«Si su ofrenda es un sacrificio de paz, si la presenta del ganado vacuno, sea macho o hembra, la presentará sin defecto delante de Jehová.
📘 Estudio de Levítico 3:1 · Los sacrificios de paz y la comunión
¿Qué es un sacrificio de paz?
El capítulo presenta una ofrenda en la que parte del animal se hace arder sobre el altar y la carne se comparte conforme a las disposiciones del culto. Su sentido se relaciona con la comunión y la gratitud delante del Señor.
Explicación del versículo
El hebreo זֶבַח שְׁלָמִים, zeḇaḥ šəlāmîm, se traduce «sacrificio de paz». El nombre está relacionado con el lenguaje de paz y bienestar; otras versiones emplean expresiones como «sacrificio de comunión». El desarrollo de Levítico 7:11–21 distingue presentaciones de acción de gracias, de voto y voluntarias, y explica el consumo de su carne.
Para este caso de ganado vacuno se permite macho o hembra, siempre sin defecto. La diferencia con el holocausto de Levítico 1, que exigía macho, muestra que las condiciones dependen del tipo de ofrenda. La integridad del animal sigue formando parte de su presentación ante Dios.
Una mesa delante del Señor
La carne compartida se entiende en el marco de las disposiciones que invitan a Israel y sus familias a comer y alegrarse delante de Jehová (Deuteronomio 12:5–7). El capítulo 3 se concentra en la sangre y en las partes del altar; el capítulo 7 completará la explicación de las porciones y de la comida.
Apoyará su mano sobre la cabeza de su ofrenda y la degollará a la entrada de la tienda de reunión. Los hijos de Aarón, los sacerdotes, salpicarán la sangre alrededor sobre el altar.
📘 Estudio de Levítico 3:2
La persona se identifica con la ofrenda que presenta
El oferente apoya su mano sobre la cabeza del animal y lo degüella a la entrada de la tienda. Los sacerdotes se encargan de la sangre.
Explicación del versículo
El gesto de apoyar la mano vincula a la persona con el animal que lleva al Señor. Ya aparecía en el holocausto (Levítico 1:4–5). Aquí pertenece al sacrificio de paz y debe entenderse junto con su desarrollo: la persona presenta su ofrenda y participa en el sacrificio, mientras los hijos de Aarón ministran en el altar.
La secuencia distingue el singular de las acciones del oferente y el plural de las sacerdotales. La sangre se salpica alrededor sobre el altar, con el mismo verbo de esparcir empleado en el capítulo 1. La participación en una comida sagrada está precedida por esa presentación de la vida delante de Dios.
Comunión y responsabilidad
Pablo recordará que quienes comen de los sacrificios de Israel participan del altar (1 Corintios 10:18). La referencia ayuda a comprender que esta comida tiene significado religioso y comunitario. El sacrificio, la sangre y la participación de los comensales forman parte de una misma presentación ante el Señor.
Del sacrificio de paz presentará como ofrenda quemada a Jehová la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas;
📘 Estudio de Levítico 3:3
La grasa que se aparta para el altar
Del sacrificio de paz se separan porciones determinadas para hacerlas arder. La descripción comienza con la grasa asociada a las entrañas.
Explicación del versículo
חֵלֶב, ḥēleḇ, es la palabra hebrea traducida «grasa». El texto precisa su ubicación: la que cubre las entrañas y la que está sobre ellas. Se atiende tanto a la cubierta grasa del conjunto de vísceras como a los depósitos relacionados con sus partes.
La indicación «del sacrificio de paz» señala que se toma una porción del animal presentado. La diferencia con el holocausto es importante para comprender el rito: aquí no se hace arder toda la carne. El capítulo identificará las partes reservadas al Señor y después establecerá que no deben comerse.
La distribución se explicará con mayor detalle
Levítico 7:29–34 distinguirá la grasa que se hace arder de las porciones dadas a los sacerdotes. Las disposiciones sobre la comida del sacrificio aparecen en el mismo capítulo. Leer esos pasajes juntos permite seguir la dedicación de las distintas partes: altar, sacerdocio y participación de quienes comen la carne conforme al mandato.
los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, junto a los lomos, y el lóbulo del hígado, que quitará junto con los riñones.
📘 Estudio de Levítico 3:4
Los órganos y las porciones reservadas se identifican con precisión
La lista añade los dos riñones, la grasa que los rodea y una parte del hígado. Esas porciones se retiran del animal para el servicio del altar.
