosa del Señor

El Señor recibe con generosidad en medio de la oposición

La escena presenta a Jehová preparando una mesa y honrando a su huésped. La presencia de adversarios hace más visible la seguridad que ofrece su hospitalidad.

Explicación del versículo

La mesa, el aceite y la copa introducen una imagen de acogida. El Pastor que guiaba al caminante aparece ahora como anfitrión que lo recibe con abundancia. Las imágenes se complementan al mostrar el cuidado personal de Jehová.

«Ante mí» comunica atención concreta: la mesa está preparada para el salmista. No se trata de que este arrebate por su fuerza lo que necesita, sino de que recibe lo que el Señor dispone.

Los adversarios todavía están presentes. La confianza no espera a que desaparezca toda oposición para reconocer la bondad de Dios. El anfitrión puede dar seguridad y dignidad a su huésped en un escenario donde otros desean perjudicarlo.

El aceite sobre la cabeza expresa una recepción generosa y honrosa. Lucas 7:44–46 muestra que el aceite podía formar parte de la hospitalidad. El verso no menciona aquí una ceremonia de coronación ni identifica el aceite, por sí mismo, con la presencia del Espíritu Santo.

La copa que rebosa completa la imagen de abundancia. No promete que todo creyente tendrá riquezas ni que sus enemigos presenciarán una exhibición de superioridad material. El centro de la escena es la bondad del Señor, no el placer de humillar a otros.

Jesucristo nos recibe por gracia y nos lleva a la comunión con el Padre. Quien ha sido acogido por él puede aprender a vivir con gratitud y a extender hospitalidad incluso en medio de tensiones. La confianza en Dios no exige convertir cada oposición en una ocasión de revancha.

Texto original e imagen de acogida

תַּעֲרֹךְ לְפָנַי שֻׁלְחָן, taaroj lefanay shulján, es «preparas una mesa ante mí». El verbo de la frase sobre el aceite, דִּשַּׁנְתָּ, dishanta, comunica trato abundante y generoso; no es el verbo habitual que identifica una unción para un cargo. La copa rebosante prolonga ese mismo énfasis.

Exégesis del pasaje

La mesa responde a la amenaza sin afirmar que los adversarios hayan desaparecido. El Señor concede acogida donde el orante podría esperar exclusión. La imagen prepara el deseo final de permanecer en su casa, bajo la continuidad de su bondad y amor leal.

6

Ciertamente el bien y el amor leal me seguirán todos los días de mi vida, y habitaré en la casa de Jehová por largos días.

📘 Estudio de Salmos 23:6

La fidelidad de Dios acompaña todos los días de la vida

El salmo termina mirando el camino entero. El bien y el amor leal del Señor acompañan al que confía en él, y su deseo se concentra en permanecer en la presencia de Dios.

Explicación del versículo

«Ciertamente» expresa la seguridad que ha sostenido la confesión desde el comienzo. El salmista contempla sus días bajo el cuidado de Jehová, después de haber reconocido tanto los lugares de reposo como el valle y los adversarios.

El bien y el amor leal aparecen como acompañantes activos. La mirada deja de centrarse en quienes amenazan al orante y reconoce aquello que, por la fidelidad de Dios, seguirá su vida. La bondad divina no queda limitada a un momento de alivio.

«Todos los días de mi vida» incluye los días difíciles. La afirmación no convierte cada circunstancia en algo agradable ni llama bueno al mal. Confiesa que la lealtad del Señor no abandona a los suyos mientras atraviesan esas circunstancias.

«Habitaré en la casa de Jehová» expresa el deseo de comunión y permanencia delante de él. Salmos 27:4 presenta un anhelo semejante de buscar su presencia. El salmo no exige que el creyente viva físicamente en un edificio de culto ni que posea un oficio sacerdotal.

La NTBT concluye «por largos días», un horizonte de permanencia y continuidad. Leído en el conjunto de la revelación, ese deseo encuentra una plenitud mayor en la promesa de Jesús de llevar a los suyos a la casa del Padre: Juan 14:1–6. Él mismo es el camino para llegar al Padre.

Apocalipsis 7:13–17 reúne de manera hermosa el cuidado del Pastor y la esperanza definitiva: el Cordero pastorea a su pueblo, lo guía a aguas de vida y Dios seca sus lágrimas. Nuestra permanencia final descansa en Jesucristo, cuya gracia sostiene también el camino presente.

Texto original y permanencia

חֶסֶד, jésed, expresa amor leal y fidelidad bondadosa. El verbo יִרְדְּפוּנִי, yirdefúni, puede comunicar la fuerza de ir tras alguien: aquí son el bien y el amor leal quienes siguen al salmista. לְאֹרֶךְ יָמִים, leórej yamim, expresa una duración prolongada, «por largos días».

Exégesis del salmo

La confesión «Jehová es mi pastor» conduce hasta el deseo de su casa. El bien recibido durante el camino no desplaza al Dador: alimenta el anhelo de permanecer con él. La confianza cristiana recibe este canto a la luz del buen Pastor, quien dio su vida por sus ovejas y las conduce a la presencia del Padre.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