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Salmos

Capítulo 71
Nueva Traducción BibliaTodo (estudio)
1

Los números pequeños indican el versículo y no forman parte del texto.

📚 Introducción al libro de Salmos

Salmos: oración, sabiduría y esperanza ante Dios

Salmos enseña a llevar toda la vida delante de Jehová: la alegría y el dolor, la culpa y el perdón, la gratitud y las preguntas que todavía esperan respuesta. Sus ciento cincuenta poemas forman un libro de oración y alabanza que llama a confiar en el Dios santo, justo y misericordioso.

Un libro con muchas voces

La colección no procede de un único autor ni de una sola circunstancia. Sus inscripciones asocian numerosos salmos con David y conservan también nombres como Asaf, los hijos de Coré, Salomón, Moisés y Etán. Otros poemas no mencionan un nombre. Estas indicaciones deben leerse con atención: pueden señalar autoría, pertenencia a una colección o relación con una persona, según su formulación. No conviene convertir cada nombre en una biografía que el poema no proporciona.

Algunas inscripciones sitúan la oración en un acontecimiento; otras dan indicaciones para el canto o los instrumentos. Forman parte del encabezamiento transmitido del salmo y deben distinguirse de los títulos descriptivos que ayudan a leerlo. Su vocabulario musical no siempre puede explicarse con certeza. Reconocer ese límite es mejor que asignar un significado preciso a cada indicación desconocida.

No existe una fecha única para todo el libro. Sus voces recorren diferentes horizontes de la vida de Israel: la realeza, la adoración en el santuario, la crisis nacional, la experiencia de Babilonia y la esperanza de restauración. Salmos 137:1–4 recuerda el dolor de los cautivos, mientras que Salmos 126:1–3 celebra la restauración y conduce a pedir que Dios complete su obra. Los poemas no dan una cronología completa de su composición ni permiten identificar a todos los responsables de reunirlos.

Cómo se organiza la colección

El libro está dispuesto en cinco grandes partes. Las conclusiones de las primeras cuatro incluyen bendiciones que ayudan a reconocer sus límites; la quinta conduce a la alabanza final de todo lo que respira. El orden no es una biografía continua de David ni una secuencia exacta de fechas.

  • Libro I, Salmos 1–41. La enseñanza sobre los dos caminos y el rey ungido abre la colección. Numerosas oraciones presentan la confianza, el peligro, la confesión y la necesidad de que Jehová escuche.
  • Libro II, Salmos 42–72. La sed de Dios y las súplicas del individuo y de la comunidad se unen a la esperanza de un gobierno justo. La sección termina con una bendición y una referencia a las oraciones de David.
  • Libro III, Salmos 73–89. Las preguntas sobre el bien, la destrucción y el aparente fracaso de las promesas se expresan con especial intensidad. La fidelidad de Dios es invocada dentro de una crisis que no se resuelve negando el sufrimiento.
  • Libro IV, Salmos 90–106. La fragilidad humana se coloca ante la eternidad de Dios. Su reinado, sus obras y la memoria de su trato con Israel sostienen la esperanza más allá de la debilidad de los reyes humanos.
  • Libro V, Salmos 107–150. La gratitud por el rescate, el amor a la enseñanza divina, los cantos de ascenso y la alabanza compartida amplían la respuesta del pueblo. El cierre convoca a alabar a Jehová con todo lo que tiene aliento.

Estas orientaciones muestran el movimiento de cada parte, pero no reducen todos sus poemas a un solo tema. Cada salmo conserva una voz y una unidad propias que deben escucharse antes de relacionarlas con el conjunto.

Aprender a leer poesía bíblica

Las líneas suelen dialogar mediante paralelismos: una puede ampliar, contrastar o explicar a la otra. Árboles, caminos, escudos, aguas, luz y oscuridad permiten percibir la experiencia del orante. Las imágenes no son códigos que exijan descubrir un significado secreto para cada objeto. Su sentido nace del movimiento del poema.

Hay himnos, acciones de gracias, lamentos, confesiones, poemas de sabiduría y cantos relacionados con la realeza. Un lamento puede comenzar con angustia y concluir con confianza, aunque no todos llegan a una resolución visible. La pregunta «¿hasta cuándo?» es una manera de seguir dirigiéndose a Dios; no debe confundirse automáticamente con incredulidad.

En algunos salmos, la inscripción se cuenta como versículo en el hebreo; por eso su numeración puede diferir de la del texto español. Esa diferencia debe distinguirse de una omisión. También conviene observar los cambios de voz: el orante puede hablar a Dios, a la comunidad, a sus adversarios o a sí mismo dentro de un mismo poema.

El Dios al que el pueblo se dirige

Jehová es Creador y Rey, conoce la conducta humana, defiende la justicia y permanece fiel a sus promesas. Su santidad hace imposible tratar el mal como algo indiferente. Su amor leal permite que el pecador se acerque con arrepentimiento y que el afligido pida ayuda sin fingir fortaleza.

Los salmos enseñan a amar la instrucción de Dios y a meditar en ella, pero no presentan la obediencia como un mecanismo para evitar toda aflicción. El justo también llora, espera y necesita ser rescatado. La prosperidad del malvado y el sufrimiento del fiel forman parte de las preguntas que el libro lleva ante el Señor.

Las peticiones de juicio expresan el deseo de que la violencia y el engaño no tengan la última palabra. Algunos poemas suplican directamente la intervención del Juez; otros, como Salmos 149:6–9, presentan a los fieles participando en la ejecución de un juicio escrito. Estas voces deben conservar su fuerza y su contexto, sin convertir una enemistad privada en una autorización divina para castigar. La enseñanza de Jesús de amar a los enemigos y la renuncia apostólica a devolver mal por mal orientan la conducta cristiana: Mateo 5:43–48 y Romanos 12:17–21.

Salmos y Jesucristo

Jesús enseñó a sus discípulos a comprender lo escrito acerca de él en la Ley, los Profetas y los Salmos, en relación con su muerte, su resurrección y el anuncio del perdón a las naciones (Lucas 24:44–47). Esa lectura no exige transformar cada detalle del libro en una predicción directa. Parte del sentido de los poemas y atiende a las conexiones que el conjunto bíblico establece.