Explicación del versículo
La grasa de los riñones se sitúa «junto a los lomos». La indicación anatómica permite identificar los depósitos que deben separarse. No se trata simplemente de elegir cualquier parte que parezca valiosa: el procedimiento señala cuáles son las destinadas al altar.
«Lóbulo del hígado» traduce יֹתֶרֶת, yōṯereṯ, entendida aquí como una parte saliente o apéndice del hígado. Otras versiones emplean nombres como «cubierta» o «redaño», reflejando la dificultad de trasladar exactamente el vocabulario anatómico antiguo. La frase final indica que esa parte se retira junto con los riñones.
Una regla común a las tres clases de animales
La misma relación de partes reaparece para el animal ovino y para la cabra en los versículos 10 y 15. La repetición permite reconocer el núcleo compartido del sacrificio de paz. Su destino se declara en Levítico 7:31: el sacerdote hace arder la grasa sobre el altar, mientras otras porciones tienen un uso distinto.
Los hijos de Aarón lo harán arder sobre el altar, sobre el holocausto que está sobre la leña, encima del fuego. Es una ofrenda quemada de aroma grato a Jehová.
📘 Estudio de Levítico 3:5
Las porciones del sacrificio de paz arden sobre el altar
Los hijos de Aarón hacen arder las partes que se han separado. El texto relaciona su presentación con el holocausto que ya está sobre la leña.
Explicación del versículo
Lo que se hace arder aquí corresponde a las porciones de los versículos 3–4. El sacrificio de paz no transforma toda su carne en holocausto. La lista previa determina qué se reserva para el fuego, y las instrucciones posteriores explicarán la distribución de la carne.
«Sobre el holocausto» vincula la presentación con el servicio del altar. Levítico 6:12–13 mandará mantener el fuego, disponer el holocausto y hacer arder sobre él la grasa de los sacrificios de paz. El conjunto permite comprender el orden de las ofrendas y la atención sacerdotal al fuego.
La expresión de aroma grato
La fórmula final relaciona este sacrificio con las ofrendas de los capítulos anteriores. Expresa su presentación aceptable delante del Señor conforme a lo dispuesto. Su función propia sigue siendo la del sacrificio de paz: además de las porciones del altar, hay una participación alimentaria regulada. La aceptación de la ofrenda y la comunión del pueblo pertenecen al mismo contexto de culto.
Si su ofrenda para sacrificio de paz a Jehová es del rebaño, sea macho o hembra, la presentará sin defecto.
📘 Estudio de Levítico 3:6 · Los sacrificios del rebaño
El rebaño ofrece otra posibilidad de sacrificio de paz
El segundo grupo de casos permite presentar un animal del ganado menor. La condición general admite macho o hembra, siempre sin defecto.
Explicación del versículo
El hebreo צֹאן, ṣōʾn, abarca las ovejas y las cabras. El texto desarrollará primero el caso ovino y después el caprino. Esta organización se corresponde con las distintas partes grasas que deben apartarse en cada animal.
La exigencia de integridad física se mantiene como en el sacrificio vacuno del versículo 1. La posibilidad de presentar macho o hembra corresponde al sacrificio de paz. No debe confundirse con las condiciones particulares del holocausto ni con las de otras ofrendas que se explicarán después.
Las condiciones dependen de la presentación
Levítico 22:18–25 precisará los requisitos y las diferencias vinculadas a los votos y a las ofrendas voluntarias. La comparación enseña a leer cada caso según su categoría. En este capítulo, el rebaño comparte con el ganado vacuno el carácter de presentación delante del Señor y la participación regulada en la comida del sacrificio.
Si presenta un cordero como su ofrenda, lo presentará delante de Jehová.
📘 Estudio de Levítico 3:7
El caso de los animales ovinos
La primera posibilidad dentro del rebaño es presentar un animal ovino. El texto lo llama a llevarlo delante del Señor antes de describir el procedimiento.
Explicación del versículo
El término כֶּשֶׂב, keśeḇ, designa el animal de la especie ovina. La NTBT dice «cordero»; otras versiones emplean «oveja». Su lugar en la secuencia lo distingue de la cabra que aparecerá en el versículo 12.
El caso se encuadra en la condición del versículo 6, que permite macho o hembra sin defecto. «Lo presentará delante de Jehová» sitúa toda la acción en el marco del culto. La ofrenda se lleva al lugar del encuentro y será preparada conforme a las instrucciones siguientes.
Una particularidad que se explicará después
La presentación ovina mantiene el gesto de apoyar la mano y la aplicación sacerdotal de la sangre. En la lista de porciones grasas se añadirá una característica propia: la cola gorda entera, mencionada en el versículo 9. Ese detalle permite comprender por qué el capítulo desarrolla por separado los casos del rebaño en vez de tratarlos como una única descripción sin diferencias.
Apoyará su mano sobre la cabeza de su ofrenda y la degollará delante de la tienda de reunión. Los hijos de Aarón salpicarán su sangre alrededor sobre el altar.
📘 Estudio de Levítico 3:8
La presentación ovina conserva el patrón del sacrificio
La persona apoya la mano sobre el animal y lo degüella delante de la tienda. Los hijos de Aarón aplican la sangre alrededor del altar.
Explicación del versículo
Las acciones coinciden con las del sacrificio vacuno en el versículo 2. La persona identifica la ofrenda que presenta y participa en el sacrificio; la aplicación de la sangre corresponde a los sacerdotes. El nuevo caso conserva esa distribución de responsabilidades.
«Delante de la tienda de reunión» recuerda que el sacrificio se integra en el santuario, en el espacio del altar exterior. Éxodo 40:6–7 había dispuesto el altar y la pila frente a la tienda. La ubicación y las funciones sacerdotales forman parte del mismo orden del culto.
Por qué el texto repite las acciones
La ley está organizada por casos. Al introducir una nueva clase de animal, retoma la secuencia que debe seguirse y después señala sus particularidades. El caso de la cabra hará lo mismo en el versículo 13. La repetición permite reconocer el procedimiento común, mientras que la lista de porciones del versículo siguiente muestra la diferencia propia de la presentación ovina.
Del sacrificio de paz presentará como ofrenda quemada a Jehová su grasa: la cola gorda entera, que quitará junto al espinazo, la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas;
📘 Estudio de Levítico 3:9
¿Qué es la cola gorda que se ofrece?
La lista de las porciones ovinas añade la cola gorda entera. Ese detalle responde a una característica física de ciertas ovejas y la incluye entre las partes reservadas al altar.
Explicación del versículo
El hebreo אַלְיָה, ʾalyāh, nombra la cola grasa. En las ovejas de cola gruesa se acumula allí una cantidad importante de tejido graso. Esa característica permite comprender que se mencione expresamente al enumerar la grasa que se aparta para el sacrificio.
«Entera» indica que esa porción se retira completa, junto al espinazo, como precisa el texto. Después se añaden la grasa que cubre las entrañas y la que está sobre ellas, compartidas con el caso vacuno. La lista sigue atendiendo a partes identificables del animal.
La dedicación tiene un contenido concreto
El procedimiento se completará con los órganos del versículo 10 y su presentación por el sacerdote. La declaración final del capítulo, «toda la grasa pertenece a Jehová», se entiende a partir de estas descripciones. Levítico 7:23–25 volverá a regular el uso de la grasa de vacunos, ovejas y cabras, distinguiendo lo reservado para el Señor.
los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, junto a los lomos, y el lóbulo del hígado, que quitará junto con los riñones.
📘 Estudio de Levítico 3:10
La porción ovina conserva los órganos ya señalados
Además de la cola gorda y la grasa de las entrañas, se apartan los riñones con su grasa y la parte indicada del hígado.
Explicación del versículo
La enumeración coincide con la del animal vacuno en el versículo 4. Los lomos sirven de referencia para la grasa que acompaña a los riñones, y el lóbulo o apéndice del hígado se retira junto con ellos. El texto establece una continuidad entre especies sin omitir el detalle propio de la cola ovina.
La precisión permite identificar lo que será presentado sobre el altar. En los sacrificios de paz la carne restante tiene otro destino, explicado en Levítico 7:11–21 y en las disposiciones sobre las porciones sacerdotales. La separación de estas partes hace posible mantener esa distribución.
Del trabajo del oferente a la acción sacerdotal
La persona prepara las porciones descritas; el siguiente versículo asigna al sacerdote hacerlas arder. La ley mantiene así la participación de quien lleva el sacrificio y la responsabilidad particular de quien sirve en el altar. La comida compartida queda vinculada a esa presentación previa delante del Señor y a las condiciones de su culto.
El sacerdote lo hará arder sobre el altar. Es alimento, una ofrenda quemada para Jehová.
📘 Estudio de Levítico 3:11
¿Por qué se llama «alimento» a la ofrenda?