La realeza del ungido en Salmos 2 y el señorío y sacerdocio de Salmos 110:1–4 encuentran un alcance decisivo en el Mesías. La oración apostólica aplica Salmos 2 al rechazo de Jesús y reconoce que la oposición no canceló el propósito de Dios (Hechos 4:24–30). El sufrimiento del justo y la esperanza de vindicación también permiten comprender la profundidad de su entrega.

Jesucristo, nuestro Señor y único Salvador, es el fundamento de la esperanza cristiana. La salvación se recibe por gracia mediante la fe; las obras son fruto de esa gracia. El creyente se acerca al Padre por medio del Hijo y aprende a orar guiado por el Espíritu Santo. La voz del Espíritu en las Escrituras no elimina la voz humana de los salmistas: Hechos reconoce que habló por boca de David (Hechos 1:15–16).

Aplicación editorial: orar con los salmos

Escucha primero qué dice el poema, quién habla y qué necesidad presenta. Después puedes responder con sus palabras, reconociendo las diferencias entre su situación y la tuya. Una súplica de un rey de Israel no convierte cada conflicto personal en una guerra santa, y una promesa de cuidado no obliga a negar el dolor.

Puedes llevar al Padre tus preguntas, confesar tu pecado, agradecer sus dones y pedir protección para otros. En Jesucristo, la oración no depende de producir una emoción perfecta. Los salmos forman una confianza que sabe llorar y una alabanza que recuerda de quién procede la vida.

1

En ti me he refugiado, Jehová; que nunca quede avergonzado.

📘 Estudio de Salmos 71:1 · Oración de un anciano

Una confianza de toda la vida vuelve a buscar refugio

El orante pide que su relación con Jehová no termine en vergüenza.

Explicación del versículo

El salmo comienza con una confesión: se ha refugiado en Jehová. La petición que sigue nace de ese vínculo. El orante desea que su esperanza no quede públicamente desmentida por el triunfo de quienes lo amenazan.

La vejez aparecerá de manera expresa en los versos 9 y 18, y el recuerdo de la juventud en los versos 5 y 17. El canto contempla una vida prolongada de dependencia. Su confianza necesita ser renovada en una etapa donde las fuerzas han cambiado.

El comienzo es muy cercano a Salmos 31:1–5. Ambos pasajes reúnen refugio, justicia, oído inclinado y fortaleza. La semejanza sitúa este canto dentro del lenguaje compartido de la oración de Israel. Salmos 71 no añade una inscripción que identifique al autor o la ocasión.

En Lucas 23:44–46, Jesús encomienda su espíritu al Padre con palabras de Salmos 31:5. Esa confianza alcanza en él el momento de la muerte. La relación entre estos textos permite reconocer una misma dirección de la fe: poner la vida en las manos del Dios fiel, mientras cada oración conserva su situación propia.

Texto original y refugio

בְּךָ יְהוָה חָסִיתִי —bekha YHWH ḥasiti, «en ti me he refugiado, Jehová»— presenta una confianza ya asumida. אַל אֵבוֹשָׁה לְעוֹלָם —al evoshah leʿolam, «que nunca quede avergonzado»— pide que esa esperanza sea sostenida de manera duradera.

2

Por tu justicia, líbrame y rescátame; inclina hacia mí tu oído y sálvame.

📘 Estudio de Salmos 71:2

La justicia de Dios es invocada como fundamento del rescate

El salmista pide una ayuda que escuche su situación y actúe a su favor.

Explicación del versículo

La petición comienza «por tu justicia». La cualidad decisiva pertenece a Dios. El orante acude a su rectitud para pedir que el mal no tenga autoridad final sobre su vida.

Los verbos de librar, rescatar y salvar acumulan expresiones de auxilio. La repetición da amplitud a la necesidad. El salmista busca que el Señor lo saque del poder que lo amenaza y preserve su vida.

Inclinar el oído comunica una atención cercana. La imagen reúne la disposición de escuchar con la acción de salvar. El Dios justo es invocado como alguien a quien el afligido puede dirigirse de manera personal.

Romanos 1:16–17 presenta el evangelio como poder de Dios para salvación de todo el que cree y afirma que en él se revela su justicia. La proclamación de Jesucristo muestra que la justicia divina puede ser recibida como una buena noticia salvadora. La fe se apoya en la obra de Dios y recibe lo que él concede.

Texto original y justicia salvadora

בְּצִדְקָתְךָ —betsidqatekha, «por tu justicia»— atribuye a Dios el fundamento del auxilio pedido. הַטֵּה אֵלַי אָזְנְךָ —hatteh elai oznekha, «inclina hacia mí tu oído»— expresa el deseo de una escucha que se haga efectiva en el rescate.

3

Sé para mí una roca donde habitar, a la que siempre pueda acudir. Has dado la orden de salvarme, porque tú eres mi peña y mi fortaleza.

📘 Estudio de Salmos 71:3

La roca de refugio es un lugar al que siempre puede volver

El salmista desea una seguridad estable en la presencia y la voluntad salvadora de Dios.

Explicación del versículo

La petición convierte la roca en una morada. El orante busca un lugar donde habitar y al que pueda acudir siempre. La imagen reúne la firmeza de una peña con la acogida de una casa.

La repetición de las figuras de peña y fortaleza intensifica la confesión final: «tú eres». La seguridad tiene su centro en Dios mismo. La imagen física permite describir una relación que sostiene al afligido cuando las fuerzas humanas no bastan.

«Has dado la orden de salvarme» expresa confianza en la voluntad del Señor. El verso no transcribe una orden anterior ni relata cómo fue comunicada. Dentro de la oración, afirma que el rescate está bajo una autoridad capaz de disponerlo.

En Juan 6:35–40, Jesús promete recibir al que viene a él y declara que cumple la voluntad del Padre, quien quiere dar vida eterna al que cree en el Hijo. Esa acogida orienta la confianza cristiana hacia un Salvador al que se puede acudir y cuya promesa alcanza la resurrección final.

La permanencia del refugio acompaña una vida que el salmo recorrerá desde el vientre hasta las canas. El auxilio de Dios no queda limitado a una sola visita o a una etapa de vigor. El orante lo busca como morada a la que volver durante todo su camino.

Texto original y morada firme

לְצוּר מָעוֹן —letsur maʿon, «una roca donde habitar»— une firmeza y residencia. לָבוֹא תָּמִיד —lavo tamid, «a la que acudir siempre»— expresa continuidad de acceso. La fortaleza es presentada como un refugio disponible de manera constante.

Aplicación editorial

Puedes volver al Padre por medio de Cristo con una necesidad que ya le has presentado antes. Haz de esa relación un lugar habitual para tu oración. Busca su ayuda también cuando cambien tus capacidades y permite que la comunidad te acompañe en esas nuevas necesidades.

4

Dios mío, rescátame de la mano del malvado, de las garras del injusto y del cruel.

📘 Estudio de Salmos 71:4

El rescate pedido enfrenta un poder humano injusto

El salmista identifica la amenaza por la maldad y la crueldad de quien la ejerce.

Explicación del versículo

La mano y las garras expresan dominio. El orante se encuentra bajo una presión que desea quebrantar. La petición de rescate se dirige al poder que otros ejercen sobre su vida.

Las tres descripciones caracterizan moralmente al adversario: malvado, injusto y cruel. La amenaza no se define por la simple diferencia con el salmista. El canto denuncia una conducta que hace daño y trata sin rectitud a quien está en una posición vulnerable.

El singular presenta esa figura de manera concentrada, mientras los versos 10 y 11 hablarán de enemigos que conspiran juntos. El salmo no da nombres que permitan identificar con certeza a cada agresor.

La justicia invocada en el verso 2 contrasta con la injusticia que ahora se nombra. El orante pide a su Dios que intervenga para romper ese dominio. Su confesión de confianza incluye así una necesidad concreta de protección frente a la crueldad.

Texto original y dominio del agresor

מִיַּד רָשָׁע —miyyad rashaʿ, «de la mano del malvado»— utiliza la mano como imagen de poder. מְעַוֵּל —meʿavvel, «el que obra injustamente»— caracteriza la conducta del adversario. La súplica busca quedar libre de un poder empleado sin rectitud.

5

Porque tú eres mi esperanza, Señor Jehová, mi confianza desde mi juventud.

📘 Estudio de Salmos 71:5

La esperanza tiene una memoria que viene de la juventud

El salmista reconoce al mismo Señor como sostén de las distintas etapas de su vida.

Explicación del versículo

La razón de la petición aparece en una confesión personal: «tú eres mi esperanza». El orante no se limita a esperar un cambio favorable; reconoce en Dios a aquel de quien espera el bien y el auxilio.

La confianza se remonta a su juventud. Esa memoria da profundidad a la oración de una persona que ahora habla de vejez y de fuerzas que se agotan. El Señor al que acude en esta etapa es el mismo en quien aprendió a confiar antes.

Recordar una relación prolongada no convierte la ayuda en un pago por antigüedad. El verso presenta una historia de dependencia. La fidelidad de Dios permite al orante seguir dirigiéndose a él cuando cambia su capacidad de enfrentar el peligro.

2 Timoteo 3:14–17 recuerda el conocimiento de las Escrituras desde la infancia y declara que ellas pueden hacer sabio para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. La enseñanza recibida apunta al Salvador y prepara para una vida de buenas obras. La memoria de lo aprendido puede alimentar una confianza que continúa creciendo.

Texto original y duración de la confianza

תִקְוָתִי —tiqvati, «mi esperanza»— y מִבְטַחִי —mivtaḥi, «mi confianza»— tienen a Dios como referencia. מִנְּעוּרָי —minneʿurai, «desde mi juventud»— sitúa esa relación dentro de una historia de vida.

Aplicación editorial

Recuerda alguna verdad bíblica que te haya sostenido en otra etapa y vuelve a considerarla a la luz de Jesucristo. Puedes agradecer a quienes te enseñaron y seguir aprendiendo. La memoria de la fe puede ayudarte a confiar hoy sin exigir que tus fuerzas sean las mismas de antes.

6

En ti me he apoyado desde el vientre; tú me sacaste de las entrañas de mi madre. Mi alabanza es siempre para ti.

📘 Estudio de Salmos 71:6

La vida recibida desde el nacimiento es motivo de alabanza

El salmista reconoce una dependencia que precede a sus propias decisiones conscientes.

Explicación del versículo

El recuerdo retrocede más allá de la juventud hasta el vientre y el nacimiento. La persona que ora reconoce a Dios como quien sostuvo el comienzo de su vida y la hizo salir de las entrañas de su madre.

La imagen de apoyarse expresa dependencia. Al mirar su origen, el salmista descubre que su existencia fue recibida antes de que pudiera sostenerse por sí mismo. Su confianza presente se inscribe dentro de esa vida que atribuye al cuidado del Señor.

Salmos 22:9–11 reúne también el nacimiento, la confianza desde el pecho materno y la súplica de que Dios no se aleje en la angustia. La memoria del comienzo de la vida sirve allí, como aquí, para pedir un cuidado que continúe en la necesidad presente.

«Mi alabanza es siempre para ti» expresa la respuesta a ese reconocimiento. El nacimiento se convierte en motivo de gratitud y la duración de la vida en un ámbito para alabar. La referencia al vientre no describe una oración consciente antes de nacer; contempla desde el presente el don de haber sido sostenido desde el origen.

Texto original y apoyo desde el origen

נִסְמַכְתִּי —nismakhti, «me he apoyado» o «he sido sostenido»— expresa dependencia. מִבֶּטֶן —mibbeten, «desde el vientre»— lleva esa dependencia al comienzo de la vida. La frase siguiente atribuye a Dios la salida del vientre materno, de acuerdo con la traducción.

7

Para muchos me he vuelto motivo de asombro, pero tú eres mi refugio fuerte.

📘 Estudio de Salmos 71:7

El asombro de los demás no define el refugio del salmista

Su vida llama la atención, pero su seguridad continúa puesta en Dios.

Explicación del versículo

El orante se ha vuelto motivo de asombro para muchos. La frase puede abarcar una vida cuya aflicción o cuya preservación resulta extraordinaria a quienes la observan. El verso no identifica una sola reacción de todos los testigos.

La segunda mitad establece el contraste decisivo: «pero tú eres mi refugio fuerte». La atención pública no es la fuente de su seguridad. Dios sigue siendo su protección en medio de las interpretaciones que otros hagan de su situación.

Los versos 10 y 11 mostrarán una lectura hostil: los enemigos toman su vulnerabilidad como señal de que Dios lo ha abandonado. El salmista responde desde ahora con una confesión distinta. La apariencia de debilidad no agota la verdad de su relación con el Señor.