El sacerdote hace arder las porciones del sacrificio y el texto las llama alimento presentado al Señor. La expresión pertenece al lenguaje del culto.
Explicación del versículo
El hebreo utiliza לֶחֶם, leḥem, que puede designar pan o, de manera más amplia, alimento. Aquí el contexto se refiere a las partes animales que se hacen arder sobre el altar. Por eso la NTBT traduce «alimento» y no «pan».
La expresión presenta el sacrificio como un don dedicado al Señor dentro de la relación de pacto. Salmos 50:12–15 orienta la comprensión de ese lenguaje: Dios posee todo el mundo y llama a su pueblo a ofrecer gratitud y a cumplir sus votos. Su relación con Israel es la del Creador que recibe la adoración y sostiene a sus criaturas.
La comida y la comunión
El sacrificio de paz incluye partes del altar, porciones sacerdotales y carne compartida según las reglas. Pablo relacionará comer de los sacrificios con participar del altar (1 Corintios 10:18). Ese vínculo ayuda a comprender el sentido religioso de la comida y la importancia de celebrarla en fidelidad al Señor.
Si su ofrenda es una cabra, la presentará delante de Jehová.
📘 Estudio de Levítico 3:12 · El sacrificio de ganado caprino
El caso caprino dentro del sacrificio de paz
La última presentación del capítulo es la de una cabra. Se desarrolla después de la ofrenda ovina, dentro de las posibilidades del rebaño.
Explicación del versículo
El hebreo עֵז, ʿēz, identifica aquí el animal caprino. El caso permanece bajo la condición general del versículo 6: para el sacrificio de paz pueden presentarse macho o hembra, sin defecto. La traducción «cabra» debe leerse en ese marco de la especie y de la disposición correspondiente.
Las condiciones cambian al pasar a otras clases de sacrificio. En el capítulo 4 se pedirá un macho cabrío para el caso del jefe y una cabra hembra para el caso de otra persona del pueblo (Levítico 4:23, 4:28). La comparación muestra la importancia de identificar qué ofrenda se está tratando.
La presentación conserva su centro
«Delante de Jehová» sitúa también este caso en la relación de culto. El oferente llevará el animal, participará en el sacrificio y separará las porciones indicadas; los sacerdotes ministrarán en el altar. El procedimiento permitirá distinguir sus partes reservadas y la carne destinada a la participación regulada del pueblo.
Apoyará su mano sobre la cabeza de ella y la degollará delante de la tienda de reunión. Los hijos de Aarón salpicarán su sangre alrededor sobre el altar.
📘 Estudio de Levítico 3:13
La ofrenda caprina mantiene la participación del oferente
El gesto de apoyar la mano, el sacrificio y la aplicación de la sangre se repiten para la cabra. El procedimiento conserva la relación entre la persona y el servicio sacerdotal.
Explicación del versículo
El oferente apoya la mano sobre la cabeza del animal y lo degüella delante de la tienda. Los hijos de Aarón aplican después la sangre alrededor del altar. Las acciones coinciden con las presentaciones vacuna y ovina de los versículos 2 y 8.
La reiteración reúne las tres clases de animales bajo el sacrificio de paz. Sus diferencias físicas se atenderán al separar las porciones; la participación personal y el tratamiento de la sangre permanecen. Cada caso se incorpora al culto por el procedimiento que Dios ha dispuesto.
La comida posterior también está regulada
El sacrificio no termina con esta presentación de la sangre. Levítico 7:15–21 precisará cuándo debe consumirse la carne y las condiciones de pureza de quienes participan. La comunión de la comida se celebra dentro de la dedicación al Señor. Por eso la ley atiende tanto al acto del altar como al uso de la carne después de ofrecer.
Presentará de ella su ofrenda, como ofrenda quemada a Jehová: la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas;
📘 Estudio de Levítico 3:14
Las porciones grasas del animal caprino
La lista comienza con la grasa que cubre las entrañas y la que está sobre ellas. Son las porciones que se apartan del animal para el altar.
Explicación del versículo
«Presentará de ella su ofrenda» señala que la parte destinada al fuego se toma del sacrificio completo. La persona prepara lo indicado para que el sacerdote lo haga arder. La dedicación distingue las porciones del altar de la carne que tendrá otro destino.
El caso coincide con el vacuno en los versículos 3–4. A diferencia de la lista ovina, aquí no se añade la cola gorda. Esa diferencia concreta muestra que las secciones no son repeticiones sin propósito: cada una aplica la regla al animal que se presenta y enumera las partes correspondientes.