Salmos 22:6–8 presenta a un afligido convertido en objeto de desprecio y burlas acerca de su confianza en Dios. Ese lenguaje permite reconocer el peso de una mirada pública que interpreta el sufrimiento contra quien lo padece. La oración mantiene abierta otra perspectiva: el afligido puede seguir acudiendo a su Dios.

Texto original y motivo de asombro

כְּמוֹפֵת —kemofet, «como motivo de asombro» o «como señal»— describe el efecto de su vida ante muchos, sin fijar aquí una explicación única. מַחֲסִי עֹז —maḥasi ʿoz, «mi refugio fuerte»— presenta la confesión que sostiene al orante frente a esa mirada.

8

Que mi boca se llene de tu alabanza y de tu gloria durante todo el día.

📘 Estudio de Salmos 71:8

La boca desea llenarse de la alabanza de Dios

El testimonio del orante busca una continuidad que abarque el transcurso del día.

Explicación del versículo

El salmista pide que su boca se llene de alabanza y de la gloria de Dios. La vida que otros convierten en asunto de conversación busca expresar su propia confesión. Su voz tiene un destinatario y un contenido definidos.

«Durante todo el día» comunica continuidad. La alabanza puede acompañar las distintas horas y actividades sin quedar confinada a un único momento. La misma expresión reaparecerá al hablar de la justicia y de la salvación en los versos 15 y 24.

El deseo de alabar convive con la petición de ayuda. El orante todavía hablará del agotamiento de sus fuerzas y de la conspiración de sus enemigos. La gratitud no cancela el lamento; ambos pertenecen a su relación con el Señor.

Lucas 2:36–38 presenta a Ana en una vejez avanzada, perseverando en oración y dando gracias a Dios cuando ve al niño Jesús. Su alabanza se convierte además en testimonio para quienes esperaban la redención de Jerusalén. La escena muestra una vida prolongada de adoración que reconoce al Salvador y comparte esa esperanza.

Texto original y plenitud de la boca

יִמָּלֵא פִי תְּהִלָּתֶךָ —yimmale fi tehillatekha, «que mi boca se llene de tu alabanza»— expresa una petición. תִּפְאַרְתֶּךָ —tifʾartekha, «tu gloria»— añade la grandeza divina como contenido de esa voz. El tiempo del día se vuelve ámbito de reconocimiento y testimonio.

9

No me rechaces en el tiempo de la vejez; no me abandones cuando se agoten mis fuerzas.

📘 Estudio de Salmos 71:9 · El amparo frente al rechazo y la amenaza

El debilitamiento de las fuerzas se lleva a la oración

El anciano pide seguir siendo recibido y sostenido por Dios.

Explicación del versículo

La vejez se nombra de manera directa. El orante reconoce una etapa en la que sus fuerzas pueden agotarse y pide que Dios no lo rechace ni lo abandone. La dependencia que recordó desde el vientre vuelve a expresarse en un cuerpo que ha cambiado.

La petición da voz a una preocupación profunda: que la pérdida de capacidad traiga consigo la pérdida de cuidado. Ante Dios puede hablar de ese temor sin ocultar su necesidad. El salmo no hace del vigor una condición para pertenecer al Señor.

«No me rechaces» y «no me abandones» piden continuidad de la relación. El mismo Dios que fue esperanza en la juventud sigue siendo invocado como refugio. La vida del anciano conserva valor ante él cuando ya no puede actuar con la fuerza de antes.

Isaías 46:3–4 presenta al Señor sosteniendo a su pueblo desde el vientre hasta las canas. Su promesa se apoya en quién es él y en lo que ha hecho al darles la vida. Esa palabra ofrece un marco de fidelidad para la petición del salmista.

Texto original y cambio de fuerzas

לְעֵת זִקְנָה —leʿet ziqnah, «en el tiempo de la vejez»— identifica la etapa. כִּכְלוֹת כֹּחִי —kikhlot koḥi, «cuando se agoten mis fuerzas»— reconoce el límite corporal. La súplica pide que la relación con Dios permanezca dentro de ese cambio.

Aplicación editorial

Si tus fuerzas han disminuido, puedes pedir al Padre ayuda sin avergonzarte de necesitarla. Recibe el cuidado que otros puedan ofrecerte. Si acompañas a una persona mayor, sigue a Cristo escuchándola, respetando sus decisiones y atendiendo necesidades que quizá ya no puede resolver sola.

10

Porque mis enemigos hablan contra mí, y quienes acechan mi vida conspiran juntos.

📘 Estudio de Salmos 71:10

La amenaza se organiza contra una vida debilitada

El orante explica por qué teme quedar sin ayuda en la vejez.

Explicación del versículo

El «porque» relaciona la súplica del verso anterior con una amenaza concreta. La preocupación por el agotamiento de sus fuerzas se agrava porque hay enemigos que hablan contra él y conspiran juntos.

La expresión «quienes acechan mi vida» describe una vigilancia hostil. La atención de esos adversarios busca una oportunidad para actuar. El salmo mantiene visible la responsabilidad humana de quienes preparan el daño.

Conspirar juntos añade coordinación a la amenaza. El anciano no se enfrenta solamente a palabras aisladas, sino a personas que comparten un propósito contra él. El verso siguiente permitirá oír el razonamiento con el que se animan a perseguirlo.

La oración pide protección frente a esa conducta. La disminución de las fuerzas vuelve más urgente la necesidad de amparo, pero no convierte la agresión en algo aceptable. El Dios invocado como refugio es también aquel ante quien puede denunciarse la crueldad.

Texto original y vigilancia hostil

שֹׁמְרֵי נַפְשִׁי —shomerei nafshi— significa aquí «quienes acechan mi vida», según el contexto de enemigos que conspirarán para capturarlo. נוֹעֲצוּ יַחְדָּו —noʿatsu yaḥdav, «conspiran juntos»— subraya la acción concertada.

11

Dicen: «Dios lo ha abandonado; persíganlo y atrápenlo, porque no hay quien lo libre».

📘 Estudio de Salmos 71:11

Los enemigos usan una acusación de abandono para justificar la agresión

Su interpretación de la debilidad del salmista contradice la confianza que él confiesa.

Explicación del versículo

El salmo cita las palabras de los adversarios: «Dios lo ha abandonado». Se trata de su afirmación hostil, no de una declaración del narrador acerca de la relación del orante con Dios. La vida de dependencia recordada antes sostiene una perspectiva distinta.

De esa acusación sacan una conclusión práctica: perseguirlo y atraparlo. La idea de que no hay quien lo libre les sirve para animarse a hacer daño. La vulnerabilidad del anciano se convierte en una oportunidad que pretenden aprovechar.

Mateo 27:39–44 presenta burlas contra Jesús que atacan también su confianza en Dios: exigen que sea librado para demostrar que Dios lo quiere. El relato de la pasión muestra cómo el sufrimiento puede ser usado por los hostiles para desacreditar la relación del justo con su Padre.

Romanos 8:31–39 sitúa la seguridad cristiana en el Hijo entregado, resucitado e intercesor. La aflicción, la persecución y aun la muerte no pueden separar al creyente del amor de Dios en Cristo Jesús. Esa esperanza responde a la pretensión de que el dolor visible prueba por sí mismo un abandono divino.

Texto original y voz de los adversarios

אֱלֹהִים עֲזָבוֹ —Elohim ʿazavo, «Dios lo ha abandonado»— pertenece a lo que ellos dicen. כִּי אֵין מַצִּיל —ki ein matsil, «porque no hay quien lo libre»— expresa la razón con la que se animan a perseguir. El propio salmo pone esa afirmación frente a la oración del que sigue esperando en Dios.

Aplicación editorial

Si alguien interpreta tu fragilidad como prueba de que Dios te ha dejado, vuelve a considerar el amor del Padre manifestado en Cristo. Busca protección frente al daño y compañía que te ayude a sostener la verdad. Tu necesidad no concede a nadie derecho a tratarte con crueldad.

12

Oh Dios, no te alejes de mí; Dios mío, apresúrate a ayudarme.

📘 Estudio de Salmos 71:12

La respuesta a la acusación es una petición de cercanía

El orante invoca de nuevo al Dios que reconoce como suyo.

Explicación del versículo

Frente a quienes dicen que Dios lo ha abandonado, el salmista ora: «no te alejes de mí». Su respuesta consiste en dirigirse a aquel cuya ausencia los enemigos pretenden declarar. La relación permanece activa dentro de la súplica.

«Dios mío» da un tono personal a la segunda petición. El anciano busca ayuda pronta de quien ha sido su confianza desde la juventud. La urgencia se apoya en esa pertenencia y en el peligro que acaba de describir.

Salmos 22:9–11 une también el recuerdo del nacimiento con el ruego de que Dios no se aleje cuando la angustia está cerca. Esa oración afín muestra cómo la memoria del cuidado recibido puede convertirse en una petición de cercanía presente.

Salmos 70:1–5 concentra el mismo clamor de prontitud al comienzo y al final. Los dos salmos permiten pedir ayuda sin ocultar la presión del tiempo. La confianza en el Señor incluye poder decirle que la necesidad es urgente.

Texto original y cercanía

אַל תִּרְחַק מִמֶּנִּי —al tirḥaq mimmenni, «no te alejes de mí»— expresa la relación en términos de proximidad. אֱלֹהַי לְעֶזְרָתִי —Elohai leʿezrati, «Dios mío, en mi ayuda»— reúne pertenencia personal y necesidad de auxilio.

13

Que sean avergonzados y consumidos los adversarios de mi vida; que se cubran de deshonra y humillación quienes buscan mi mal.

📘 Estudio de Salmos 71:13

El salmista pide el fin de la hostilidad que amenaza su vida

La vergüenza de los adversarios invierte el abandono que ellos anunciaban para él.

Explicación del versículo

La petición vuelve al juicio contra los agresores. Pide que sean avergonzados y consumidos los adversarios de su vida. El lenguaje es severo: desea que el mal que lo amenaza encuentre un límite efectivo bajo la acción de Dios.

La deshonra y la humillación deben cubrir a quienes buscaban su mal. La imagen invierte la posición pública de los adversarios. Ellos lo trataban como alguien abandonado; el orante pide que la falsedad de su propósito quede expuesta.

La amenaza ha sido descrita como conspiración, persecución y deseo de capturarlo. La súplica responde a esas acciones y presenta el caso ante Dios. El juicio pedido pertenece al Señor al que sigue reconociendo como refugio.

2 Timoteo 4:14–18 recuerda el daño causado por Alejandro y encomienda al Señor la retribución conforme a sus obras. Al mismo tiempo, Pablo manda a Timoteo que se cuide de él y reconoce la fuerza recibida del Señor durante su propia defensa. El pasaje reúne una advertencia práctica, la confianza en el juicio divino y el testimonio del auxilio de Cristo.

Texto original y oposición a la vida

שֹׂטְנֵי נַפְשִׁי —sotenei nafshi, «los adversarios de mi vida»— designa a los opositores humanos de la secuencia. יִכְלוּ —yikhlu, «que sean consumidos»— añade gravedad a la petición. El término de adversarios no identifica aquí a cada agresor con un ser espiritual.

14

Pero yo seguiré esperando siempre y añadiré más alabanzas a todas las que te doy.

📘 Estudio de Salmos 71:14 · Un testimonio para otras generaciones

La esperanza abre espacio para nuevas alabanzas

El orante responde al plan de sus enemigos con una confianza que continúa.

Explicación del versículo

«Pero yo» contrapone su respuesta a la de quienes lo consideran abandonado. El salmista afirma que seguirá esperando. La amenaza no ha recibido autoridad para decidir el término de su relación con Dios.

La continuidad aparece otra vez mediante «siempre». A lo largo del salmo, la palabra vincula refugio, alabanza y esperanza. La confianza forma parte de un recorrido de vida y necesita renovarse dentro de circunstancias que cambian.

«Añadiré más alabanzas» mira hacia un futuro en el que habrá nuevas razones para reconocer al Señor. El orante ya ha dado gracias y desea seguir haciéndolo. Su petición urgente convive con la expectativa de una gratitud todavía mayor.

Romanos 15:1–7 une la perseverancia y el consuelo de las Escrituras con la esperanza, y dirige a la comunidad a glorificar al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. La entrega de Cristo da un fundamento a esa confianza compartida. La alabanza puede crecer en una comunidad que aprende a sostenerse unos a otros.