Una pertenencia declarada al final
Los versículos siguientes añadirán los riñones y el lóbulo del hígado, y concluirán que toda la grasa pertenece a Jehová. Levítico 7:29–34 completará la distribución: la grasa arde sobre el altar, mientras el pecho y el muslo señalado se asignan al sacerdocio. La comida del sacrificio se organiza respetando esos destinos.
los dos riñones y la grasa que está sobre ellos, junto a los lomos, y el lóbulo del hígado, que quitará junto con los riñones.
📘 Estudio de Levítico 3:15
La misma selección de órganos se mantiene
Los riñones, la grasa de los lomos y la parte indicada del hígado completan las porciones caprinas. La lista corresponde a las de los dos casos anteriores.
Explicación del versículo
La frase «que quitará junto con los riñones» relaciona la retirada del lóbulo del hígado con la de esos órganos. El lenguaje permite identificar un grupo de partes preparado para el altar. La repetición conserva las mismas referencias anatómicas al tratar ganado vacuno, ovino y caprino.
La comparación con otros sacrificios también es importante. Levítico 4:8–10 empleará una lista semejante para la ofrenda por el pecado y dirá expresamente que esas partes se retiran como en el sacrificio de paz. El procedimiento compartido no elimina la función particular de cada ofrenda.
Leer el rito completo
Para comprender el significado de una porción conviene atender al sacrificio al que pertenece, a la sangre, a las partes del altar y al destino del resto. En el caso presente, la preparación forma parte de una ofrenda de paz con participación alimentaria regulada. La acción sacerdotal del siguiente versículo completará su presentación en el altar.
El sacerdote los hará arder sobre el altar. Es alimento, una ofrenda quemada de aroma grato. Toda la grasa pertenece a Jehová.
📘 Estudio de Levítico 3:16
«Toda la grasa pertenece a Jehová»
El sacerdote hace arder las porciones y la sección declara su pertenencia al Señor. Esa afirmación prepara la prohibición de comerlas.
Explicación del versículo
El pronombre «los» recoge los órganos y las porciones descritos en los versículos 14–15. El vocabulario de alimento, ofrenda y aroma grato reúne la dedicación del sacrificio delante de Dios. La declaración sobre la grasa explica el destino de lo que se ha separado.
«Toda la grasa» debe leerse junto con las listas precisas del capítulo. La norma reserva para el Señor las porciones indicadas y se desarrollará en Levítico 7:22–27. Su pertenencia al altar determina la forma en que Israel debe tratarlas, incluso cuando se distribuye la carne del sacrificio.
La paz anunciada mediante Jesucristo
El lenguaje de paz y reconciliación alcanza su plenitud en la obra de Cristo. Colosenses 1:19–22 anuncia que Dios hizo la paz mediante la sangre de su cruz y reconcilió a quienes antes estaban alejados. Esa reconciliación se funda en la muerte del Salvador y se orienta a una vida santa delante de él. El Nuevo Testamento sitúa nuestra confianza en esa entrega definitiva.
Será un estatuto perpetuo a lo largo de sus generaciones, dondequiera que habiten: no comerán ninguna grasa ni ninguna sangre».
📘 Estudio de Levítico 3:17 · La grasa y la sangre reservadas al Señor
Una disposición que alcanza también la vida fuera del santuario
El capítulo termina prohibiendo comer la grasa y la sangre. La norma se dirige a las generaciones de Israel dondequiera que habiten.
Explicación del versículo
«Estatuto perpetuo» y «a lo largo de sus generaciones» establecen la continuidad de la disposición en la vida del pueblo. «Dondequiera que habiten» extiende su alcance más allá del momento de ofrecer en el altar. El trato de los alimentos también queda vinculado a la pertenencia al Señor.
La grasa se entiende en relación con las porciones descritas en el capítulo. Levítico 7:23–27 vuelve a regular la grasa de vacunos, ovejas y cabras y prohíbe comer sangre de aves o animales. Las precisiones del libro explican el contenido de la disposición general.
La sangre y el reconocimiento de la vida
Levítico 17:10–12 relacionará la sangre con la vida y con la provisión dada por Dios para la expiación sobre el altar. Esa relación sostiene la reverencia con la que debe tratarse. La cuestión de abstenerse de sangre aparecerá también en las instrucciones apostólicas a los creyentes gentiles (Hechos 15:19–20, 15:28–29). Ambos contextos deben leerse atendiendo al culto, a la comunidad y a las instrucciones concretas que recibe.