Texto original y continuidad

תָּמִיד אֲיַחֵל —tamid ayaḥel, «seguiré esperando siempre»— expresa una disposición sostenida. וְהוֹסַפְתִּי —vehosafti, «y añadiré»— anuncia un aumento de la alabanza. La confianza permanece abierta a lo que Dios aún hará.

15

Mi boca contará tu justicia y tu salvación durante todo el día, aunque no puedo contar todos tus hechos.

📘 Estudio de Salmos 71:15

Las obras de Dios desbordan lo que el testigo puede enumerar

La boca anuncia la justicia y la salvación que reconoce en la historia de su vida.

Explicación del versículo

El contenido del testimonio queda definido: la justicia de Dios y su salvación. El orante desea hablar de cómo el Señor ha actuado con rectitud y de cómo ha auxiliado a quienes dependen de él.

La expresión «durante todo el día» retoma el deseo de una boca llena de alabanza. La justicia divina puede ser contada en una conversación y recordada en la oración. El testimonio integra la memoria del auxilio dentro de la vida cotidiana.

La última frase reconoce un límite: no puede contar todos los hechos. La abundancia de lo recibido excede su capacidad de enumerarlo. Eso no vuelve inútil el testimonio; cada obra recordada puede dar lugar a una gratitud real.

Salmos 40:5 expresa de manera semejante el deseo de anunciar las maravillas de Dios, aunque sean demasiadas para enumerarlas. La grandeza de sus obras despierta una voz agradecida y, a la vez, una conciencia humilde de cuánto queda fuera de su relato.

Texto original y juego verbal

יְסַפֵּר —yesapper, «contará»— introduce el relato de su boca. סְפֹרוֹת —seforot, «cuentas» o «enumeraciones»— aparece al reconocer su límite. La cercanía verbal une la acción de contar un relato con la imposibilidad de llevar una cuenta completa de las obras divinas.

Aplicación editorial

Puedes recordar hoy una obra concreta de Dios y contarla con sencillez a alguien que necesite ánimo. Sé fiel a lo ocurrido, incluidas las dificultades que continúan. Tu testimonio puede agradecer al Padre por medio de Cristo sin pretender abarcar todo lo que él ha hecho.

16

Vendré proclamando las hazañas del Señor Jehová; recordaré tu justicia, solamente la tuya.

📘 Estudio de Salmos 71:16

El testimonio tiene por centro las hazañas y la justicia del Señor

El salmista se dispone a hablar de la acción de Dios, sin desplazar la honra hacia sí mismo.

Explicación del versículo

El orante anuncia que vendrá proclamando las hazañas del Señor Jehová. El movimiento hacia la presencia divina se acompaña de memoria y palabra. Lo que lleva consigo es el reconocimiento de lo que Dios ha hecho.

Las hazañas expresan poder en acción. En el contexto del salmo, ese poder está relacionado con sostener, rescatar y dar vida. La proclamación tiene un contenido que procede de la experiencia de dependencia narrada.

«Tu justicia, solamente la tuya» fija el centro del recuerdo. El testigo no se presenta como la fuente de su propio rescate. La rectitud del Señor y su actuación salvadora ocupan el lugar de la honra.

Filipenses 3:7–11 presenta a Pablo renunciando a una confianza fundada en su propia justicia y buscando ser hallado en Cristo con la justicia que procede de Dios y se basa en la fe. Conocer al Salvador, su resurrección y la participación en sus sufrimientos supera sus antiguas ganancias. Esa orientación ilumina una vida cuyo testimonio reconoce a Dios como fuente de su esperanza.

Texto original y centro del recuerdo

בִּגְבֻרוֹת —bigvurot, «con las hazañas»— tiene aquí el sentido de acudir proclamando los actos poderosos del Señor, como expresa la traducción. לְבַדֶּךָ —levaddekha, «solamente la tuya»— concentra el recuerdo en la justicia de Dios.

17

Oh Dios, me has enseñado desde mi juventud, y hasta ahora anuncio tus maravillas.

📘 Estudio de Salmos 71:17

La enseñanza recibida de Dios se convierte en testimonio

El orante une lo aprendido desde la juventud con las maravillas que anuncia hasta el presente.

Explicación del versículo

La juventud vuelve a aparecer, ahora ligada a la enseñanza de Dios. El salmista reconoce que su confianza ha sido formada. La relación con el Señor incluye aprender a conocer su carácter y a reconocer su actuación.

El verso no describe un método único de enseñanza. Presenta a Dios como maestro a lo largo de una vida. La memoria de sus obras y la relación de oración forman parte del marco en el que el salmista ha llegado a reconocerlo.

«Hasta ahora» reúne pasado y presente. El tiempo transcurrido no ha vuelto irrelevante lo aprendido: da contenido a lo que todavía anuncia. La persona que ha sido enseñada puede compartir una memoria que ayude a otros.

En Juan 14:25–26, Jesús promete a sus discípulos que el Padre enviará en su nombre al Consolador, el Espíritu Santo, quien les enseñará y les recordará sus palabras. La enseñanza del Espíritu está vinculada con la persona y la palabra del Hijo. El testimonio cristiano recibe su dirección de ese Salvador que el Espíritu da a conocer.

Texto original y aprendizaje

לִמַּדְתַּנִי —limmadtani, «me has enseñado»— atribuye a Dios la formación recibida. נִפְלְאוֹתֶיךָ —nifleʾotekha, «tus maravillas»— identifica el contenido de lo que anuncia. La enseñanza desemboca en una palabra que reconoce la obra del Señor.

Aplicación editorial

Permanece dispuesto a aprender de la Escritura, aunque lleves muchos años en la fe. Pide al Espíritu Santo que te ayude a comprender y obedecer la palabra de Cristo. Al compartir lo aprendido, distingue lo que el texto enseña de una impresión personal y habla con humildad.

18

Aun en la vejez y con canas, oh Dios, no me abandones hasta que anuncie tu brazo poderoso a la próxima generación, tu fuerza a todos los que vendrán.

📘 Estudio de Salmos 71:18

La vejez conserva una misión hacia quienes vienen después

El salmista pide ser sostenido para anunciar el poder de Dios a otra generación.

Explicación del versículo

La petición de no ser abandonado se repite, pero ahora añade un propósito: anunciar el brazo poderoso de Dios a la próxima generación. El anciano desea seguir siendo testigo. Su vida tiene algo que comunicar aun cuando las fuerzas se hayan reducido.

Las canas hacen visible el tiempo transcurrido. El salmista no pide volver a ser joven antes de poder servir. Busca el auxilio de Dios dentro de la etapa en la que está, con una tarea ajustada a la memoria y a la palabra que puede compartir.

El brazo de Dios es una imagen de su poder activo. El testimonio anunciado se centra en lo que él ha hecho y puede hacer. La generación futura necesita conocer la fuerza del Señor, por encima del prestigio del testigo que la relata.

Salmos 78:1–8 encomienda contar a los hijos las alabanzas, la fuerza y las maravillas de Jehová, para que ellos pongan su confianza en Dios. La memoria recibida se comparte con quienes aún nacerán. Esa continuidad da un marco comunitario al deseo personal de este salmista.

2 Timoteo 1:3–7 recuerda la fe sincera de Loida y Eunice y su presencia en Timoteo. 2 Timoteo 3:14–17 precisa que las Escrituras conocidas desde la infancia conducen a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. El testimonio de una generación puede servir a otra, mientras la respuesta de fe tiene al Salvador como centro y fundamento.

Texto original y horizonte generacional

זִקְנָה וְשֵׂיבָה —ziqnah veseivah, «vejez y canas»— reconoce la etapa sin ocultarla. זְרוֹעֲךָ לְדוֹר —zeroʿakha ledor, «tu brazo poderoso a una generación»— expresa la misión que desea cumplir. La fuerza que proclama pertenece a Dios, aunque la suya esté disminuyendo.

Aplicación editorial

Puedes ayudar a una persona más joven a conocer a Cristo compartiendo con honestidad lo que has aprendido de su gracia. Escucha también sus preguntas y sus necesidades. Si acompañas a alguien mayor, dale tiempo y espacio para contar su historia: su testimonio puede ser un don para la comunidad.

19

Tu justicia, oh Dios, alcanza las alturas. Tú has hecho grandes cosas; oh Dios, ¿quién es como tú?

📘 Estudio de Salmos 71:19 · La confianza en la restauración y el canto final

La justicia de Dios supera toda medida humana

Las grandes obras del Señor despiertan una confesión de su carácter incomparable.

Explicación del versículo

La justicia, ya invocada para el rescate y anunciada como contenido del testimonio, alcanza aquí las alturas. La imagen expresa su grandeza. El gobierno recto de Dios supera la medida con la que el ser humano puede abarcarlo.

El salmista relaciona esa justicia con grandes cosas que Dios ha hecho. Su alabanza tiene memoria de acciones, no solamente una idea abstracta de poder. El auxilio reconocido a lo largo de la vida da contenido a la confesión.

«¿Quién es como tú?» es una pregunta de adoración. Declara que el Señor no tiene igual. La experiencia de haber dependido de él conduce al reconocimiento de su singularidad.

Éxodo 15:11–13 reúne la misma pregunta con la santidad, las maravillas y la conducción del pueblo redimido. El poder incomparable de Dios se reconoce en su acción salvadora y en el amor fiel con que guía. Ese horizonte comunitario acompaña la confesión personal del anciano.

Texto original y grandeza

עַד מָרוֹם —ʿad marom, «hasta las alturas»— describe la amplitud de su justicia. מִי כָמוֹךָ —mi khamokha, «¿quién es como tú?»— expresa el reconocimiento de un Dios incomparable. Las obras grandes y la justicia pertenecen al mismo Señor.

20

Tú, que me has hecho pasar por muchas angustias y desgracias, volverás a darme vida; volverás a levantarme de las profundidades de la tierra.

📘 Estudio de Salmos 71:20

El Dios ante quien reconoce sus angustias puede devolverle la vida

El orante espera ser levantado de la profundidad de su aflicción.

Explicación del versículo

El salmista habla a Dios como aquel que le ha hecho pasar por muchas angustias y desgracias. Incluye esa experiencia dolorosa dentro de su relación con el Señor. La oración no resuelve aquí la causa de cada sufrimiento, pero se niega a tratarlo como un ámbito fuera de su gobierno.

La misma frase se abre a una expectativa de vida renovada. «Volverás» aparece dos veces y orienta la mirada hacia una intervención restauradora. El orante confía en que el Señor que ha conocido su dolor puede levantarlo de él.

Las profundidades de la tierra expresan la gravedad de una situación cercana a la muerte. Dentro de esta oración pronunciada por una persona viva, dar vida y levantar de las profundidades pueden describir el rescate de un peligro mortal. El verso no narra que el salmista haya muerto y regresado ya a la vida.

1 Pedro 1:3–5 proclama una esperanza viva mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. La misericordia del Padre da al creyente un futuro que alcanza más allá de cualquier recuperación presente. El Salvador resucitado sostiene la esperanza aun cuando el cuerpo continúa siendo frágil.

La confianza del anciano no exige que sus fuerzas vuelvan a ser las de la juventud. Pide vida y auxilio del mismo Dios que lo ha sostenido desde el nacimiento. Su futuro permanece abierto a una acción que todavía espera.

Texto original y lectura en singular

En dos verbos del verso, la forma escrita conserva un «nosotros» y la lectura tradicional expresa un «yo». La traducción sigue aquí el singular: «me has hecho pasar» y «volverás a darme vida». תְּחַיֵּינִי —teḥayyeni, «me darás vida»— y תַּעֲלֵנִי —taʿaleni, «me levantarás»— mantienen el sentido de restauración pedido por el orante.

Aplicación editorial

Puedes presentar al Padre la historia de tus angustias sin fingir que comprendes todas sus causas. Pide vida, ayuda y fuerzas para el presente. Afirma tu esperanza en Jesucristo resucitado y recibe el cuidado que necesites mientras esperas el auxilio de Dios.

21

Aumentarás mi honor y volverás a consolarme.

📘 Estudio de Salmos 71:21

El honor y el consuelo se esperan del mismo Señor

La restauración deseada alcanza la dignidad y el dolor del orante.

Explicación del versículo

La esperanza añade dos aspectos: aumento del honor y consuelo renovado. El salmista ha sido observado con asombro, amenazado y declarado abandonado. Ahora espera que Dios restaure su posición y atienda el dolor producido por esa experiencia.

El honor no aparece como una conquista autónoma del anciano. Lo recibe de Dios. La dignidad de su vida puede ser reconocida de nuevo frente a quienes pretendían reducirlo a una víctima sin auxilio.

El consuelo atiende a la persona que ha atravesado muchas angustias. La restauración no consiste únicamente en que los adversarios pierdan poder. Incluye una respuesta cercana al daño que ha quedado en quien sufrió.

2 Corintios 1:3–7 bendice al Padre de nuestro Señor Jesucristo como Dios de todo consuelo. El consuelo que da por medio de Cristo permite perseverar en la aflicción y acompañar a otros. La ayuda recibida puede así dar fruto en una comunidad que comparte cuidado y esperanza.

Texto original y dignidad restaurada

גְּדֻלָּתִי —gedullati, «mi honor» o «mi grandeza»— se refiere a la posición que el orante espera ver afirmada por Dios. תְּנַחֲמֵנִי —tenaḥameni, «me consolarás»— añade una dimensión personal a la restauración. El poder del Señor se espera como una ayuda que devuelve dignidad y consuela.

22

También yo te daré gracias con el arpa por tu verdad, Dios mío; te cantaré alabanzas con la lira, Santo de Israel.

📘 Estudio de Salmos 71:22

El canto reconoce la fidelidad del Santo de Israel

Los instrumentos acompañan una gratitud dirigida al Dios que ha sostenido la vida del orante.

Explicación del versículo

«También yo» presenta la respuesta del salmista al auxilio esperado. Dará gracias con el arpa y cantará alabanzas con la lira. La confianza desemboca en una adoración que involucra voz e instrumentos.

El motivo expresado es la verdad de Dios. En este contexto incluye su fiabilidad: el Señor en quien se apoyó desde el origen de su vida permanece digno de confianza. Su canto reconoce una fidelidad experimentada a través del tiempo.

El título «Santo de Israel» une la relación personal de «Dios mío» con la identidad del pueblo. El orante pertenece a una historia de adoración y de salvación mayor que su experiencia individual.

Isaías 12:1–6 reúne consuelo, salvación, canto y gratitud, y concluye celebrando la presencia del Santo de Israel en medio de Sión. La santidad divina aparece unida al auxilio y a la alegría del pueblo. Esa misma unión da contenido a la alabanza que este anciano prepara.

Texto original e instrumentos

אֲמִתְּךָ —amittekha, «tu verdad» o «tu fidelidad»— nombra el motivo de la acción de gracias. נֶבֶל —nevel, «arpa»— y כִּנּוֹר —kinnor, «lira»— designan los instrumentos de cuerda. קְדוֹשׁ יִשְׂרָאֵל —Qedosh Yisraʾel, «Santo de Israel»— identifica al destinatario de la alabanza.

23

Mis labios gritarán de alegría cuando te cante, y también mi alma, que tú has rescatado.

📘 Estudio de Salmos 71:23

La persona rescatada participa entera en la alegría

Los labios y la vida redimida se unen en una misma alabanza.

Explicación del versículo

Los labios gritan de alegría al cantar. La respuesta del salmista ha pasado de la súplica urgente a la expresión jubilosa de gratitud. El mismo cuerpo que conoce el desgaste de la edad puede participar en la alabanza.

La mención del alma amplía la respuesta a toda la persona. El canto no queda reducido al sonido exterior. Quien ha sido rescatado reconoce con su vida lo que Dios ha hecho.

«Que tú has rescatado» explica la razón de la alegría. La iniciativa pertenece al Señor y el orante responde a un don recibido. El testimonio de su vida tiene como centro a aquel que lo libró.

Colosenses 1:12–14 llama a dar gracias al Padre, quien rescata del dominio de las tinieblas y traslada al reino de su Hijo amado. En Cristo se recibe la redención, el perdón de los pecados. La gratitud cristiana nace de esa liberación y da a la persona un nuevo ámbito de pertenencia y esperanza.

Texto original y vida rescatada

וְנַפְשִׁי אֲשֶׁר פָּדִיתָ —venafshi asher padita, «y mi alma, que tú has rescatado»— relaciona la persona con la acción liberadora de Dios. El verbo פָּדִיתָ —padita, «has rescatado»— fundamenta el gozo que se hace audible en sus labios.

24

Mi lengua hablará de tu justicia durante todo el día, porque han quedado avergonzados y humillados quienes buscaban mi mal.

📘 Estudio de Salmos 71:24

La justicia de Dios tiene la última palabra del testimonio

El cierre une la alabanza continua con el fracaso de quienes buscaban el mal del orante.

Explicación del versículo

La lengua hablará de la justicia de Dios durante todo el día. El final recoge el contenido anunciado en los versos 15 y 16 y la continuidad deseada desde el verso 8. La vida del testigo encuentra una orientación estable para su palabra.

La razón expresada es que quienes buscaban su mal han quedado avergonzados y humillados. El cierre habla de su fracaso con la firmeza de una confesión culminante. La amenaza que parecía dominar el futuro no conserva la última voz.

La vergüenza cambia de destinatario a lo largo del canto. Al comienzo, el orante pedía no quedar avergonzado; después encomendó el juicio de los adversarios a Dios. Ahora termina proclamando la justicia que reconoce en su rescate.

La última palabra no es una celebración de la fuerza propia. El anciano ha contado su dependencia desde el vientre, la enseñanza recibida en la juventud y la necesidad de ser sostenido en las canas. Su testimonio conserva como centro al Señor justo y fiel.

El canto deja así una herencia de memoria y alabanza. La persona que temió ser abandonada desea que otros conozcan el poder de Dios. El auxilio recibido se convierte en palabra que puede acompañar a una generación futura.

Texto original y continuidad de la voz

תֶּהְגֶּה צִדְקָתֶךָ —tehgeh tsidqatekha, «hablará de tu justicia»— emplea un verbo que puede expresar una palabra meditada y repetida. מְבַקְשֵׁי רָעָתִי —mevaqshei raʿati, «quienes buscaban mi mal»— retoma a los adversarios y los sitúa bajo el desenlace confesado.

Aplicación editorial

Piensa qué memoria de Dios estás transmitiendo con tus palabras habituales. Puedes hablar con verdad del sufrimiento y también de la gracia recibida en Cristo. Pide al Padre que tu testimonio ayude a otros a confiar en él, y deja en sus manos la honra que no necesitas conquistar por ti mismo.

Nueva Traducción BibliaTodo (estudio): Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT). Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC. https://www.bibliatodo.com/ntbt/ Información de derechos ↗